| 3/6/2009 12:00:00 AM

Sigue el boom de emisiones

Ante el cierre de los mercados internacionales, las empresas están reencontrando el mercado de valores como fuente de financiamiento.

El mercado de deuda corporativa está viviendo un boom inusitado. Durante los últimos cuatro meses se han presentado emisiones de deuda por unos $3,1 billones, la suma que se coloca generalmente en un año. Además, cerca de la mitad de esta suma fue colocada por empresas del sector real que reencontraron en este mercado una fuente de financiamiento ante el cierre de los mercados internacionales y el endurecimiento del mercado de crédito en el país.

En los próximos meses se espera que este auge continúe. Tan sólo la Banca de Inversión Bancolombia, el mayor estructurador de este tipo de emisiones en el país, está trabajando en los prospectos de más de diez entidades que podrían traer emisiones superiores a los $2 billones, afirma Rodrigo Velásquez Uribe, presidente de la entidad. Con esto, el mercado de deuda corporativa podría alcanzar este año un récord de alrededor de $4 billones.

Las emisiones efectuadas se han colocado a tasas de corte cada vez más bajas y a plazos de hasta 20 años, lo cual muestra que las empresas se han podido beneficiar del ambiente de tasas de interés e inflación a la baja y que los grandes inversionistas institucionales, como los fondos de pensiones, tienen un gran apetito por alternativas de inversión a largo plazo y con bajo riesgo diferentes a los TES.

El reto del mercado es tratar de que muchas más empresas vean el mercado de valores como una fuente de financiamiento, pues este sigue reservado a compañías grandes y medianas.

Emisiones del sector real

En lo corrido del año se han emitido $775.000 millones en el mercado de deuda corporativa por parte de empresas del sector real. EPM, Emgesa y Alpina colocaron cerca de $260.000 millones cada uno. Las emisiones de las dos primeras empresas, que son triple AAA, estuvieron sobredemandadas por más de dos veces el monto ofrecido; mientras que Alpina, que tiene una calificación AA+, se estrenó en el mercado de valores colombiano colocando la totalidad de lo previsto. Todas las emisiones han estado por debajo de la tasa máxima y en su mayoría a plazos entre los 10 y 15 años.

Estas emisiones se unieron a las efectuadas en los dos últimos meses del año pasado por $871.000 millones de EPM ($367.040 millones), ISA ($104.500 millones), Epsa ($85.545 millones), Codensa ($270.000 millones) y Odinsa ($44.000 millones).

Por su parte, el sector financiero, que ha sido siempre más activo en este mercado, colocó alrededor de $1,5 billones durante este mismo periodo con entidades como Davivienda, Bancoldex, Leasing de Crédito, Leasing de Occidente, Suramericana, la CAF y Titularizadora Colombia.

Durante los próximos meses saldrían más de diez emisiones de bonos, tanto de entidades del sector financiero (Bancolombia, Findeter, Colpatria, Suramericana, CRM Falabella y de nuevo la Titularizadora) como del sector real (Transmilenio, Epsa, Distrito de Barranquilla, Inversiones La 14, un segundo tramo de Odinsa, Codensa y Argos). Incluso se habla de que Ecopetrol podría salir a emitir bonos ordinarios, tema que se estudiará en su asamblea.

Las empresas están recomponiendo sus fuentes de financiamiento disminuyendo su costo y asegurando sus planes de inversión a largo plazo. Por ejemplo, algunos de estos bonos son específicamente papeles comerciales, una especie de CDTs que emiten las empresas, con los cuales se pueden financiar con tasas hasta 300 puntos básicos menos que si lo hicieran con un crédito de tesorería. De hecho, este es el tipo de beneficios que están encontrando las empresas que acuden al mercado de deuda corporativa. Por ejemplo, parte de la emisión de Emgesa se realizó a 15 años a una tasa del IPC más seis puntos porcentuales. Esto es, una tasa efectiva alrededor del 12%.

El segundo paso

No obstante, para que una emisión sea atractiva y tenga liquidez debe ser superior a los $50.000 millones, afirma David Felipe Pérez, vicepresidente de estructuración financiera de la BI Bancolombia, lo cual limita el mercado a cerca de las cuatrocientas empresas más grandes del país. Además, los fondos exigen empresas con altas calificaciones de deuda y altos estándares de gobierno corporativo.

Por esto hay cierto consenso en el mercado en que se requiere el desarrollo de un segundo mercado para empresas de un menor tamaño. Este estaría reservado a los inversionistas calificados, por lo que podrían modificarse las condiciones de las emisiones como sucede en otros países. Ello requeriría cambios en las metodologías de valoración de estos instrumentos e incluso la no exigencia de una calificación. De todas maneras, las empresas deben seguir avanzando en mejorar sus estándares contables y en asegurar la transparencia de su información. La crisis de los mercados internacionales podría ser una oportunidad para que las empresas busquen el mercado de capitales para diversificar sus fuentes de financiamiento. Consolidar esta tendencia será clave para mejorar la competitividad. Si bien este año no se esperan emisiones de acciones por los bajos precios, los papeles comerciales y los bonos son etapas para que las empresas den sus primeros pasos en el mercado de valores.

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