| 11/1/1993 12:00:00 AM

Negocios de caciques

Y no de indios. La sofisticación del negocio fiduciario requiere cabezas pensantes y no un ejército de empleados. ¿Hacia dónde van las sociedades fiduciarias?

El negocio fiduciario, a pesar de que no es nuevo en el país, ha tenido un impresionante desarrollo en los últimos dos años. A raíz de la obligación de desmontar las secciones fiduciarias de los F,1 bancos, contenida en la Ley 45 de 1990, las sociedades fiduciarias pasaron de 22 hace tres años a 43 hoy en día. Si no fuera por esto, no se habría presentado el desarrollo y dinámica de las fiduciarias de hoy , dice Santiago Jaramillo, gerente de Fiduanglo, filial del Banco Anglo Colombiano. Hoy en día cerca de $2.200 miles de millones están colocados en las sociedades fiduciarias, cuando las corporaciones de ahorro y vivienda manejan $4.200 miles de millones de los ahorradores y los bancos captan ahorros cercanos a los $1.840 miles de millones. En pocos años las sociedades fiduciarias han pasado a manejar la mitad de las captaciones de las CAV s, líderes como instrumento de ahorro y superan a los ahorros (a la vista y a término) de los bancos.

El negocio fiduciario es el de administrar patrimonios. Por esta administración la fiduciaria cobra una comisión, que constituye su fuente de ingresos. Los depósitos del público reciben el nombre de fideicomisos. Es importante anotar que los activos que reciben las fiduciarias para administración no son pasivos con el público. Se registran como cuentas de orden. Si una fiduciaria se quiebra, se pierde el patrimonio de los accionistas, pero los depósitos del público en teoría no corren peligro, pues la sociedad fiduciaria no puede disponer de ellos. Desde el punto de vista jurídico, las fiduciarias son responsables hasta por la culpa leve, pero Santiago Jaramillo aclara este punto: Si la fiduciaria invierte los recursos de un Fondo Especial en un activo que pierde su valor, como una acción en la bolsa que se cae, o compra papeles de una compañía que después se quiebra, o invierta en certificados de cambio y el dólar se caiga, desde el punto de vista jurídico los que pierden la plata son los clientes, que conocían las riesgos de la inversión. Si hay culpa probada, responde la fiduciaria, después de un proceso. Pero desde el punto de vista comercial, siempre tiene que responder la fiduciaria, aunque la pérdida del patrimonio confiado haya sido fortuita. Si uno no responde, se muere comercialmente .

Existen tres clase típicas de fiducia. La primera y más extendida es la fiducia de inversión. En ella los particulares, clientes de la compañía, entregan dinero para que la fiduciaria lo invierta. El dinero puede entregarse al fondo común ordinario (FCO), que es donde se reciben todos los depósitos del público que no tienen destinación o encargo específico. Los FCO han tenido un gran desarrollo en los últimos tres años, aunque durante 1993 el dinamismo se ha estancado. Hace un año el 62% de los fideicomisos estaba constituido por FCO; hoy en día la relación es del 36%. Como dice Sergio Rodríguez, presidente de la Asociación de Fiduciarias: El negocio es mucho más que Fondo Común Ordinario; ya mismo puedo nombrar 17 productos diferentes. Ahora es que viene el verdadero desarrollo del negocio fiduciario . Mientras que el total de fideicomisos crecía más de 100% entre junio de 1992 y 1993, los FCO sólo crecían el 26%. Este estancamiento se debe a que el FCO, como instrumento de ahorro ya alcanzó su madurez. Los crecimientos de ahora en adelante serán muy similares a los del ahorro de todo el sistema financiero, sobre todo porque la rentabilidad de los FCO ya no es muy superior a la de las CAV s, que son la mayor competencia. Hoy en día las CAV s remuneran al ahorrador con tasas que fluctúan entre el 22.5% y 24%, mientras que el rendimiento promedio de los FCO es de 22.6%. Otro factor que ha permitido el desarrollo del FCO es la liquidez inmediata. En el Estatuto Financiero las fiduciarias tienen derecho a que se les avise con 15 días de anticipación cuando se hagan retiros. En la práctica las fiduciarias han renunciado a ese derecho en favor del ahorrador, dada la enorme competencia. Incluso algunas fiduciarias como Skandia y Fiduanglo tienen tarjeta débito para los cajeros automáticos.

