| 11/23/2007 12:00:00 AM

Listas negras en cintura

Con el proyecto de Ley de Habeas Data se creará un marco jurídico claro para el funcionamiento de las centrales de información crediticia como Datacrédito y Cifin. Sin embargo, la amnistía que se otorgaría a los deudores morosos ha generado gran polémica.

Las historias sobre deudores a los que les negaban un crédito porque se encontraban injustamente reportados en Datacrédito y/o en el Centro de Información Financiera Cifin, no se volverán a repetir una vez comience a regir la nueva Ley de Habeas Data, que es el derecho que tiene cualquier persona para exigir a las entidades públicas o privadas que manejan y administran sus datos personales, el debido uso de dicha información.

Con la nueva ley, aprobada el pasado 12 de junio de 2007 por el Congreso Nacional, se establecerán reglas de juego claras para que los colombianos puedan ejercer su derecho de "Habeas Data" y dejen de ser sujetos pasivos frente al manejo de su información crediticia pues se crean las herramientas para que las personas puedan conocer, corregir y exigir que los datos que sobre ellas reposan en estas bases de datos estén actualizados (vea más información en www.dinero.com). Esto va a ayudar a que la gente entienda mejor el funcionamiento del sistema y a acabar con muchos mitos que se habían creado en torno a las centrales de información crediticia. Por ejemplo, al prohibir explícitamente las llamadas listas negras, esto es, aquellas que solo tienen información sobre incumplimientos o retrasos, es posible que la gente comience a entender que estas centrales registran tanto los pagos oportunos como los incumplimientos.

Por esto, muchos analistas consideran que la ley será beneficiosa pues su espíritu reconoce la importancia de la existencia de la información crediticia, a la vez que beneficia y protege al ciudadano. Sin embargo, para gremios como Anif, el sistema de amnistías crediticias y la poca permanencia de la información negativa en el historial crediticio que trae terminará afectando precisamente a los sectores con menor acceso al crédito como pymes y agricultores que son los que tienen menor información para evaluar su capacidad de pago. La información crediticia es una excelente herramienta para predecir los hábitos de pago de los deudores

Por ser una Ley Estatutaria, la de Habeas Data está sujeta a la revisión previa de exequibilidad por parte de la Corte Constitucional antes de pasar a sanción presidencial, de ahí la demora en el proceso. Es probable que la ley no salga sino hasta marzo, ya que es necesario que se pronuncie sobre ella el Procurador, luego de lo cual Jaime Córdoba, el magistrado ponente designado, tendrá 60 días para hacer una propuesta de fallo. Finalmente, la Corte tendrá 30 días para decidir.

La polémica
Con la nueva ley, la información positiva tendrá una permanencia indefinida en las bases de datos, y la negativa tendrá una caducidad de cuatro años a partir del pago. En la actualidad, la permanencia es el doble del tiempo de la mora. Para Anif, Colombia se podría quedar corta dado que la duración promedio de un ciclo económico es de lejos superior a cuatro años. Y, en promedio, la permanencia de la información negativa se encuentra en el mundo alrededor de los 5,4 años.

No obstante, para algunos de los expertos consultados -incluso banqueros- la permanencia de la información negativa por ese plazo es razonable y suficiente para reflejar la historia y comportamiento de pago de un posible cliente. Además, con el pago no desaparece el dato y no limita el derecho a recuperar el buen nombre y a volver a participar del sistema financiero a los individuos.

Por otra parte, la ley señala que durante el periodo inicial de vigencia de la ley, los datos sobre incumplimientos de aquellas personas que se hayan puesto al día recientemente o lo hagan dentro de los seis meses siguientes, permanecerán en las bases de datos por un período de únicamente un año, en vez de los cuatro años que se aplicarán una vez pasada esta etapa de transición.

Para Asobancaria, gremio de los bancos que manifestaron su desacuerdo con esta amnistía durante el debate del proyecto de Ley en el Congreso, el que a un mal deudor no le aparezca reportada parte de su historia crediticia, "no va a aumentar la posibilidad de acceder a crédito. Esto llevará a un periodo de desconfianza en el otorgamiento de crédito que no va beneficiar a la minoría de personas que tienen hábitos de pago dudosos y sí perjudicaría a más de 10,6 millones de personas que aparecen reportadas con todas sus obligaciones al día en las bases de datos" dice el gremio. "Los escasos y muy poco probables beneficios que la amnistía supondría para la recuperación de la cartera no compensarían la grave afectación de la estabilidad económica que se generaría con una caducidad tan temprana de la información financiera", afirma Jaime Alberto Gómez, vicepresidente jurídico de la Asobancaria, para quien no es una medida idónea para lograr la democratización del crédito y vulnera el derecho de libertad de empresa a las entidades financieras.

Para los defensores de la medida, se trata de generar alicientes para que los ciudadanos se pongan al día generando una cultura de pago. Además, es claro que los beneficios se perderán si se vuelve a incurrir nuevamente en mora.

Otro aspecto que algunas entidades consideran contradictorio con la intención de aumentar la penetración de los servicios financieros en los sectores más vulnerables, y que esperan sean declaradas inconstitucionales por la Corte Constitucional, es el establecimiento de altas multas a las fuentes y operadores de la información.

Es claro que la ley favorece un mayor conocimiento del sistema y que la gente conozca y cuide su historia de crédito con lo cual se está avanzando hacia la estabilidad del sector, el acceso a la información y una mayor bancarización. Sin embargo, con medidas como la amnistía se podrían estar dando pasos en el sentido contrario. La Corte Constitucional, tiene la última palabra.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?