| 6/23/2011 10:15:00 AM

Mal comienzo

La unión de las bolsas de Colombia, Chile y Perú está empantanada. A la debacle de la bolsa de Santiago por los escándalos de La Polar, se suman los reparos de Ollanta Humala.

El debut del Mercado Integrado Latinoamericano (MILA) ha resultado un verdadero caos. A las escasas operaciones y volúmenes de las primeras jornadas, se suman ahora dos nuevos tropiezos: el escándalo de La Polar en Chile por malas prácticas empresariales -una de las compañías más emblemáticas de la Bolsa de Santiago- y los reparos a la integración del electo presidente peruano, el izquierdista Ollanta Humala.

Según Kurt Burneo -principal asesor económico de Humala y quien tiene la mayor opción para ocupar el Ministerio de Economía-, el nuevo gobierno peruano considera que el acuerdo se realizó "demasiado rápido" y que habría que revisar los términos del convenio, en caso de que los beneficios no sean equitativos.

Ante estas polémicas declaraciones, los consejos directivos de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) y la Bolsa de Valores de Lima (BVL) decidieron posponer la fusión corporativa entre ambas entidades, hasta tanto las partes no presenten los pormenores de la operación a las nuevas autoridades peruanas y las ventajas para los dos países. Según Roberto Hoyle, presidente de la BVL, aspiran realizar los trámites para proseguir con la fusión en cuatro o seis meses.

A su vez, Juan Pablo Córdoba, presidente de la BVC, insistió en que este suceso no afecta el MILA. Según él, hoy cualquier inversionista de Chile, Perú o Colombia puede comprar acciones en cualquiera de estos tres mercados.

Sin embargo, es claro que tanto el futuro de la fusión corporativa de las Bolsas de Valores de Lima y Colombia como la integración de los mercados accionarios de Chile, Colombia y Perú, dependerán del rumbo que comience a darle Ollanta Humala a la economía peruana a partir de su posesión el próximo 28 de julio.

¿Modelo Chávez o Lula?

Durante la asamblea extraordinaria de la BVC realizada el 16 de junio, tanto los presidentes de las firmas comisionistas como los pequeños inversionistas coincidieron en que aplazar la decisión de fusión era lo más prudente. En el fondo, todos quieren darse un compás de espera para ver si el nuevo gobierno de izquierda en Perú se parece más al de Lula en Brasil o al de Chávez en Venezuela. En el primer caso, y una vez se calmen los mercados, la fusión seguiría adelante. Pero en el segundo, habría que abortar su creación.

"Nosotros cedíamos cerca de una tercera parte de la propiedad pero para actuar en un mercado peruano con grandes perspectivas de crecimiento que se irían al traste si Humala comienza a hacer locuras", afirmó el presidente de una firma comisionista. Cabe recordar que el interés era crear una holding que fuera dueña de las dos bolsas -que seguirían actuando independientemente- y que sería propiedad en un 66% de los accionistas colombianos y en un 34% de los peruanos. El nombre previsto de la nueva compañía era Bolsas y Mercados de América (BMA), la cual alcanzaría una capitalización cercana a US$600 millones y 2.500 accionistas.

"Es natural que el nuevo gobierno de Perú quiera enterarse, y ojalá lo haga, pues creo que confunden la integración que ya arrancó con la fusión que no se ha dado. Pero no creo que frenen los procesos pues sería una pésima señal de irrespeto a la iniciativa privada", afirma el representante de una de las comisionistas de bolsa peruanas, que prefirió mantener su nombre en reserva.

Además, si bien empezó como una iniciativa privada de las bolsas, no es un tema que se haya hecho a espaldas del Gobierno. Así lo asegura un funcionario de la Conasev, Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores, el equivalente a la Superfinanciera en el vecino país. "Esto no es algo que se ha hecho en dos meses. Venimos trabajando en darle viabilidad legal a este proceso desde 2008. De hecho, el primer memorando de entendimiento entre los reguladores se firmó en octubre de 2009 y acabamos de conformar en un quinto encuentro un comité especial de supervisión para el MILA", afirmó.

