| 8/1/1995 12:00:00 AM

Maximizando rendimientos

JPBT es un administrador de fondos de inversión que opera en colombia. los resultados están a la vista.

Una de las recompensas más buscadas por los administradores de inversiones es que su nombre figure en una posición destacada en uno de los ranking de desempeño que elaboran periódicamente las revistas especializadas. Ese es el dictamen de quiénes fueron exitosos en la gestión de sus portafolios durante determinado período. Por esta razón debió resultar muy satisfactorio para el grupo JPBT (The jersey Private Bank and Trust) que tres de sus portafolios fueran clasificados entre los cinco fondos regionales de mejor desempeño en la edición de mayo de Latin Finance.

Este grupo de empresas está conformado por una holding organizada bajo las leyes de Luxemburgo (JPBT Financial Holdings S.A.),

la cual posee el 100% del capital accionario de JPBT (Nassau) Ltda, que es un banco fundado en 1990 bajo las leyes de las Bahamas. Este banco, a su vez, es el "fund manager" de una serie de fondos mutuos dedicados a invertir principalmente en papeles garantizados por gobiernos latinoamericanos o por sólidas compañías de la región. Es el caso, por ejemplo, del jersey Horizon, jersey Prime, jersey Latin, jersey Emerging Markets, jersey Income Plus y otros. Por su parte, una filial del banco con sede en Miami, JPBT Advisers Inc. (antes JPBT Fund Services Ltda.), asesora otros fondos como el jersey DMA y el jersey Peso. La especialidad de esta firma es la gestión de portafolios de renta fija.

Los fondos mencionados son enteramente distintos de lo que se

conoce en Colombia como fondos mutuos, los cuales fueron creados para fomentar el ahorro de los trabajadores. En efecto, los "mutual funds" son mecanismos de inversión que se asemejan más a los fondos comunes ordinarios administrados en el país por sociedades fiduciarias, o a los fondos de valores que administran sociedades comisionistas de bolsa. Los fondos mutuos de otros países no son constituidos específicamente por trabajadores.

Son dos los rasgos distintivos del grupo JPBT. A diferencia de varias instituciones que promueven servicios financieros en América Latina, JPBT sigue un enfoque de mercado caracterizado por un profundo conocimiento de las necesidades de sus clientes en la región. Los

asesores financieros de la firma están entrenados para aconsejar aquellas inversiones que más se ajusten a las necesidades de cada quien. Para ello, disponen de información precisa y de una robusta capacidad de análisis, junto con la experiencia requerida.

Sin embargo, lo que realmente distingue a este grupo de otros administradores de inversión que mercadean sus productos en la región, es que el banco invierte su propio capital en los mismos fondos que distribuye en el mercado. "Administramos el dinero de nuestros clientes tal como manejamos el propio," dice Mauricio Rincón, consultor financiero de JPBT Colombia, la agencia que desde hace un año viene operando en el país bajo la dirección de Michael Hollihan, uno de los accionistas de la casa matriz. Este compromiso se traduce en que la firma comparte los riesgos y las recompensas de invertir en la familia de fondos mutuos que distribuye JPBT. Además, éste es un incentivo extraordinario para que el administrador de los fondos procure alcanzar la mejor relación entre riesgo y rendimiento, dentro de los parámetros que impone la diferenciación de productos.

Por ejemplo, el JPBT Peso Fund invierte en instrumentos de renta fija denominados en las monedas de la región tales como CDTs, u otros títulos de corto plazo garantizados por el gobierno o entidades financieras de primer orden. Puesto que el administrador busca obtener un alto rendimiento real en dólares, se trata de encontrar las mejores oportunidades al menor riesgo cambiario, que es como se denomina al riesgo de que se devalúe la moneda en que se realiza una determinada inversión. Si eso sucediera, la sola devaluación podría erosionar el rendimiento obtenido con una alta tasa de interés. "Para prevenir este evento se emplean instrumentos de cobertura de riesgos tales como contratos a futuro y swaps," señala Rincón. De otra parte, se trata de diversificar las inversiones para reducir tanto los riesgos de origen crediticio (no pago) como político.

Para participar en este fondo, el inversionista adquiere una participación que puede vender a terceros o al mismo fondo luego de un período inicial de 90 días. Los ingresos del fondo no se distribuyen en forma de dividendos, sino a través de la valorización de las acciones, las cuales, por cierto, no pueden ser adquiridas por ciudadanos de los Estados Unidos ni de las Bahamas.

Para inversionistas menos interesados en mantener una moderada liquidez, se ha diseñado el JPBT Latin Fund., que brinda la oportunidad de invertir a largo plazo en ciertas obligaciones gubernamentales o corporativas emitidas tanto en América Latina como en otras regiones en desarrollo (Europa Oriental, Africa y Asia, principalmente). Al igual que en el caso anterior, la totalidad o parte de las acciones puede venderse cada semana. Sin embargo, "en este fondo lo más aconsejable es mantener la inversión por lo menos un año," añade Rincón.

Para los inversionistas más conservadores, está el JPBT DMA Fund. Este fondo ofrece la oportunidad de realizar una inversión tradicional en certificados de depósito y otros instrumentos de corto plazo, denominados en dólares, emitidos por instituciones financieras de todo el mundo. Aun cuando el riesgo crediticio de estas inversiones es mínimo, vale la pena advertir que en el largo plazo la volatilidad de estos papeles puede ser relativamente elevada, como se aprecia en el cuadro.

En cualquier caso, es aconsejable para los inversionistas conocer detalladamente el prospecto de cualquiera de estos fondos antes de tomar una decisión. Es bueno repetir que todos estos instrumentos de in- . versión colectiva están establecidos bajo las regulaciones del mercado de inversiones de las Bahamas, lo que ofrece una garantía sobre la confidencialidad de los aportes.

Para participar en cualquiera de los fondos de la familia JPBT, de los cuales hemos mencionado apenas unos pocos, se requiere una inversión mínima de US$100,000. Con el fin de garantizar la seguridad de la cartera de inversiones de tales fondos, la custodia del portafolio la ejerce un banco independiente. Las tareas de administración las desarrolla también una empresa que no tiene vínculos con JPBT y que se encarga de efectuar evaluaciones semanales de los activos netos y de preparar los estados financieros anuales,- que son auditados por la firma KPMG Peat Marwick.

Según Mauricio Rincón, "nuestro trabajo consiste en brindar una asesoría altamente especializada. Creemos que nuestro enfoque de mercado, basado en una identificación precisa de las necesidades de nuestros clientes, nos reportará grandes beneficios con el paso del tiempo, lo mismo en Colombia que en el resto de la región".
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