| 5/1/1993 12:00:00 AM

Invierta en pesos, gane en dólares

Aproveche la libertad cambiaria para producir utilidades arbitrando entre dólares y pesos.

Con la entrada en vigencia del actual régimen cambiario han surgido nuevas oportunidades para mejorar los estados financieros de las empresas con operaciones de arbitraje entre el peso y el dólar. Arbitraje significa la libertad de convertir los activos monetarios de dólares a pesos; o viceversa, con rapidez.

No solamente las multinacionales pueden efectuar este arbitraje para obtener utilidades en el manejo cambiario. Cualquier empresa puede pasar sus excedentes de tesorería de dólares a pesos, para maximizar el rendimiento financiero.

Exposición al riesgo cambiario es el potencial para realizar ganancias o pérdidas financieras como consecuencia de las fluctuaciones de la tasa de cambio. Si una empresa mantiene sus activos monetarios en certificados de cambio y la devaluación es de solo 15%, está perdiendo dinero frente a otra empresa que haya invertido sus excedentes de tesorería en títulos en pesos a un interés del 28%. La primera ganó 15% en un año y la segunda 28%.

Obvio.

Las empresas miden su exposición al riesgo cambiario como la diferencia entre activos - pasivos denominados en dólares. Así, el tener pasivos en dólares por encima del nivel de activos implica una exposición al riesgo de una devaluación acelerada del peso frente al dólar. Los mayores pasivos en dólares por encima de los activos pueden incrementarse en forma imprevista ante una devaluación. Mientas estén respaldados o "cubiertos" por activos, no se está incurriendo en el riesgo cambiario.

Hay otro método de medir el riesgo cambiario, que es tomando la diferencia entre activos-pasivos, pero en este caso denominados en pesos. Bajo este enfoque, el tener activos no cubiertos denominados en pesos es lo que constituye un riesgo de exposición. O sea que es al revés. Si el riesgo cambiario se va a medir con este método, la exposición se mide como la diferencia activos - pasivos en pesos. Así, si ocurre la devaluación mencionada arriba, esos activos en pesos descubiertos equivaldrían a menos dólares, lo que constituye una pérdida de capital. Entonces, se considera que una empresa está con exposición positiva (está expuesta) cuando sus activos expuestos en moneda local superan a sus pasivos en la misma moneda, o cuando sus pasivos en dólares superan a los activos en dólares.

Los cuadros de la página siguiente presentan un balance general resumido en el cual se discriminan las cuentas expuestas de las no expuestas, antes y después de una devaluación. En la primera partes se presentan los estados financieros al comenzar el año. La segunda parte muestra los resultados después de una devaluación del peso de 25%.

La primera columna de la parte A muestra las cuentas del balance traducidas a pesos. La segunda columna muestra las mismas cuentas denominadas en dólares. Esta empresa tiene cuentas por cobrar en el exterior por US$ 250, debe a proveedores en el exterior US$ 150 y tiene una deuda externa por US$ 150.

La exposición se considera la diferencia entre los activos en pesos y pasivos en pesos, pero en el cuadro se ha convertido a dólares en la tercera columna. En bancos la exposición es de Col$ 100, que en dólares da US$10, de acuerdo con la tasa de cambio utilizada. Las cuentas por cobrar en pesos equivalen a US$ 30.

Las cuentas por cobrar en dólares no están expuestas al riesgo cambiario (precisamente por ser en dólares) y el activo fijo es no monetario, por lo que tampoco tiene riesgo cambiario. La exposición de los activos en pesos equivale a US$ 310. Es decir, la empresa está expuesta. Sus activos en pesos son superiores a sus pasivos en pesos.

Por el lado de los pasivos hay unas cuentas por pagar en pesos equivalentes a US$ 50 y una deuda en pesos equivalente a US$ 200. Los activos en pesos suman US$ 310, mientras que los pasivos en pesos equivalen a US$ 250. La diferencia, US$ 60, constituye la exposición.

Con la devaluación del 25% (parte B del cuadro), la tasa de cambio pasa de Col $10= US$1 a Col$12.5 = US$1. El activo en bancos de $100 que equivalía ahora equivale a US$ 8 y las cuentas por cobrar en pesos ahora suman US$ 240. Desde el punto de vista de los pasivos la empresa se beneficia, pues las cuentas por pagar en pesos pasan de US$ 50 a US$ 40 y la deuda en pesos cae de US$ 200 a US$ 160. Ni las cuentas en dólares ni los activos fijos se afectan con la devaluación.

Como la empresa estaba expuesta, la disminución en pasivos en pesos no alcanza a compensar la disminución en los activos en la misma moneda. Los activos pasan de US$ 625 a US$ 563, o sea que se desvalorizan en US$ 62. Los pasivos totales pasan de US$ 550 a US$ 500. Se desvalorizan en US$ 50. En el neto la empresa pierde US$ 12 simplemente por la devaluación del tipo de cambio.

Si la empresa hubiera estado cubierta, o sea si los pasivos en pesos hubieran sido superiores a los activos en pesos, el efecto cambiario hubiera sido el opuesto, o sea se hubiera producido una utilidad.

La regla es entonces que ante expectativas de devaluación, la exposición debe ser negativa: los pasivos en pesos deben superar a los activos en pesos. Si la expectativa es de revaluación la exposición debe ser positiva.

En situaciones como la actual, en que la expectativa de devaluación es del 15%, o sea que se espera una revaluación en términos reales al comparar con la inflación, la exposición debe ser positiva. Claro que las decisiones dependen también de las tasas de interés internas y externas, pero ello será tema de una próxima entrega.
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