| 12/7/2006 12:00:00 AM

Plan de choque

Mientras el sector financiero se consolida, el Banco Agrario enfrenta varios retos: superar su rezago tecnológico, reinventarse y adecuarse para buscar nuevos nichos de mercado, ser la base de la banca de oportunidades y dar soporte al sector aghrario de cara al TLC

Cuando José Fernando Bautista llegó a la presidencia del Banco Agrario, encontró una situación muy compleja: una entidad desactualizada tecnológicamente y que, según él, podría tener un atraso de unos 20 años o más.

Sin herramientas tecnológicas, en medio de un mercado muy dinámico y enmarcado en procesos de venta, fusiones, adquisiciones y modernizaciones que forman grupos —locales e internacionales— más consolidados y fuertes; y frente a dos tareas —la base de la banca de oportunidades y dar soporte al sector agrario frente al TLC—, el banco adelanta un plan de choque. Primero, para adecuarse a las necesidades tecnológicas del mercado y segundo, y tal vez lo más importante, para darle un nuevo norte a la entidad. Dinero conversó con Bautista sobre el desarrollo de estos planes.

¿Qué encontró al llegar al Banco Agrario?

Un equipo muy bien preparado que ha venido cumpliendo sus tareas adecuadamente. Pero también encontré una serie de deficiencias.

¿Como cuáles?

Es un banco absolutamente desactualizado tecnológicamente. Es el único banco del país que no tiene cajeros electrónicos, internet o audioservicio y de sus oficinas, casi la mitad está fuera de línea. Además, con una demora en el otorgamiento de créditos de hasta 3 meses. De estos problemas viene la segunda gran crítica que le hacen al banco: que se dedicó a blindarse y a cuidar las utilidades sin gastar en su modernización, bajo una estructura y un modelo que algunos consideran equivocado.

¿Cómo va a enfrentar esta situación?

Para atacar el tema de la estructura y su papel dentro del sector agropecuario, se acaba de contratar en los últimos días de noviembre a la consultora McKinsey que definirá en los próximos 6 meses el foco estratégico del banco y su estructura. Frente al rezago tecnológico tenemos que generar herramientas que permitan acortar los tiempos de aprobación de créditos.

¿En qué van?

Antes de terminar el año, tendremos internet, lanzaremos una línea gratuita de audioservicio e instalaremos más de 50 cajeros electrónicos en ciudades turísticas. Poner en línea las oficinas, dependerá de los resultados que arroje la consultoría en número de oficinas —que hoy son 726, repartidas en más de 700 municipios—. La operación tecnológica está bajo el modelo de outsourcing.

¿Cómo van a agilizar los mecanismos de crédito?

Montamos una fábrica de crédito que centraliza la información y utilizando herramientas tecnológicas, vamos a pasar de 45 días de desembolso de un crédito de $6 millones hacia abajo, a 7 días. Hoy tenemos 250.000 créditos de estos montos. Esto le da mayor transparencia el sistema. A finales de año, tendremos 120 oficinas funcionando bajo este modelo.

Hay dos tareas que tendrá que enfrentar el banco en el corto plazo: una, dar soporte al sector agrícola en el TLC…

El gobierno ha diseñado la estrategia Agro, Ingreso Seguro, que arranca el 1 de enero. Busca darles, en condiciones especiales, recursos para inversión a los sectores que tienen una vocación con gran potencial de exportación al mercado de Estados Unidos. Y, de la misma forma, entregar recursos en condiciones especiales a aquellos sectores que, en teoría, se verían afectados. Son recursos por $400.000 millones en el primer año y $500.000 millones en los siguientes años.

… y el otro es el Banco de Oportunidades.

La junta ya autorizó 27 corresponsales bancarios, en un plan piloto que se está montando en distintas ciudades del país. Dependiendo de ese plan, definiremos cuántos corresponsales se montarán el año entrante. La meta teórica son 600 corresponsales, pero podrían ser más.

¿En qué otro negocio está interesado el banco?

El banco debería tener un mayor papel como banco de primer piso de Findeter y Bancoldex. Lo somos de Finagro, pero en los otros tenemos muy poca participación. Hoy este nicho apenas representa el 1% de los ingresos del banco.

¿Están poniendo el banco 'bonito' para una eventual venta?

Si yo olfatease eso siquiera, no entraría al banco, porque no voy a cargar con ese lastre. No se va a vender el Banco Agrario, ni el país lo aceptaría. Lo que está claro es que si no se hace esta tarea, en dos años el banco podría desaparecer.


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