| 8/4/2006 12:00:00 AM

Rumbo diferente

La estructura de endeudamiento de las empresas más grandes del país no sigue la racionalidad de los mercados internacionales. Análisis de la consultora Meritum y Dinero.

En un mundo cada vez más globalizado, los referentes empresariales tienen que superar las fronteras. Revista Dinero y la consultora Meritum, expertos en administración basada en valor, realizaron un análisis de la estructura de endeudamiento de las 5.000 empresas más grandes de nuestro país frente a empresas internacionales (más de 9.000 empresas registradas en la bolsa de New York) y encontraron que la política de endeudamiento de las compañías colombianas no sigue la misma racionalidad de los mercados internacionales. Así, su estructura de capital es inadecuada, dado que están subendeudadas.

Según el estudio y con los niveles de rentabilidad hoy, la cartera bruta ya debería haber alcanzado los niveles que tenía antes de la crisis. Y no lo ha hecho. Esta inadecuada estructura de financiamiento podría explicarse por la baja penetración de la banca en el sector empresarial —una situación que busca corregir—, el bajo desarrollo del mercado de capitales y el alto desconocimiento de nuestros empresarios de las bondades de la deuda, lo cual habrá que cambiar ahora que se viene mayor competencia con el TLC.

El estudio
Aunque varias características explican el endeudamiento de las empresas, como madurez del sector, expectativas de crecimiento futuro, generación de efectivo y beneficios tributarios, entre otros, el análisis se enfocó en las variables operativas que, según Meritum, mejor explican las decisiones de financiamiento y, por tanto, el nivel de endeudamiento de las empresas. Los indicadores seleccionados fueron rentabilidad (retorno sobre capital), generación de caja (margen operacional), liquidez (capital de trabajo / total del capital invertido), riesgo (volatilidad del retorno sobre capital), tamaño de los activos, crecimiento promedio de las ventas en los últimos 10 años e intensidad del capital (rotación de capital).

La comparación de cada una de estas variables operativas con el nivel de endeudamiento, calculado como deuda financiera sobre capital invertido, muestra que las empresas colombianas no siguen las tendencias de las compañías del mundo (ver gráficos).

Por ejemplo, mientras en el mercado internacional las compañías con mayores márgenes operacionales y con mayor liquidez tienden a tener altos niveles de deuda, en Colombia estas empresas en vez de aumentarla, la reducen, al punto de presentar niveles de endeudamiento hasta 30% por debajo de las extranjeras.

Si se analizan otras características operativas como el retorno sobre el capital, se ve que las firmas locales en promedio tienen un endeudamiento inferior entre el 10% y el 20% a las internacionales. Al revisar el tamaño del capital invertido, es claro que para la pyme la brecha es mayor. Esto indicaría que, en 2005, con un capital invertido de $351 billones para las 5.000 empresas, en el país el sector real estaría en capacidad de absorber entre $35 a $70 billones más de deuda.

La volatilidad de la rentabilidad es la única variable que arroja que el comportamiento de las empresas locales e internacionales es similar. Las firmas con una rentabilidad poco estable tienden a tomar poca deuda.
 
Las razones
Los hallazgos corroboran otros estudios que muestran cómo la deuda financiera perdió peso dentro de la estructura de capital en los últimos años, y fue reemplazada por recursos propios.

La primera razón que puede explicar esto es la precaución de las empresas (y los bancos) ante experiencias pasadas como la crisis de finales de los 90, que marcó el inicio de un proceso generalizado de "desendeudamiento", recomposición del pasivo hacia recursos en moneda local y de corto plazo, y menores tasas de acumulación de capital fijo.

Si bien el período poscrisis, caracterizado por un estancamiento del crédito y una lenta recuperación de la inversión empresarial, parece estar superándose, pues la cartera comercial crece alrededor del 22%, aún hay un largo camino por recorrer. De hecho, esta cartera está en los mismos niveles de finales de 1999.

De acuerdo con Luis Eduardo Otero, socio de Meritum, "en la medida en que se incremente la rentabilidad de forma sostenida, los niveles de endeudamiento deberían aumentar. Según el estudio en promedio, por cada punto porcentual de rentabilidad sostenible generada, las empresas colombianas pueden incrementar su endeudamiento en un promedio de 3%".

Como el endeudamiento está relacionado con la rentabilidad, y esta última ha venido creciendo, las compañías locales ya deberían tener los niveles de deuda reportados antes de la crisis. Pero esto no ha ocurrido y se necesitaría aumentar el endeudamiento en 5% para lograrlo, es decir, asumir compromisos por $17 billones adicionales.

Esto no se ha dado a pesar de la alta liquidez de la economía, lo cual muestra que no todas las empresas tienen acceso al crédito. Si bien el microcrédito crece a tasas del 35%, aún representa un porcentaje bajo de la cartera del sistema.

Para solucionar estos impedimentos hay iniciativas en marcha, como la reforma financiera que pretende aumentar el acceso a los servicios financieros. Como parte de ella, en la reforma al estatuto orgánico del sistema financiero, también se levantará la prohibición para que las empresas se endeuden con la banca colombiana para comprar otras compañías. Por otra parte, existe un programa de la Bolsa de Valores de Colombia para incentivar la llegada de nuevos emisores y el desarrollo de nuevos vehículos alternativos de inversión como los fondos de capital privado y fondos de capital de riesgo.

Cambio de mentalidad
A pesar de esto, hay consenso en que si bien las condiciones de financiación han mejorado, existe un problema cultural. La mayoría de los empresarios sabe de su negocio, pero muchas veces no entiende o desestima la importancia de contar con una adecuada estructura financiera.

"Los empresarios hacen grandes esfuerzos por reducir sus costos en unos cuantos puntos porcentuales pero no saben el efecto sobre el valor que tiene la selección de una adecuada estructura de capital. Si una empresa logra reducir su costo de capital en 2 ó 3 puntos porcentuales —lo cual es muy factible—, esto puede incrementar la generación de valor de la empresa en alrededor de un 20%", afirma Gustavo Ramírez, vicepresidente de banca de inversión de Corficolombiana.

Mientras las empresas grandes saben cómo acceder al mercado bancario o al de bonos, los gerentes financieros de muchas empresas pyme desconocen los beneficios y costos del endeudamiento e, incluso hay muchos mitos de que la deuda es mala.

Otro factor es la elevada concentración de la propiedad y la falta de gobierno corporativo en el sector privado colombiano. Alrededor del 70% de las firmas del país corresponde a empresas familiares, según un estudio de la Superintendencia de Sociedades, y se caracterizan por la renuencia a entregar información a terceros.

Hace falta cambiar la mentalidad de los empresarios con miras al TLC y todos los procesos de internacionalización. Las empresas deberán sofisticarse en su parte financiera, pues en la medida en que lleguen competidores con fuentes de financiamiento menos costosas, entenderán la importancia de definir una adecuada política financiera. Pero para que esto sea posible, la banca tiene que ampliar el acceso del sector empresarial a sus servicios.
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