| 11/21/2008 12:00:00 AM

Seguros, a volver al negocios central

El aumento en la siniestralidad preocupa al sector, en momentos en que los resultados financieros comienzan a ceder y los resultados técnicos son negativos.

El ingreso de nuevos competidores al mercado de seguros en el país y las estrategias agresivas de algunas compañías que buscan a toda costa aumentar su participación, ha desatado en los dos últimos años una 'guerra de tarifas' que ha beneficiado a los consumidores, pero está dejando al descubierto las debilidades de la industria en su operación técnica.

Sin embargo, reducir el costo de las primas de seguros no tendría un efecto tan negativo en los estados financieros del sector, de no ser por dos hechos recientes que se están convirtiendo en una verdadera amenaza: el aumento de la siniestralidad, que ha disparado las pérdidas en la operación técnica de los seguros, y la crisis mundial, que podría terminar con un ciclo de altos rendimientos financieros, con los cuales las compañías han podido enjugar los malos resultados operativos.

Estos nubarrones han motivado tanto al, hasta hace una semana, Superintendente Financiero, César Prado Villegas como a Roberto Junguito, presidente de la Federación de Aseguradores (Fasecolda) a llamar a las compañías de seguros a una reflexión profunda para adoptar medidas que hagan rentable su operación técnica y mitiguen los efectos adversos de la crisis internacional. Para Prado "la industria debe reflexionar sobre volver al centro del negocio".

Pero, ¿qué tanta alarma pueden generar los actuales resultados de las compañías?

El más reciente reporte de la Superintendencia Financiera muestra que, a septiembre, en el ramo de seguros generales la siniestralidad aumentó 28,4%, en tanto que las primas emitidas crecieron 13,7%, lo que hizo que el resultado técnico mostrara unas pérdidas para el sector por $98.454 millones. En el ramo de seguros de vida, los pagos liquidados por siniestros crecieron 28,3% frente a un aumento en las primas del 34,2% y, en este caso, las pérdidas técnicas para las aseguradoras fueron de $252.954 millones.

Sin embargo, en ambos casos, seguros generales y de vida, los buenos rendimientos financieros de las inversiones les permitieron generar resultados positivos. Las utilidades netas en seguros generales fueron al cierre de septiembre de $140.435 millones (cerca de la mitad de las reportadas en igual periodo del año pasado, por $300.319 millones), en tanto que los seguros de vida ganaron $296.606 millones, superando el resultado al mismo periodo de 2007, por $267.591 millones. El resultado técnico no siempre ha sido positivo, para los seguros generales, este resultado ha sido adverso entre 2006 y 2008, mientras que en el caso de seguros de vida los registros negativos se ven entre 2003 y 2008.

El presidente de Fasecolda cree que el sector debe trabajar para reconvertir el negocio y hacerlo más rentable. "Tenemos que ser más eficientes, tomar políticas que nos lleven a una suficiencia de tarifas, que no la estamos enfrentando", explica Junguito, quien ha promovido cambios que lleven a las compañías a hacer sostenible sus operaciones técnicas en el mediano plazo.

Todo por la plata

Los empresarios reconocen que la guerra de tarifas debe revisarse. Mauricio García, presidente de Liberty Seguros, cree que en ramos como automóviles, incendio y vida la pelea ha sido dura por las reducciones en los precios de las primas. "Si no se cambia la forma de competir y volvemos a trabajar en mejorar resultados técnicos, el mercado va a perder en el mediano y largo plazo", asegura. De hecho, cree que ya algunas compañías han tenido que recurrir a capitalizaciones para mejorar el negativo comportamiento que les ha dejado la guerra de tarifas.

Para Luis Fernando Mathieu, presidente de Seguros Alfa, el tema de la prima de seguros resulta crítico en estos momentos para el sector porque esta "debe ser suficiente para cubrir siniestros, gastos y dejar una utilidad, y este es el equilibrio que todas las compañías buscan". Eso sí, reconoce que compañías recién llegadas al mercado han buscado ganar participación por la vía de romper precios.

Manuel Obregón, presidente de Chubb Seguros, cree que el tema de tarifas hace parte de la evolución del mercado y de la libre oferta y demanda. "Las compañías pueden ofrecer productos y precios de acuerdo con su estructura de costos: así como uno va al supermercado y encuentra cinco tipos de jabones, cada uno con un precio distinto, también en los seguros uno puede decidir qué quiere comprar y el precio varía incluso con las mismas coberturas", explica Obregón, quien reconoce que, aunque este esquema comercial afecta la rentabilidad de las compañías, estas normalmente hacen una revisión de hasta dónde pueden llegar las ofertas.

Este experto considera que quizá el tema de mayor preocupación para el sector tiene que ver con la siniestralidad, que en ocasiones no está ajustándose a lo que se está cobrando por las primas de seguros. "Si bajan mucho las primas y sube la siniestralidad, llega un momento en que se pone en riesgo la estabilidad de la compañía, por eso es importante revisar, a la hora de contratar un seguro, qué capacidad de pago de siniestros tiene la empresa y si está bien calificada", recomienda Obregón.

Y es que en materia de siniestralidad, la situación se ha complicado en el último año. Datos de Fasecolda indican que entre enero y septiembre de 2008 las compañías de seguros generales pagaron por siniestros $1,9 billones, cifra superior en 28,4% a la del mismo periodo de 2007, cuando se pagaron $1,5 billones. La mayor participación en estos pagos la tuvo el seguro de automóviles, que reconoció por siniestros $812.725 millones, es decir, 28% más que el año pasado, cuando los pagos se hicieron por $634.862 millones. El Soat, seguro obligatorio que también se paga sobre automóviles y motocicletas, fue el segundo que mayores gastos les generó a las compañías, $276.300 millones a septiembre pasado, frente a $208.291 millones del mismo periodo de 2007.

En las compañías de seguros de vida, la siniestralidad también creció y los pagos en los tres primeros trimestres ascendieron a $1,2 billones, 28,3% más que en 2007, cuando alcanzó $971.892 millones. En estas compañías, los ramos con mayor participación fueron los de previsión de invalidez y sobrevivencia, cuyos siniestros costaron, entre enero y septiembre, $299.263 millones, con un alza de 15%; seguido por Vida Grupo, con pagos de $273.353 millones y un aumento de 51,6% y en tercer lugar los de salud, cuyo costo fue de $223.576 millones y una variación de 16,4%.

Por compañías, de las 25 de seguros generales, este año siete registraron pérdidas a septiembre, siendo las más elevadas las de Ecoseguros, por $15.472 millones y Suramericana, por $14.207 millones, mientras que las que más ganaron fueron La Previsora, cuyas utilidades llegaron a $32.890 millones y Confianza, con $32.761 millones. Entre las 20 firmas de seguros de vida, solo dos perdieron: VidaAlfa, con un resultado negativo de $39.792 millones y BBVA Seguros, por $3.833 millones, mientras que las dos con mayores utilidades fueron Bolívar Vida, con $79.859 millones y Suramericana Vida, con $67.577 millones.

Las cifras hasta septiembre no son del todo malas para los aseguradores. Sin embargo, de la prudencia para manejar las inversiones y el equilibrio en el manejo de sus primas y riesgos, dependerá en buena medida la sostenibilidad y rentabilidad de las compañías del sector.

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