Las obligaciones del Fondo son de medio y no de resultado , rezan todos los avisos publicitarios de las Sociedades Fiduciarias. Ello significa que la fiducia no garantiza un rendimiento determinado para los ahorros del público. Lo único que puede informar una fiduciaria a un ahorrador potencial es el rendimiento pasado del Fondo. Los depósitos a término de los bancos o las cuentas de ahorro de las CAV s sí le garantizan un rendimiento predeterminado al ahorrador; la incertidumbre sobre los rendimientos es lo que posibilita que se logren mayores retornos al ahorro. No obstante, los rendimientos podrían ser mayores si la Superintendencia Bancaria no hubiera reglamentado en qué tipo de papeles y en qué proporciones exactamente pueden invertir los FCO. La Super, buscando como siempre proteger al ahorrador, ya hizo el trabajo de diversificación de portafolio por nosotros , dice el gerente de una fiduciaria. Los FCO sólo pueden ,invertir en títulos de renta fija emitidos o avalados por el gobierno, o por los intermediarios financieros vigilados por la Superintendencia Bancaria. Una porción mínima debe mantenerse en títulos a menos de 15 y 30 días, para garantizar la liquidez del fondo. No se puede invertir en acciones, ni en activos en el exterior. Una fiducia no puede invertir en títulos de su matriz. El ahorrador colombiano no está acostumbrado al rendimiento variable. En México, por ejemplo, no existe remuneración fija al ahorro , dice Liliana Ospina, directora ejecutiva de la Asociación de Fiduciarias. Hacia allá tenemos que ir .

Este constreñimiento en el portafolio de inversiones de los FCO limita la capacidad de generar rendimientos más allá del 24% o 25%. Algunas fiduciarias acuden a operaciones secundarias de compra venta de títulos para mejorar el rendimiento. Es lo que se conoce como engordar un título: se vende por dos o tres días a un intermediario financiero para luego recomprarlo. Como las tasas de interés fluctúan siempre, el título debe venderse cuando las tasas están yendo de arriba para abajo y recomprarse a la tasa más baja posible. La operación no siempre reporta utilidades, porque siempre lo que alguien gana, otro lo pierde. Si un título se está engordando siempre hay alguien que está adelgazando . La operación es un Repo y debe registrarse como tal. A pesar de que las fiduciarias no pueden recibir en el FCO recursos equivalentes a más de 48 veces el capital y reservas de la sociedad, esta compra venta de títulos podría sobrepasar el apalancamiento, si no se llegaren a registrar como Repos dice un analista financiero; quedaría difícil saber que compromisos se están adquiriendo por esta vía, si los Repos se registran como venta simple, sin compromiso de recompra.

Para mejorar la rentabilidad de los fondos y remunerar mejor al ahorrador es que las sociedades fiduciarias están desarrollando fondos especiales. Fondo especial de inversión es aquel que tenga una destinación específica, diferente al FCO. Están dirigidos al inversionista más sofisticado, que conoce el mercado y tiene menor aversión al riesgo. Los fondos especiales pueden invertir libremente sus recursos. La Fiduciaria Tequendama, por ejemplo, acaba de crear el Fondo Poder, que está recogiendo dinero para participar en la venta del Banco de Colombia. La idea es comprar uno de los lotes de acciones, de acuerdo con la capacidad del fondo en el momento de privatizar el banco. Similar idea está desarrollando Martha Alvarez, recién nombrada gerente de la Fiduciaria La Previsora: Estamos creando un fondo que reunirá recursos para comprar acciones en el lote B, o sea aquel que no se ofrece a los empleados y cooperativas. La diferencia con el, Fondo Poder es que nosotros no vamos a hacer titularización. La idea es acceder a una participación accionaría en el Banco de Colombia, aunque sea mínima, dentro del principio de democratización de la propiedad. Aspiramos a reunir mínimo $3.300 millones, para acceder por lo menos al 1% del banco.

Otros fondos especiales son por ejemplo el Plan Semilla, creado por Sufiducia en Medellín: El Plan Semilla es un plan de ahorro programado exclusivamente para pagar las matrículas educativas de los hijos de los ahorradores , dice Marta Jaramillo, gerente de la fiduciaria. Sufiducia también está lanzando un Fondo Común en moneda extranjera, que trabajará con la firma Merrill Lynch, en Estados Unidos. Por su parte, la Fiduciaria Skandia es pionera en este tipo de operaciones. Nosotros tenemos dos fondos internacionales , dice Rafael Jaramillo, gerente de la fiduciaria: El Fondo Skandia internacional, que recibe aportes en pesos y paga capital y rendimientos en pesos, pero que trabaja en moneda extranjera y también tenemos el Fondo Sicav, que es más sofisticado, en el cual se reciben aportes y se paga en moneda extranjera. El inversionista escoge a qué mercados quiere acceder. Para el Fondo Internacional contamos con la asesoría del JP Morgan y para el Sicav los mejores corredores de cada país . Los Fondos en moneda extranjera tienen reglamentada su inversión por la Superbancaria. Pueden invertir en papeles de deuda colombiana emitidos o avalados por el gobierno y en títulos, bonos y acciones calificados por encima de ciertos niveles por Moodys y Standard & Poors el 90% del portafolio; tienen un 10% del portafolio de libre disposición.

