| 4/1/1994 12:00:00 AM

RANKING DE BANCOS

DINERO presenta el posicionamiento de los bancos, según su desempeño, a diciembre de 1993.

El año 1993 fue bueno para los bancos. A pesar de la competencia del crédito externo, que se abrió por primera vez al público sin restricciones, la cartera de los bancos creció 55% el año pasado. Los activos totales aumentaron 44%. Este crecimiento no se dio solamente con mayores captaciones, que aumentaron 41%, sino también con el soporte patrimonial requerido para mantener un apalancamiento de 12.5:1, como es el exigido en Colombia. Pero a veces crecer tanto no es tan bueno. Varios ejecutivos del sector financiero comentan acerca de un deterioro en la calidad de la cartera. Sin embargo, este fenómeno parece muy reciente y no es todavía importante. Incluso, en 1993 algunos bancos, tales como Popular, Anglo, Extebandes y Unión, disminuyeron significativamente la proporción de la cartera vencida no provisionada sobre la cartera total.

No obstante el. elevado crecimiento de activos y cartera, las utilidades apenas aumentaron en un 20%, lo que se compara desfavorablemente con el incremento de 38% en 1992. En realidad, las utilidades de 1993 fueron castigadas con la súbita revaluación nominal del peso que se dio a finales del año pasado, lo cual se tradujo en un menor valor de la posición propia de los bancos. De ahí que se presentara un deterioro en el conjunto del sector bancario en la relación entre utilidades netas y activos totales al pasar de 2.63% en 1992 a 2.03% en 1993. Pero este último porcentaje es aceptablemente alto si se compara con años anteriores.

Con excepción del Banco Popular y de la Caja Social, los demás bancos no tuvieron una mejora ostensible en su rentabilidad. Los bancos cooperativos, Bancoop y Uconal, mejoraron en algo sus bajos índices de 1992. Por otro lado, los bancos Latino, Caja Agraria, Mercantil y Cafetero registraron pérdidas, mientras que Caldas quedó prácticamente en ceros.

La denominada rentabilidad financiera de los bancos fue similar a la de 1992. Los márgenes financieros variaron muy poco, reflejando la relativa estabilidad tanto de las tasas de captación como las de colocación a todo lo largo de 1993.

La misma estabilidad se observa en la relación patrimonio sobre activos. Dentro de este indicador quizá el cambio más positivo fue el del Ganadero, que en años anteriores tradicionalmente registraba porcentajes por debajo del 10%, en tanto que el año pasado ascendió a 14%.

En el balance final, entre los bancos grandes los primeros puestos los disputan Bogotá, BIC y Comercial Antioqueño. Entre los bancos medianos sobresalen Caja Social, Superior, Occidente, Anglo y Citibank. Y entre los bancos pequeños se destacan Colombo Americano, Real, Tequendama, Latino y Extebandes. Los bancos que tuvieron la mayor recuperación el año pasado con respecto a 1992 en el ranking general fueron el Anglo (del puesto 19 al 10) debido a su capitalización y provisión de cartera y el Popular (del puesto 23 al 15), que superó un difícil proceso de reestructuración laboral.

En una economía como la colombiana, donde hay mucho campo para profundizar en el sector financiero, las perspectivas siguen siendo buenas para este año. Lo demuestra el amplio interés despertado por los bancos venezolanos que han salido a la venta, la creación de nuevos bancos, como el Intercontinental y el Superior, la puja que se dio por el Banco de Colombia y la recolombianización del Ganadero.

Una de las áreas de profundización es indudablemente el sector externo de la economía. Mientras el sector externo en sus distintos componentes (exportaciones, importaciones y flujos de capitales) continúe creciendo a las elevadas tasas actuales, y no se vislumbre que ese dinamismo se pierda a corto plazo, el sector bancario mantendrá el ritmo de expansión de los últimos años. La apertura comercial y cambiaria ha implicado un aumento, no solamente en las operaciones tradicionales de la banca, sino también en modalidades crediticias antes inexistentes en el mercado.

Ello no significa que no existan problemas coyunturales. Tal como afirma César González, presidente de la Asobancaria: "Ahora tenemos una economía abierta, una proyección de crecimiento del PIB de 5%, la demanda agregada crece 11% en términos reales, los medios de pago aumentan al 38%, totalmente por fuera del corredor monetario fijado por la junta Directiva del Banco de República de 21%-27%, la inflación está subiendo y el peso se está revaluando. Hay algo que no empata y ese algo es el gasto público."

"La venta del Banco de Colombia y de la concesión de la telefonía celular son ingresos de capital, producto de una venta de activos. Como tal, no se deben contabilizar como parte del balance fiscal. El gobierno calcula un superávit fiscal para este año superior al 2% del PIB, teniendo en cuenta estos ingresos. El gobierno no está haciendo el esfuerzo de recortar gasto. La situación fiscal corriente sigue igual" añade González Muñoz. En cuanto a las tasas de interés, la opinión del presidente de la Asobancaria es que las tasas de colocación si tenderán a subir, aunque no cree que bajen las de captación. No obstante, se ha especulado que la JDBR tomó una medida como la Resolución 6, que restringe el crecimiento de la cartera, para bajar las tasas de las OMAs. Lo lógico sería que con tasas de captación negativas, se dispare mas aún el consumo. "No creo que eso suceda" dice González Muñoz; "en Colombia la tasa de ahorro es mínima. No habrá mayores incentivos para el consumo".

El sector bancario se vería afectado si los agregados macroeconómicos no cuadran con la meta que tiene el gobierno de bajar la inflación al 19%. En estas circunstancias las autoridades monetarias siempre tendrán la tentación de adoptar medidas de choque de corto plazo, afectando el normal desenvolvimiento de la actividad financiera, tal como sucedió con la Resolución 6.

Es indudable que tanto la inversión, como el consumo privado, estaban creciendo a tasas exageradamente altas, apoyados en crédito del sector financiero. La Resolución 6 es tratar de solucionar el problema con pañitos de agua tibia y puede llegar a tener algunos efectos nocivos sobre el desempeño del sector bancario. Pero la medida durará máximo 4 meses, al término de lo cual la situación de cartera tenderá nuevamente a normalizarse.

Entre tanto, con la Resolución 7 se encareció el crédito externo, pero muchos dudan que con ello se frene el verdadero origen de la entrada de divisas. Según César González ese origen se encuentra en las cuentas de servicios y transferencias. "Por ahí está entrando la repatriación de capitales, lo mismo que el dinero del narcotráfico. El gobierno tiene facultades para subir la retención en la fuente del 10% actual, hasta el 30%. Creo que el gobierno debe hacer uso de esas facultades y aun así, no sería suficiente." Con todo, el encarecimiento del crédito externo coloca en mejor posición competitiva a los bancos colombianos frente a los extranjeros.

En medio de la polémica sobre el manejo de la economía, lo cierto es que la actual "crisis" es una de exceso de circulante en lugar de escasez o restricción. Y los banqueros saben que es preferible la fase expansiva del ciclo económico a la fase recesiva. Pero también los banqueros saben que las fases expansivas hay que saberlas administrar, pues de lo contrario no se llega preparado a la época de las vacas flacas.
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