| 5/22/2008 12:00:00 AM

Márgenes récord en los bancos

A marzo, las utilidades de los establecimientos de crédito aumentaron 32% frente a las que habían acumulado en el primer trimestre del año 2007.

Podría parecer extraño que surja una bonanza financiera en un momento en que comienza a colarse en el ambiente de negocios un cierto grado de incertidumbre sobre el futuro del ciclo económico nacional y sobre la salud de los deudores del sector.

La razón detrás de esta situación está en que los establecimientos de crédito consiguieron aumentar drásticamente los márgenes de intermediación, que se ubicaron en 10,6 puntos porcentuales, una cifra no vista desde 1999.

Los bancos privados

Como siempre, la mejor forma de saber qué pasa en el sector financiero es mirar los resultados de los bancos privados, que concentran más del 60% de los activos de todos los establecimientos de crédito.

De esta forma, se observa que las utilidades de estos pasaron de $791.000 millones en el acumulado a marzo de 2007, a $1,04 billones en el acumulado a marzo de 2008, un crecimiento de 32%. El incremento tan significativo obedeció a un crecimiento de 48% en el margen neto de intereses, esto es, la diferencia entre los ingresos recibidos por intereses y lo pagado por el mismo concepto. El margen pasó de $1,6 billones a $2,3 billones.

Si bien, tanto los ingresos como los pagos de intereses aumentaron, los ingresos lo hicieron en 47%, mientras que los gastos subieron 45%, dos puntos porcentuales menos. Esto ocurrió fundamentalmente porque la tasa de interés que los bancos recibieron por los préstamos pasó de 12,7%, en marzo de 2007, a 15,7% en marzo último.

En el periodo, los bancos cambiaron la composición de sus depósitos. Mientras en los últimos tres años la banca había incentivado las cuentas de ahorro tradicional, en los últimos meses se presentó un auge pronunciado de los certificados de depósito a término, CDT, en especial los de corto plazo. Las cuentas en CDT pasaron de valer $420.000 millones en marzo de 2007, a $708.000 millones en marzo de 2008. Con eso, estos instrumentos pasaron de ser el 18,7% de los activos de la banca a ser el 21,3%.

La razón detrás de este cambio está en el costo de los encajes. Mientras que los bancos deben dejar en el Banco de la República 8,3% de los depósitos de ahorro, de cuenta corriente o fiduciarios que tenían en mayo de 2007 y el 27% de los que captaran después de esa fecha, solo tiene que dejar en depósito en el República el 2,5% de los CDT de menos de 18 meses que tenían en mayo y 5% de los que captaran después. Los CDT de más de 18 meses no tienen encaje.

Con el movimiento de los fondos, desde las cuentas de ahorro hacia los CDT, el costo total de los depósitos para los bancos aumentó 31% en ese lapso.

Así las cosas, con los datos de marzo de 2008, la diferencia entre el rendimiento de la cartera (15,7%) y el costo de los depósitos (5,06%), que es una buena muestra del margen de intermediación de la banca, alcanzó el 10,6%. Esta es la mayor cifra desde 1999 y es más alta que los márgenes en países vecinos como México o Chile, para no hablar de los países desarrollados.

¿Quién responde por el margen?

Casi siempre un aumento en los márgenes genera la sensación incómoda de que los bancos están haciendo su agosto con la necesidad de sus clientes. En esta ocasión la extraordinaria cifra de utilidades podría indicar que ese sería el caso.

No obstante, hay otros elementos que afectan los márgenes. El principal de ellos es el de los encajes. Una buena porción del alza en la tasa de interés de los préstamos y la baja de la de depósitos se explica en los movimientos que hacen los bancos para compensar el costo de los encajes.

Otro elemento es el riesgo. Después de un ciclo de expansión de crédito que empieza a revertirse, como lo indica el aumento en el monto de la cartera vencida, la cartera improductiva pasó de ser el 1,7% de la cartera total en marzo de 2007 a 2,3% en marzo de 2008. En esos casos, los bancos comienzan a racionar el crédito y aumentan las tasas de interés de los préstamos para desincentivar la llegada de clientes malos y para compensar sus provisiones por cartera morosa.

Finalmente, hay otro elemento que hace crecer los márgenes y es la ineficiencia administrativa. En este aspecto, los bancos nacionales salen muy mal parados. Los gastos administrativos acumulados pasaron de $1,6 billones a $1,8 billones entre el periodo enero-marzo de 2007 y enero-marzo de 2008. Este es un crecimiento de 17%, casi tres veces la inflación. De otra parte, los activos improductivos, que incluyen no solo la cartera vencida sino también los edificios y otros activos que no generan un rendimiento para la operación de los bancos, pasaron de valer $10,3 billones, a $13,2 billones en ese lapso, con lo que saltaron de ser el 7,7% del total de los activos a ser el 8,7%. Con todo esto, los bancos tendrán que explicarles a sus clientes por qué los márgenes crecen a la par con sus utilidades y sus gastos administrativos.

Retos por alcanzar

La eficiencia es uno de los principales desafíos en las prioridades de los agentes del sistema financiero colombiano. Según la encuesta realizada por Ernst & Young en el Congreso de Riesgos de Cartagena, en noviembre de 2007, 65% de los altos ejecutivos de estas instituciones coincidieron en que hay que lograr la eficiencia en los procesos de administración de riesgos y controles, donde estos se canalicen por vías efectivas. "La minimización del riesgo y el aumento de la eficiencia se tiene que dar por medio de una unificación de los procesos donde haya una convergencia en un sistema integrado y transparente", afirma Libardo Bueno, Socio de RAS (Servicios de Consultoría de Riesgo) de Ernst & Young.

Por otra parte, un importante desafío que le espera a las entidades crediticias es la mejor selección de sus clientes potenciales, en especial en los estratos 2 y 3 y en aquellas zonas que no han sido bancarizadas. "En los meses que vienen, hay que aumentar los controles a los clientes y mejorar el sistema de cobranza para así reducir el riesgo", asegura Juana Téllez, economista en jefe del BBVA. Las entidades financieras tienen que mejorar el conocimiento de sus clientes y de su capacidad de pago. Por otra parte, es necesaria la inversión en tecnología que agilice los procesos.

Las entidades financieras tienen que concentrarse en resolver el problema de la cartera vencida, ya que éste, según Téllez, no es atribuible a una coyuntura macroeconómica, es claramente un problema de selección y medición de riesgo. Por medio de controles más rígidos, tecnificación del sistema y una gestión de riesgo canalizada se podrá controlar la mora. No obstante, hay que mantener claras las prioridades de bancarización, ya que lo que mostró el primer semestre es que la competencia entre estas instituciones está llevando a una mala selección de clientes que, aunque si bien aumentan la cartera total en el corto plazo, la están deteriorando a futuro.
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