| 7/12/2010 7:00:00 AM

La banca pasó el semestre

El repunte de los desembolsos de cartera aún no se refleja en los balances de la banca, pero sí su buena gestión de riesgo y su elevada solvencia.

Los estados financieros de los establecimientos de crédito, a mayo, aún muestran las secuelas del bajo crecimiento económico y la caída en las tasas de interés que se presentaron durante el año anterior. La cartera total, con un crecimiento de tan solo 4%, sigue prácticamente estancada en términos reales, al igual que los márgenes de intermediación.

No obstante, el gran esfuerzo hecho en materia de provisiones durante el pasado le ha permitido a los establecimientos de crédito lograr una fuerte recuperación de cartera, que no ha seguido deteriorándose, y obtener utilidades por más de $2,7 billones durante los cinco primeros meses del año (14% más que en igual periodo del año anterior).

Por su parte, los balances del sector comienzan a reflejar la reactivación del crédito de consumo, que ya crece a tasas entre 8% y 15% en los bancos privados nacionales, y la expansión de la cartera de vivienda, que crece a tasas del 20,7%. Por ello, hay optimismo para el segundo semestre.

"Apenas se está recogiendo en los balances el buen remate del año anterior y el buen comienzo de 2010", afirma Clara Escobar, presidente de la Asociación de Compañías de Financiamiento (AFIC). Por esto, "en la medida en que el crecimiento se consolide, como lo estamos evidenciando, vamos a ver una demanda de crédito creciente y de muy buena calidad", agrega Jaime Alberto Velásquez, vicepresidente financiero del Grupo Bancolombia.

De hecho, la mayoría de banqueros consultados esperan un crecimiento de la cartera superior a dos dígitos, como al inicio del año, esto es, de más del 10%. No obstante, para que esto suceda se requiere que el crédito comercial, que representa dos terceras partes de la cartera total y hoy apenas crece el 0,6%, comience a reaccionar.

Buenas perspectivas

Para Asobancaria, la expansión del crédito a las empresas será más lenta que la de los hogares. Y la inversión en maquinaria y equipo se demorará en repuntar debido a la disminución, también lenta, de la capacidad ociosa.

Sin embargo, analistas como Daniel Niño, jefe de investigaciones del Grupo Bancolombia, estiman un repunte más rápido "pues la industria, el comercio y las exportaciones no tradicionales empezaron a crecer, al igual que la inversión y las importaciones de bienes de capital". Además, "las grandes obras de infraestructura requerirán financiación así persistan las buenas condiciones para las emisiones de deuda en el mercado de capitales", agrega Velásquez.

Por simples efectos estadísticos, este debería repuntar dado que luego del fuerte incremento que tuvo el crédito empresarial a finales de 2008 y a principios de 2009, cuando las empresas demandaron más crédito del que necesitaban ante las perspectivas de una gran crisis, este se paralizó. Con esto, ahora se comienza a comparar frente a periodos de bajo crecimiento.

Por su parte, el crédito de los hogares seguirá creciendo ante las bajas tasas de interés y las buenas expectativas del consumidor sobre las condiciones futuras de la economía, a pesar del persistente y elevado desempleo. "La estabilidad que se espera para las tasas de interés durante lo que resta del año, con un pequeño incremento hacia el final, continuará aliviando la carga financiera de los hogares, lo cual traerá una mayor demanda por bienes durables y semidurables y un incremento del crédito de consumo", dicen voceros de Asobancaria.

También seguirá creciendo el crédito de vivienda, pues los bancos han compensado el fin de los subsidios del Gobierno a las tasas de interés hipotecarias con reducciones y esquemas de financiación más agresivos.

Una muestra de la capacidad que tiene hoy la banca para crecer se evidencia en los balances del sector, que muestran un sistema bien capitalizado, solvente y altamente provisionado. El nivel de solvencia alcanzó el 15,2% durante el mes de mayo, muy por encima del mínimo regulatorio exigido (9%). Por su parte, la cobertura de la cartera vencida está cerca del 128%, lo cual muestra que la banca tiene totalmente protegida su cartera.

Con esto, es muy probable que los resultados financieros de la banca sigan mejorando, pues toda la cartera que se recupere va a impactar positivamente las utilidades. Además, si bien no se prevé que el rendimiento de las inversiones tengan el peso que tuvieron el año anterior, su aporte no va a ser negativo este año a pesar de la crisis fiscal de la zona euro.

Las buenas perspectivas futuras del sector, así como su institucionalidad y moderna regulación, hacen que este sea atractivo para la inversión extranjera y local. Según la Superintendencia Financiera, hay un gran número de solicitudes de licencias para operar. Por lo tanto, es muy seguro que durante los siguientes meses haya nuevos participantes.

La competencia es bienvenida, afirman los banqueros locales, pues hay espacio para más jugadores porque aún falta mucha gente por bancarizar y porque los obliga a seguir mejorando. Pero los resultados del sector muestran la preponderancia de la banca privada nacional.

Es claro que el sector está listo para financiar la recuperación de la economía y que en la medida en que esta se consolide seguirá asegurándose su solidez. Un círculo virtuoso que nos permite vivir una historia diferente a la de otras economías del mundo.

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