Ganado en títulos

| 9/28/2001 12:00:00 AM

Ganado en títulos

El agro empezó a ser partícipe del sector financiero y hoy se ha convertido en una nueva alternativa de inversión.

El 19 de julio del año pasado, salió al mercado la primera emisión de titularización ganadera. Ganar 2000, como se denominó, no solo colocó los $2.800 millones que emitió en un día, sino que rompió varios mitos que había en torno al sector agropecuario y al mercado de capitales. En primer lugar, convocó a un buen número de inversionistas en torno a un sector como el ganadero, que había sido considerado de alto riesgo por la inseguridad del país. En segundo, rompió el miedo del emisor y del inversionista a aceptar garantías distintas a los inmuebles. Y, en tercer lugar, les dio acceso a los ganaderos a recursos frescos en momentos en que la inversión en el sector ha caído.

A partir de ese 19 de julio, se han realizado 9 emisiones de títulos ganaderos (al cierre de esta edición), por un total de $30.500 millones representados en 57.255 títulos, que en un 80% fueron adquiridos por personas naturales. Esta suma representa casi el 28,7% del valor de las ofertas públicas de titularizaciones realizadas en lo que va corrido del año.



A pesar del número de emisiones y del monto alcanzado, hasta el momento no se han vinculado nuevos actores al proceso. La Bolsa Nacional Agropecuaria, BNA, estructuró la operación de titularización, con la ayuda de Fiducolombia y Comicol, empresas de Bancolombia, únicas del sector financiero que están en este negocio, además de Cebar, firma que asesora todo el proceso y que presta el apoyo técnico a los ganaderos. El arduo trabajo de cambiarles la mentalidad a los actores financieros y lo novedoso del sistema dificultan la incorporación de nuevos protagonistas a él. De hecho, a comienzos del 2000, la Superintendencia de Valores tuvo que introducir un cambio en el sistema para permitir las titularizaciones agropecuarias.



Los abanderados de estas titularizaciones han hecho grandes esfuerzos en el tema de alejar el temor que habría en invertir en un producto tan diferente a los que están acostumbrados los inversionistas colombianos. Por eso, no solo hay una póliza de seguros que respalda la emisión en caso de que suceda algún imprevisto, sino que al momento de formar el "portafolio" de ganado y de lotes, se diversifica el riesgo. Así, cada emisión está compuesta por entre 15 y 25 ganaderos, con lotes ubicados en zonas geográficas distintas, para disminuir cualquier riesgo que se pueda presentar por enfermedad del ganado o por localización. Por otra parte, los títulos recibieron la calificación de BRC2+, que es la tercera categoría de la escala de calificación a corto plazo.



Dinero para todos



La titularización llegó al sector ganadero tras una descapitalización de 10 años, debido a los problemas de orden público y a los bajos precios en carne y leche que se han presentado recientemente. Se ha convertido en una alternativa de capital de trabajo, al darles recursos a los ganaderos cuando se hace la colocación de los papeles (el monto de la emisión menos los gastos administrativos y de seguros) y al vencimiento del título, cuando se vende el ganado. Para el ganadero, entonces, el riesgo queda representado en el comportamiento de los precios del ganado.



Como la ganancia al final depende directamente del aumento de peso del ganado (ver gráfica) en un período de 11 meses, esto ha obligado al ganadero a aumentar su eficiencia para mejorar sus utilidades. De acuerdo con varios ganaderos consultados, la productividad ha aumentado hasta en un 50%.



Según un ganadero que se ha beneficiado con estos títulos, "el sector ha tenido un mayor dinamismo, le han ingresado importantes recursos a las regiones, se ha mantenido el valor de la tierra y ha aumentado el valor del ganado". Por el lado de los inversionistas, la rentabilidad corresponde al DTF del día de emisión más 3,5%. El mercado secundario de estos títulos es prácticamente inexistente, porque los tenedores de los papeles los han mantenido.



Pero los beneficios no solo han sido financieros. El esquema ha favorecido la existencia, por primera vez, de una oferta permanente y a gran escala de ganado, asegurando su disponibilidad para frigoríficos y grandes compradores por medio de la Bolsa Nacional Agropecuaria.



Aunque hasta el momento Bancolombia y Cebar han liderado el proceso y, de hecho, ya están pensando en titularizar ganado de doble propósito (cría-leche) a 5 años, la positiva experiencia ha hecho pensar en impulsar este mecanismo para sectores como caucho, cacao, forestales y palma, sectores en los que hay conocimiento del mercado y con series de precios en el tiempo y un mercado potencial asegurado, requisitos de este tipo de emisiones.



Si estas iniciativas resultan, el sector agropecuario encontrará una fuente de financiación que no requiere comprometer activos, no tiene límites de endeudamiento ni hipoteca de activos rurales, que es lo que ha mantenido cerradas las puertas del sistema financiero a esta actividad. Y, por ende, podría darle la inyección de capital que necesita --entre otras cosas-- para crecer.
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