Uno de los productos con mayor futuro son los fondos de pensiones. En efecto, la Ley 76 de 1986 y el Decreto 2513 de 1987 permiten la creación de fondos de pensiones por parte de las fiduciarias. Estos fondos se denominan voluntarios y están funcionando independientemente del proyecto de ley de seguridad social que hace tránsito en el Congreso. Únicamente la Fiduciaria Popular, Alianza y Skandia ofrecen este tipo de fondos. El ahorrador deposita una suma mensual, de acuerdo a la cual, después de cumplir 55 años, se hace acreedor a una suma o a una pensión vitalicia. Existen claras ventajas tributarias para los empleados afiliados a los fondos voluntarios: en la declaración de renta los pagos a fondos de pensiones son deducibles de la base gravable, la retención en la fuente disminuye cuando el empleado cotiza a un fondo de pensiones, el aporte que haga la empresa al fondo es libre de impuestos y en el caso de salario integral la porción que el empleado destine al fondo también está exenta. En estos momentos en Skandia tenemos más de 5.000 afiliaciones individuales al fondo de pensiones, además de las empresas que han afiliado a sus empleados. El fondo asciende ahora a mas de $22.000 millones , anota Rafael Jaramillo. Las sociedades fiduciarias son las únicas en el país que tienen experiencia en el manejo de fondos de pensiones. En el proyecto de reforma a la seguridad social las fiduciarias estamos luchando para quedar autorizadas a administrar este tipo de fondos. Tenemos los conocimientos, la tecnología, la gente, la experiencia, dice Sergio Rodríguez.

Fiduanglo tiene un fondo especial a largo plazo, al que sólo pueden acceder personas naturales. Invierte en títulos a más de un año, incluyendo bonos y boceas. La permanencia mínima es de 180 días. Fiducor realizó la primera titularización en el país, con un bien inmueble ubicado en Bogotá. En la actualidad están adelantando más procesos de titularización de activos, al igual que Skandia y Sufiducia. También Fiducor tiene fondos especiales llamados Clubes de Inversión, en los cuales se reciben aportes mensuales de hasta 25 personas y se invierten en diferentes activos. Las fiduciarias manejan los 120 fondos mutuos (trabajadores empresa) que hay en el país. La fiducia de inversión (excluyendo los FCO) constituía a junio 30 de este año el 2.26% del total de fideicomisos.

El segundo tipo de fiducia que existe en el país es la fiducia de administración. En este caso los clientes entregan a la fiduciaria un patrimonio para que se le administre. El 57% de los fideicomisos corresponden a esta figura y son los que han registrado un mayor crecimiento en el último año: 258%. Ejemplos clásicos son la administración de excedentes de tesorería de grandes compañías, la administración de fondos extranjeros de inversión, la administración de los recursos del Plan Centro por parte de Fidufes, Fidu Ultra y Cáceres y Ferro o la administración del Censo y el Fondo Prestacional del Magisterio por La Previsora. Pero en el nuevo estatuto de contratación del sector público, que se devolvió al Congreso, se prohíbe que el sector público haga fiducia mercantil, que se configura cuando el cliente traspasa la propiedad de los bienes objeto del contrato a la fiduciaria. Sólo se podrán realizar contratos de fiducia pública por encargo o mandato. Camilo Vallejo, de Fiducor, dice: Podríamos hacer el 90% de las operaciones que se hacen con el sector público por medio de encargos. Pero de todas maneras el Congreso tiene que convencerse de que la fiducia significa menores costos y mayor eficiencia en el manejo de los recursos del Estado . La aversión del Congreso a la fiducia se originó con los acontecimientos de la cárcel de la Catedral. Es el cuento del sofá , dice Alvaro Arango, de Fiducor. El problema no radicaba en la administración fiduciaria. Esta se limitaba a realizar los contratos que le indicaba el Ministerio de justicia y a efectuar los subsiguientes pagos . Indudablemente la calentura estaba en otro lado.

Otra modalidad de fiducia de administración que está creciendo rápidamente es la fiducia en garantía. En ella el cliente entrega el bien a la fiduciaria. Esta, con base en el bien entregado, garantiza las obligaciones financieras del cliente. Tiene la ventaja de que se evitan los gastos judiciales en caso de incumplimiento del cliente en sus pagos. La garantía es rotatoria. Cuando se vencen las obligaciones, el bien es restituido al cliente , explica Santiago Jaramillo. La Superintendencia Bancaria acepta la fiducia en garantía como aval real. En Fiduanglo recibimos bienes muebles y bienes inmuebles fácilmente controlables como cartera, títulos valores y facturas cambiarias. No aceptamos maquinaria ni inventarios , añade Jaramillo.

Por último está la fiducia inmobiliaria que es la administración de proyectos inmobiliarios y de construcción. El más grande es la administración de Ciudad Salitre en Bogotá por parte de Fiducentral. Esta firma, junto con Cáceres y Ferro y Fiduciaria Colmena, se especializan en proyectos inmobiliarios. En la mayoría de los casos los clientes colocan su dinero en un proyecto específico de construcción, ya sea como inversionistas o compradores. Se hacen a un bien raíz a precios de constructor y después lo venden. Esa es la inversión más rentable en estos momentos , dice un conocedor.
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