Mejora la evaluación

| 6/28/2002 12:00:00 AM

Mejora la evaluación

Dinero y Stern Stewart & Co. analizaron la generación de valor en el 2001 para las empresas del sector financiero. La situación mejoró, pero aún hay mucho por hacer.

El sector financiero destruyó valor por $2,2 billones durante el 2001. Sin embargo, la situación fue menos grave que en el 2000 pues se logró revertir una tendencia negativa creciente (ver gráfica). Aunque esto señalaría que ya hay signos de recuperación para las entidades financieras, la realidad es que aún sería prematuro hablar de una dinámica en el sector. Todavía se mantienen elementos de carácter estructural, especialmente en las entidades bancarias, que hacen incierto el futuro del sector financiero durante los próximos meses.



En general, la situación del sector mejoró. Sin embargo, cuando se analiza el caso específico de cada segmento que lo compone, la conclusión es que hay diferencias sustanciales en la generación de valor de cada uno. Los fondos de pensiones y cesantías, por ejemplo, se destacan por sus resultados positivos, pues no solo se convirtieron en el único segmento del sector que crea valor sino que, además, crearon un mayor valor en el 2001 que en el 2000, gracias a que mejoraron considerablemente la eficiencia en la asignación de los recursos de sus afiliados.



Los bancos, por su parte, continúan destruyendo valor y aunque en el 2001 mejoraron frente al 2000, su situación aún es incierta. Solo los bancos de Bogotá, de Occidente y Citi fueron capaces de crear valor durante el 2001. La situación del sector es complicada, pues pese a que la utilidad operacional de las entidades bancarias ha venido creciendo durante los últimos años y su margen operacional está aumentando, esto no ha sido suficiente para compensar la caída de los ingresos. La estructura de costos y gastos operacionales de las entidades bancarias es muy alta comparada con su rentabilidad. Además en la medida en que los bancos no tengan la suficiente cartera, la situación se vuelve cada vez más difícil en términos de eficiencia y la generación de valor se obstaculiza.



Las sociedades fiduciarias, entre tanto, salen mejor libradas pues no enfrentan tantos costos administrativos y en vez de otorgar créditos, dedican sus recursos a la inversión. Así lograron durante el 2001 dejar de destruir valor. La fiduciaria Davivienda, por ejemplo, no solo tiene una relación EVA/Capital de 22,4%, sino que aumentó esta creación de valor durante el 2001. La pregunta ahora es si la estrategia de los grandes grupos bancarios está enfocada en utilizar las fiduciarias para buscar una salida rentable al negocio.



Las compañías de seguros y las compañías de financiamiento comercial mejoraron su desempeño, pues revirtieron en el 2001 su tendencia hacia una mayor destrucción de valor. Para las corporaciones financieras, en cambio, la situación es bastante delicada. Destruyeron más valor en el 2001 y ninguna de ellas tiene una generación de valor positiva.



Más eficiencia, más EVA



Ahora bien, el EVA del sector financiero es negativo (ver recuadro), pero es menos negativo que en el año 2000. ¿Cómo logró mejorar su situación en un entorno de desaceleración económica? En general, las empresas del sector financiero hicieron un importante esfuerzo adicional por aumentar la eficiencia en sus operaciones. Mientras los ingresos del sector en términos reales tan solo aumentaron un 0,97%, las utilidades operacionales mejoraron un 21,4% frente al 2000. Esto indica que se volvieron más eficientes en la asignación, captación y colocación de los recursos. El margen operacional del sector aumentó a 6,82% en el 2001, comparado con 5,67% del 2000. Las fiduciarias, por ejemplo, llegaron a márgenes operacionales del 26%, mientras los fondos de pensiones y cesantías aumentaron su margen de 16% en el 2000 a 21% en el 2001.



La rentabilidad que se les otorgó a los accionistas del sector financiero ascendió a 6,74%, cifra superior al 5,64% alcanzado en el 2000. Sin embargo, es importante recordar que esta cifra es diferente entre segmentos. Mientras el retorno sobre el capital de los fondos de pensiones y cesantías es de cerca del 30%, el de las corporaciones financieras es solo del 1%.



En cuanto al capital, se mantuvo prácticamente constante en el 2001. La capitalización que se dio durante los últimos años, para el 2001, tan solo aumentó 1,6%. Las fiduciarias y las compañías de seguros, por ejemplo, desinvirtieron durante el 2001. La eficiencia en el uso del capital, entonces, no experimentó cambios significativos, lo que corrobora que la menor destrucción de valor, es decir, la mejoría en el EVA, se dio por el lado del incremento en la eficiencia operacional. La pregunta es si esa eficiencia es lo suficientemente alta como para que el negocio sea rentable para sus accionistas.



El reto, entonces, es grande. Aunque el sector financiero, en general, destruyó un menor valor y por ende experimentó una leve mejoría, la situación que enfrenta aún es difícil. Por un lado, el hecho de que el crédito todavía mantenga una dinámica baja en el país es un factor determinante en el posible futuro del sector. Por el otro, aunque hay entidades cuyas cifras claramente demuestran una generación de valor consistente, también hay otras que destruyen cada vez más valor. Esto implica que el análisis de inversión debe ser cada vez más minucioso. La estructura del sector, en especial la de las entidades bancarias, aún es muy pesada para contrarrestar un bajo volumen. Por ahora, la buena noticia es que la situación está mejorando.
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