| 7/1/1995 12:00:00 AM

Se compra, se vende

Llega a Colombia una firma de inversión que está en el negocio de comprar empresas baratas y de venderlas caras.

La idea parece sencilla pero hacerla realidad es difícil. WestSphere Capital es una firma con sede en Nueva York que se especializa en comprar empresas pequeñas y medianas en Estados Unidos y en venderlas posteriormente una vez que su valor ha aumentado a través de crecimiento, mejoras administrativas o fusiones con negocios relacionados. Se trata de empresas en el rango entre US$5 millones y US$50 millones, que en Estados Unidos es una escala pequeña o mediana, pero que en Colombia es relativamente grande. La idea es adquirir la mayoría accionaría de la empresa y después de aproximadamente tres años venderla, ya sea a través de oferta pública o a un comprador estratégico o financiero. La ganancia de capital realizada en la venta constituye la principal fuente de retomo de los fondos de inversión que maneja la firma.

El único socio de WestSphere distinto de personas naturales es Investcorp, principalmente de capital árabe y que se especializa en inversiones corporativas, y de finca raíz tanto en Europa como en Estados Unidos. En los últimos siete años Investcorp ha realizado inversiones y adquisiciones por un valor de US$6.000 millones, incluyendo la compra de las muy conocidas compañías Tiffany & Co., Guccio Gucci y Saks Fifth Avenue. Investcorp está en las grandes ligas a nivel internacional, en tanto que WestSphere se especializa en las medianas y pequeñas.

Por ejemplo, sus mayores inversiones hasta ahora han sido una empresa que opera 11 restaurantes en California y cuyas ventas anuales son US$10 millones, y unos laboratorios clínicos en Michigan con ventas de US$25 millones. El arte del negocio está en escoger muy bien a las empresas que tienen un alto potencial. Las candidatas pueden ser empresas que tienen una posición dominante en un mercado regional, o cuya base de capital es insuficiente para crecer o que se encuentran a la vanguardia en innovación de productos. Hay muy diversas fortalezas que pueden hacer atractiva a una empresa para ser comprada por un fondo como los que administra WestSphere.

hora bien, lo interesante de este asunto es que WestSphere fue seleccionada por la Corporación para Inversiones Privadas en el Extranjero (Opic) del gobierno de los Estados Unidos para manejar el primer fondo de la corporación en América Latina. Se llamará el Fondo Suramericano de Crecimiento de Inversiones Privadas Directas, para el cual WestSphere reunirá aproximadamente US$180 millones que deberán ser invertidos directamente en compañías latinoamericanas. Con su garantía Opic respalda hasta US$100 millones de papeles comerciales del nuevo fondo más el interés acumulado de diez años. El total de estos dos rubros representa un total de US$180 millones, o sea que los inversionistas del fondo tienen asegurado por lo menos la devolución de lo que invierten.

Hay que decir que este es el primer fondo Opic para América Latina y su vigésimo fondo desde su fundación en 1971. Para sacar el mejor provecho de las muchas oportunidades de inversión en la región, WestSphere ha establecido desde ya una red única de afiliados a través de todo el continente. Se trata de firmas de mucho prestigio y experiencia que deben ayudar a ubicar adquisiciones potenciales y a proporcionar conocimiento a fondo acerca de las economías locales. Entre las firmas escogidas se encuentran Inversiones Industriales (Chile), Banco General de Negocios (Argentina) y Corredores Asociados (Colombia).

Otro aspecto interesante de esta historia es que uno de los socios fundadores y directores de WestSphere es Eduardo Bohórquez, un colombiano radicado desde hace varios años en Estados Unidos. Y Joaquín Bohórquez, su hermano, será el responsable de la oficina de Bogotá. Joaquín Bohórquez es un destacado abogado que vuelve a Colombia después de haber sido vlce ministro de Hacienda cuando Rodrigo Botero fue ministro y después de haber trabajado en entidades multilaterales como el Banco Mundial.

Existe mucho optimismo sobre el futuro del fondo. En primer término, la participación de la Opic es una garantía que le da una indudable solidez. En segundo lugar según Joaquín Bohórquez, "los acontecimientos recientes en los mercados bursátiles latinoamericanos han limitado el volumen de recursos de capital disponible para la empresa privada y han disminuido las ganancias de capital derivadas de valorización de acciones y bonos, lo cual le abre atractivas posibilidades para la inversión directa". Y en Colombia hay muchas empresas de tamaño pequeño y mediano a nivel internacional cuyo potencial de crecimiento está limitado por escasez de capital.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?