| 12/9/2008 12:00:00 AM

Panorama cambiante

A pesar del cambio en el entorno, 2008 resultó un buen año para la banca de inversión. Sin embargo, 2009 será difícil. Dinero presenta por sexto año consecutivo el ranking de los banqueros de inversión.

Hasta el primer semestre, 2008 se vislumbraba como un año muy bueno en materia de negocios y con un nivel de actividad similar al excepcional 2007. Y, aunque no se esperaban los meganegocios del año anterior, se preveían más transacciones por parte de empresas medianas. Y así fue. Durante los primeros meses del año se presentaron importantes transacciones, como la venta de Propilco a Ecopetrol por US$700 millones, la inversión de Argos en Colinversiones, entre muchas otras.

Sin embargo, durante el segundo semestre el panorama cambió y la actividad se vino a menos. Debido a la crisis financiera mundial, la volatilidad y la incertidumbre se apoderaron de los mercados, con lo que muchas transacciones y decisiones de inversión se aplazaron o cancelaron ante la falta de financiación y la caída de las perspectivas económicas.

A pesar de este cambio radical en el panorama, 2008 terminó siendo todavía un buen año, aunque menos bueno que 2007. Las 15 firmas de banca de inversión que reportaron su récord de negocios entre el 1 de diciembre de 2007 y el 30 de noviembre de 2008 ayudaron en su conjunto a estructurar y cerrar negocios por un valor superior a $25 billones en más de 104 transacciones. Esto es, un 38% menos en volumen de negocios frente 2007.

De estas, alrededor de 40 fueron negocios de fusiones y adquisiciones (muchas operaciones de este tipo no se reportan por confidencialidad) que involucraron recursos por más de $16 billones. También ayudaron a estructurar numerosos proyectos de concesión vial, servicios públicos, proyectos eléctricos, entre otros frentes, y asegurar su ejecución al conseguir más de $2 billones para su financiación.

Por su parte, la estructuración de créditos sindicados por $1,3 billones significó un repunte de este tipo de operaciones. Y si bien se realizaron un número similar de sindicaciones al año anterior, el monto promedio es muy superior, evidenciando una mayor capacidad de la banca local para financiar el sector empresarial. En contraste, el sector real no acudió en busca de financiación al mercado de valores ante el aumento de las tasas de interés y la fuerte volatilidad de los mercados. La estructuración de papeles de deuda por $2,5 billones se dirigió en su mayoría al sector financiero y solo empresas como Argos, EPM, Codensa y Epsa emitieron papeles comerciales o bonos en un mercado que sigue aceptando poco riesgo. Tampoco hubo emisiones de acciones y las últimas que se hicieron fueron las del Banco de Crédito e ISA que se realizaron en diciembre del año anterior. Del mismo modo, el monto de financiación conseguida en el exterior disminuyó ante el cierre de los mercados financieros internacionales.

2009: transición con oportunidades

La mayoría de banqueros de inversión consultados ven en 2009 un año con una actividad de negocios más moderada. Incluso hay quienes prevén un periodo muy regular (sin ser catastrófico). "Será un año de transición, durante el cual efectuar negocios va a ser más difícil" afirma Juan Carlos Álvarez, de Santander Investment.

No se vislumbran grandes transacciones durante el año entrante. Sin embargo, habrá oportunidades en materia de fusiones y adquisiciones, pues los precios se estabilizaron y ahora las valorizaciones son más razonables. "Esto hace que sea un periodo malo para vender pero bueno para comprar", afirma Rodrigo Velásquez, presidente de la Banca de Inversión Bancolombia.

En empresas que están en buena situación financiera, los planes de venta se congelan; pero en empresas en dificultades o que requieran socio para crecer habrá oportunidades que hasta hace poco no había. Además, sigue habiendo necesidad de consolidación en algunos sectores y Colombia es un país atractivo para la inversión.

Para Alfredo Rizo, socio de Estrategias Corporativas, el menor volumen de negocios esperado podría ser compensado por nuevos actores como los Fondos de Capital Privado y por transacciones con compañías de la región. De hecho, buena parte de las transacciones que se dieron este año fueron de este tipo.

Por su parte, en la medida que los mercados financieros internacionales sigan cerrados, el mercado de deuda en el país podría tener un repunte, pues las empresas van a tener que captar dinero en Colombia. De hecho, hay varias emisiones represadas que podrían salir en el primer semestre ayudadas por la disminución esperada en las tasas de interés.

Con la restricción del crédito internacional también se podrían incentivar los créditos sindicados pues seguirá habiendo empresas que no pueden salir al mercado de bonos y que necesitan optimizar su estructura de capital y pasarse a pesos ante la devaluación. Se prevé un repunte en la emisión de acciones, por lo que buena parte de los banqueros considera que a las empresas que estaban pensando en hacerlo se les pasó el momento.

Por último, la gran esperanza de la banca de inversión y de la economía está puesta nuevamente en los grandes procesos de infraestructura (ver artículo pág. 38). Sin embargo, el gran interrogante es si se conseguirá todo el capital ante la restricción en la financiación y es aquí donde los banqueros de inversión están llamados a jugar un rol activo.



De acuerdo con el reglamento establecido en los rankings presentados se incluyen únicamente negocios cerrados y ejecutados directamente por las respectivas firmas, que son responsables por la información que suministran. Vea el reglamento completo en www.dinero.com.
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