| 3/1/2006 12:00:00 AM

La DTF al banquillo

La polémica sobre problemas metodológicos en el cálculo de la DTF ha llevado a algunos analistas a pedir la reestructuración de esta tasa. ¿Qué está pasando con uno de los precios más importantes de la economía?

La DTF, al parecer, ha dejado de ser la principal tasa de interés de referencia en el país. Al menos esta es la visión de algunos tesoreros y de algunos analistas que piensan que, ante los problemas metodológicos y de mercado que tiene esta tasa, llegó la hora de cambiarla o modificarla. Pero también hay expertos para quienes la tasa sigue siendo un buen referente de mercado. ¿Quién tiene la razón?

No solo es un debate técnico. Es uno de los precios más importantes en una economía: el costo del dinero en el corto plazo.

Una distorsión en él afectaría las decisiones de inversión, pues a los inversionistas no se les está dando un referente creíble del costo de oportunidad de los recursos que utilizan. O podría causar problemas sobre los mecanismos de transmisión de la política monetaria, pues a pesar de los cambios en las tasas de intervención del Banco de la República, la DTF ha permanecido relativamente estable. También podría limitar el desarrollo de instrumentos derivados para cubrirse contra cambios en las tasas de interés.

Para Gustavo Ramírez, vicepresidente financiero de Corfivalle, el problema es que tal vez se está utilizando para temas que no corresponden. "La DTF es en esencia una tasa bancaria, pues fue concebida en un momento en el que primaban el corto plazo y la bancarización, pero las características han cambiado. Con el desarrollo del mercado de deuda pública, el mercado de capitales y los inversionistas institucionales, entre otros factores, el crédito es una fracción menor y los plazos se están alargando", señala. Mientras los activos financieros negociables se cuadriplicaron ante el crecimiento de los TES, los bonos y las acciones, entre otros títulos, los CDT pasaron de $16,6 billones (el 27,5% del total) en 1997 a $25,2 billones (10,4%) el último año.

Como la DTF no sirve para todo, hay esfuerzos por desarrollar unos referentes más robustos para el mercado de capitales, como la curva de rendimiento de los títulos de deuda interna del gobierno. Incluso, hay proyectos privados para replicar en el país metodologías internacionales como la Prime o la Libor.

La discusión Las principales críticas a la metodología de la DTF son que incluye captaciones por medio de CDT de todo tipo de instituciones de crédito con niveles de riesgo muy distintos y que solo se tiene en cuenta el plazo específico de 90 días. El problema es que los bancos estarían volcando sus captaciones a otros plazos, por lo cual otras entidades, como las compañías de financiamiento comercial (CFC), que tienen costos de captación más altos, estarían ganando peso. Con esto, la DTF podría tener un sesgo hacia arriba.

Algunos analistas creen que este problema de mercado se debe a que los bancos podrían tener incentivos para influir sobre la DTF, pues una baja volatilidad de esta tasa reduce el costo del manejo del riesgo y, por tanto, los requerimientos de capital. Los banqueros insisten en que esta no es la razón pues tienen más pasivos que activos atados a la DTF, por lo que una tasa mayor los afecta negativamente al aumentar sus costos de fondeo.

Los tesoreros de la banca explican que para ellos no es negocio captar a 90 días, debido a que los costos ocultos -impuestos o encajes, entre otros- incrementan el costo de captar en plazos cortos. Además, afirman, con el impuesto a las transacciones financieras estos costos ocultos podrían representar cerca de 50 puntos básicos. Por tanto, intentan captar a plazos y tasas mayores para distribuir mejor estos costos.

Otro problema es que la DTF es una tasa más determinada por las captaciones que se hacen en las redes de oficinas (70% del total) donde los clientes tienen poco poder de negociación y tan solo son tomadores de tasa. Las tasas de red están unos 30 puntos básicos por encima de lo que se capta en tesorería, pues se ajustan unos 15 días después, dado su rezago en el cálculo -se toman las operaciones de la semana anterior- y su vigencia es de una semana.

