| 3/19/2004 12:00:00 AM

Los frutos de la confianza

El negocio de las fiduciarias creció notablemente en 2003. Este año, participarán con fuerza en el diseño de fondos comunes especiales, en fiducia inmobiliaria y exportaciones.

La fiducia es una de las herramientas financieras más versátiles del mercado. Con ella se puede hacer de todo, desde administrar el dinero para inversión, hasta manejar un sembrado de palma de aceite. Para las fiduciarias, como para casi todo el sector financiero, 2003 fue un buen año. Las 30 sociedades fiduciarias que operan en el país administraron activos por $52 billones, el equivalente a 23% del PIB, un buen resultado de crecimiento frente a los $36,1 billones que manejaban hace apenas dos años.

Las utilidades de las sociedades sumaron al final de 2003, $91.871 millones, un incremento del 17% frente a las del año anterior y 0,18% del valor total de los activos administrados en diciembre. Así, su rentabilidad patrimonial fue de 17%, casi 11 puntos más que en 2002.



En que andan

Las estadísticas de la Asociación de Fiduciarias muestran que las sociedades fiduciarias están cambiando lentamente la composición de sus negocios, al moverse hacia áreas distintas al fondo común ordinario -su producto más conocido-, que ha perdido participación lentamente desde 2001.

Así, por ejemplo, los fondos comunes especiales, que son encargos para manejar dinero en inversiones distintas a las del Fondo Común Ordinario, crecieron 73% entre 2002 y 2003. También aumentó el saldo de los fondos en moneda extranjera (45%), lo mismo que el de los fondos voluntarios de pensiones (30%) y de los fideicomisos para proyectos de construcción (26%).

A pesar de este crecimiento acelerado de algunos negocios, el portafolio de activos administrados sigue concentrado en los fideicomisos de administración y los de fiducia pública. En estas dos líneas está el 59% del valor de los activos entregados a las fiduciarias (ver gráfico).

Pero es importante anotar que los activos más costosos no necesariamente generan los ingresos más altos para las fiduciarias. En muchos casos, reciben propiedades a las cuales hay que hacerles apenas labores mínimas de administración y por ello reciben poco dinero de comisiones. El sistema fiduciario deriva cerca de la mitad de sus comisiones del manejo de fideicomisos de administración, y 40% de los fondos ordinarios y especiales. Es interesante observar que los fondos comunes ordinarios son el negocio de margen de las fiduciarias. Con el 9% de los activos fideicomitidos, generan el 20% de las comisiones. Mientras tanto, el de fiducia pública es de 'volumen'. Representa el 20% de los activos y produce apenas el 5% de las comisiones.



Que se espera

Este año, la estrategia de las fiduciarias se centrará en el desarrollo de cuatro líneas de negocio. Participarán con mayor fuerza en los fideicomisos inmobiliarios, en fiducia pública, fondos especiales y en programas de financiación de exportaciones.

Los negocios de fiducia inmobiliaria crecerán a la par con la construcción de obras prefinanciadas. Fidubogotá, por ejemplo, ha estado en el sector en los últimos dos años y maneja en la actualidad 260 proyectos, un número que piensa aumentar. Pero la actividad será intensa, incluso si la construcción se frena. "Cuando se venden las obras, la fiduciaria no es tan importante. Cuando no se venden es cuando son cruciales. Deben saldar deudas y devolver dinero", explica Ernesto Villamizar, presidente de la Fiduciaria Alianza. Bancolombia no insistirá en las grandes ciudades y se ira a ciudades intermedias a ofrecer este producto.

La mayoría menciona la fiducia pública como otra de sus áreas de crecimiento en el año. El inicio de concesiones viales, de otros proyectos de infraestructura y de transferencia de recursos públicos, hace prever el aumento de este tipo de fideicomisos que hoy valen $10 billones. Se puede esperar que las tres entidades grandes especializadas en el tema (Fiducolombia, Fiducafé y Fiduprevisora) le saquen el mejor provecho al crecimiento de este mercado. Probablemente, la forma en que se diseñan las licitaciones oficiales también las favorezca. En los pliegos de concurso el valor del patrimonio es uno de los criterios de selección, de forma que las de mayor tamaño tienen ventaja. Ese requisito podría no ser necesariocuando es más importante demostrar capacidad de gestión en el manejo de bienes o dinero, que un abultado respaldo patrimonial.

Aunque la fiducia pública es un negocio de márgenes estrechos, que la hace menos atractiva para entidades pequeñas, Federico Renjifo, presidente de la Asociación de Fiduciarias, advierte que muchos negocios de son manejados por entidades de menor tamaño. Cita, por ejemplo, operaciones con la DIAN para recaudo del IVA. Con todo, Stella Villegas, presidenta de Fiducolombia, la mayor fiduciaria del país, no oculta su interés en participar activamente en fiducia pública en 2004.

Este será también el año de los fondos especiales. Algunas entidades, como Fidudavivienda, tienen planes para afianzarse en ese mercado. Hace pocos días, lanzó un fondo especial para invertir en TES y bonos con plazos promedio de 120 días, que complementará los que ya operan: un fondo de papeles exentos de impuesto de renta otro de pensiones voluntarias. Los fondos especiales son los más interesantes porque invierten en acciones y títulos de toda clase.

También se espera que las fiduciarias entren en las exportaciones. Martha Juliana Silva, presidenta de Fidubogotá, manifiesta estar muy satisfecha con sus incursiones en esos negocios. Las empresas conforman un patrimonio autónomo al que le entregan sus facturas de venta en el exterior y, con ello, el patrimonio puede solicitar créditos de capital de trabajo que le transfieren al exportador para producir los bienes. "Los bancos antes pedían garantías reales para esas operaciones", explica la ejecutiva. Para hacer más interesantes las operaciones con exportadoras, las fiduciarias le solicitaron al Ministerio de Hacienda que les dé el mismo tratamiento tributario ventajoso a las fiduciarias que hoy reciben las Comercializadoras Internacionales. Así, un confeccionista exportador puede 'asociarse' con un grupo de pequeños productores en un patrimonio autónomo y todos los vinculados a esa cadena productiva podrían compartir las exenciones.

Finalmente, las fiduciarias esperan que en 2004 se estandaricen los patrones de supervisión de los fondos que ellas administran y los que manejan los comisionistas de bolsa. Es muy posible que eso ocurra por cuanto hay una decisión clara de la Superintendencia Bancaria en el sentido de mejorar el entorno competitivo entre todos los agentes del mercado financiero nacional.

Las fiduciarias posiblemente mostrarán un buen balance en diciembre, pero tanto accionistas como fideicomitentes, los que depositaron la confianza en ellas, esperan que los resultados en eficiencia y transparencia superen ampliamente los de 2003.
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