Los analistas también destacan que no es un acuerdo con posiciones ventajosas o negativas para alguno de los países, pues lo que hay es una interconexión entre los mercados accionarios donde cada uno sigue operando con sus propias normas. Es un acuerdo con el propósito común de crear el mayor mercado de la región por emisores y el segundo por capitalización para darle mayor visibilidad y atractivo ante los inversionistas locales y extranjeros. Y, si bien Perú tiene el mercado de acciones más pequeño de los tres países, es precisamente por esto que podría tener los mayores beneficios.

En el mismo plan de Gobierno de Humala La Gran Transformación se menciona su interés en promover el desarrollo del mercado de capitales mediante el acceso de las empresas medianas y pequeñas y se comenta del interés por desarrollar el mercado de deuda o el mercado de derivados. Incluso, Humala también habla de una integración andina y con el resto de países latinoamericanos y el MILA sería parte de toda esta estrategia.

Sin embargo, otras señales se contradicen con esta visión. En el mismo plan habla de renegociar los TLC y de la nacionalización de las actividades estratégicas. Además, llamó la atención que la declaración de revisar la integración proviniera del menos radical de sus asesores.

Para la BVC, el impacto sería menor. Según la comisionista Bolsa y Renta, la valoración de la bolsa como compañía no cambiaría si no se presenta la fusión, pues la valoración depende más del MILA. Incluso otros analistas hablan de que las inversiones que estaban destinadas al Perú podrían tomar un nuevo rumbo hacia nuestro país.

Además, el MILA podría proseguir sin Perú. De hecho, la Bolsa Mexicana de Valores y algunas bolsas centroamericanas han mostrado su interés por participar de este mercado ampliado.

Lento arranque

Durante las primeras jornadas se han negociado tan solo US$200 millones, menos de 1% del total de las operaciones de las Bolsas. Sin embargo, nadie esperaba un dinamismo gigante desde el principio, pues estos son procesos lentos que dependen del aprendizaje y conocimiento de los jugadores.

De hecho, no todas las comisionistas están participando aún del mercado ampliado. Hasta el momento, están Asesores en Valores, Acciones y Valores, BBVA Valores, Correval, Ultrabursátiles, Serfinco y Global Securities, quienes hicieron las primeras operaciones en Chile y Perú, respectivamente. Otras, como Interbolsa, estaría en proceso de alianzas con Inteligo en Perú e Incorbank en Chile, y Valores Bancolombia planea su ingreso a Perú donde el grupo ya tiene otros negocios financieros. Por su parte, Celfin -la comisionista chilena más grande- está en trámites para operar directamente en Colombia.

Además, aún no hay carteras colectivas (fondos) ni ETFs para lo cual habrá que esperar la creación del primer indicador bursátil general del MILA: S&P/MILA 40 Index.

Para Juan Pablo Córdoba, presidente de la BVC, la única clave es la paciencia. "El mercado está bombardeado de nuevos productos y se tardará algún tiempo en aprender y comenzar a ver los primeros beneficios de la integración. El mercado de derivados, por ejemplo, lleva 3 años y hasta ahora está comenzando a tomar niveles interesantes", afirma.

Lo mismo piensa Gerardo Hernández, superintendente Financiero, "un proceso de esta naturaleza toma muchos años. Y lo que se ha logrado es un éxito, las bolsas y los supervisores hemos hecho el trabajo y lo seguiremos impulsando. Pero ahora le corresponde al mercado".

Sin embargo, por ahora este se encuentra no solo a la espera de qué pase con la crisis de la deuda en Europa o la desaceleración de la economía norteamericana, también del camino que le marque a Perú el militar retirado de izquierda Ollanta Humala.

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