No obstante, analistas como Javier Fernández Riva consideran que la DTF sigue siendo un buen indicador de las tasas de interés de corto plazo. "Cualquier alternativa tendría los mismos problemas, pues todas se mueven en forma paralela. No es un problema exclusivo de esta tasa, a la cual no le veo problemas de fondo", afirma.

Un estudio del Banco de la República, próximo a publicarse, dice que aunque las CFC sí han aumentado su participación dentro de la captación de CDT, no se han generado sesgos definitivos hacia arriba de la DTF pues la mayor parte de este aumento se ha dado en plazos mayores a 90 días. Así, la DTF del mercado continuaría liderada por las captaciones de los bancos y más correlacionada con la DTF de la banca. Además, muestra cómo el plazo de 90 días sigue siendo el más importante dentro de la estructura de captaciones del sector financiero y cómo al revisar el comportamiento de una DTF a 90 días y la DTF entre 91-119 días tiene la misma tendencia. El estudio concluye que ampliar el plazo de captaciones en el cálculo de la DTF no tendría mayor impacto sobre el nivel de la tasa. Por último, para los investigadores, el efecto de determinación por la red es estructural.

Frente a la hipótesis de que la tasa es potencialmente manipulable por los bancos, otros estudios publicados en Borradores Semanales de Economía, del Banco de la República, sostienen que como la medida de la volatilidad usada para calcular los requerimientos de capital está basada en la DTF desde 1984 hasta hoy, esto no explica el quiebre de tendencia entre las tasas de intervención del banco y la DTF. El estudio concluye que esta mínima variabilidad se presentó, pues "los incrementos se llevaron a cabo con el fin de mover las tasas de intervención de valores negativos reales a valores positivos. Pero dado que la DTF estaba en valores positivos no era necesario ningún ajuste y por ello no se vio reacción alguna".

Alternativas El debate continuará para discutir si hay que revisar el cálculo de la DTF o hay que crear una nueva tasa de interés de referencia.

Una de las ventajas de la DTF es que es muy conocida y tiene larga historia. Hacerle cambios menores -como ampliar los plazos- produciría escasos efectos, mientras que movimientos drásticos -por ejemplo, considerar solo los precios de tesorería de algunos bancos y clientes- podrían hacerla más volátil. Esto tendría un impacto sobre un gran número de títulos y los balances del sector financiero. 1.020 títulos de los 1.960 que hay en Infoval y alrededor del 84% y el 19% de los créditos comerciales y de consumo, respectivamente, están atados a la DTF.

Por ahora, ya hay esfuerzos para fortalecer el desarrollo del mercado monetario de corto plazo y crear nuevos referentes. Un proyecto auspiciado por el Banco Mundial y la Agencia First comenzó desde diciembre de 2004 un programa de colocación de títulos TES a 90 días. Los TES tienen cualidades, como su riesgo homogéneo (riesgo nación), mercado secundario líquido, se transan diariamente y tienen mayores volúmenes que los hacen menos vulnerables a manipulaciones. El proyecto busca darle liquidez a la parte corta de la curva y reflejar mejor el costo del dinero a ese plazo. Si bien para algunos este esfuerzo no es suficiente, la Nación está incluso considerando sacar un título indexado a este indicador.

Además, una iniciativa de la Asobancaria buscaría replicar en Colombia la metodología de la Libor -tasa de captación de un grupo de bancos londinenses a distintos plazos-. Si desde el punto de vista metodológico la iniciativa no tiene problema, requiere un gran esfuerzo institucional para mover el tema. Es necesario generarles los incentivos para estar en ese grupo y hacer las ofertas agredibles (obligación de transar a los precios que marcaron). El proyecto está quieto pues la prioridad es implementar el decreto 4708 de diciembre de 2005, que homologa la reglamentación contable y la valoración de las operaciones repo y simultáneas.

La polémica para mantener o reestructurar la DTF, o crear una nueva tasa de referencia apenas empieza. Más información en www.dinero .com

¿Qué es la DTF? El promedio ponderado de las captaciones de 90 días con Certificados de Depósito a Término (CDT) de todos los intermediarios financieros: bancos, corporaciones financieras y compañías de financiamiento comercial.
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