| 2/27/2009 12:00:00 AM

La factura de venta ahora como título de valor

Se acaba el plazo de gracia para la utilización de la factura cambiaria de compraventa y continúan los retos de la aplicación de la Ley 1231 de 2008 acerca de la factura de venta como título de valor.

En julio del año pasado, el Congreso de la República promulgó la Ley 1231 de 2008, la cual entró a regir el 18 de octubre de 2008, mediante la cual se introdujeron modificaciones importantes al régimen de títulos valores, calificando a la factura de venta, expedida ya sea por venta de bienes o por prestación de servicios, como título valor permitiendo agilizar y flexibilizar las operaciones comerciales, al consolidar en un solo documento los requisitos necesarios para que del mismo se deriven los efectos fiscales previstos en la ley tributaria, y proporcionar al mismo tiempo al comerciante de un instrumento válido, seguro y negociable para obtener liquidez mediante su negociación, como documento probatorio y para hacer exigibles las obligaciones a cargo de un tercero.

Entre las diversas discusiones relativas a sus efectos jurídicos y prácticos, se destacó la incorporación de los requisitos establecidos en el Artículo 617 del Estatuto Tributario en el cuerpo de la factura de venta, como requisitos para la configuración del documento como título valor. Entre estos requisitos, particular atención se prestó al requisito al que se refiere el literal a de la norma en cuestión, que exige la denominación del documento como Factura de Venta, precisamente porque hasta la expedición de la Ley 1231 de 2008 el título valor se denominaba factura cambiaria de compraventa.

Se recordará que ante la discusión sobre la validez de la denominación factura cambiaria de compraventa, múltiples tesis se erigieron y la Dian tomó posición sobre el punto mediante la Circular 96 del 16 de octubre de 2008, donde afirmó que la expedición de dichos formatos bajo numeración autorizada se entendían anulados una vez entrará en vigencia la ley. Esta afirmación generó interpretaciones ambiguas en cuanto a su alcance y sus efectos, máxime si se tiene en cuenta que la circular fue expedida dos días antes de entrar en vigencia la Ley.

Ante esta situación, el Gobierno Nacional estimó prudente regular el tema y así, mediante el Decreto Reglamentario 4270 del 11 de noviembre de 2008, extendió el uso de los formatos preimpresos de las Facturas Cambiarias de Compraventa y de Transporte amparadas por una resolución de autorización de numeración vigente hasta la ocurrencia de cualquiera de los siguientes supuestos: agotamiento de los formatos, vencimiento de la autorización de numeración o hasta el 28 de febrero de 2009.

“Es importante recordar que el plazo para continuar empleando los formatos de factura cambiaria de compraventa está pronto a expirar y por ende es necesario adelantar, si no se ha hecho aún, la gestión tendiente a sustituir estos documentos por facturas de venta, de manera que a partir del primero de marzo próximo se cuente con el documento soporte de las operaciones con el lleno de los requisitos exigidos por la Ley”, afirma Aleksan Oundjian, Gerente de Impuestos para Colombia en Ernst & Young.

Dada la importancia de la factura de venta como mecanismo de financiación, Oundjian, resalta los siguientes temas, los que recuerda han suscitado más controversia:

1.La posibilidad de considerar las facturas de venta como un tipo de factura cambiaria a efecto de la aplicación de la exención del impuesto de timbre prevista en el numeral 8 del Artículo 530 del E.T., posición acogida por la DIAN en la Circular 96 de 2008.

2.El reconocimiento de un mandato aparente para el receptor de los bienes o de los servicios así como la aceptación tácita o legal-presunta de la factura. Esta aceptación ocurre cuando pasados 10 días calendarios siguientes a la recepción de la factura, no se reclame contra su contenido o sea devuelta la misma, reconociendo así efectos al silencio del deudor.

No sobra advertir la relevante de estos dos elementos, en la medida que llamó la atención de las empresas en cuanto a la necesidad de ajustar sus procedimientos internos de cara a la recepción y procesamiento de las facturas, con el fin que se verifique su coincidencia con la relación causal que le dio origen y evitar así la aceptación tácita del documento que no tenga armonía con la misma.

3.Por último queremos llamar su atención en el hecho que al cambiar la naturaleza de las facturas como título valor, la misma se encuentra dotada de todas las características propias que nuestra legislación le otorga a este tipo de documentos, por tanto lo cual reviste de gran importancia la inclusión en el texto de la misma los pagos parciales, descuentos condicionados que se realicen así como el exigir su exhibición y entrega en el momento en que se quiera ejercer el derecho en ella incorporado.

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