| 12/1/1997 12:00:00 AM

Fondos: se gana y se pierde

El mercado accionario colombiano ya comenzó a sentir los efectos de las variaciones de precios en las más importantes bolsas del mundo.

No hay beneficio sin riesgos. Esta es tal vez la principal lección que dejan los movimientos de las bolsas de valores colombianas en las últimas semanas de noviembre. Los fondos extranjeros de inversión han traído grandes ventajas al mercado bursátil colombiano, incluyendo mayor liquidez y mayores valoraciones de las acciones. Pero también están terminando con esa época en la que las bolsas colombianas eran inmunes a lo que ocurría en los mercados bursátiles del resto del mundo.



Así lo demuestra la tendencia a la baja que se registró a mediados de noviembre, causada por las reacciones de los fondos de inversión extranjeros ante la caída de la bolsa de Hong Kong.



Vacas gordas



Los fondos de inversión extranjera en portafolio comenzaron a operar en el país a comienzos de 1992. A partir de su llegada se produjo un período de notable valorización de las acciones. Si se le da un valor de 100 al Indice de la Bolsa de Bogotá, IBB, en enero de 1991, resulta que para enero de 1992 este valor había subido a 400, a mediados de 1994 se acercaba a 1.000 y para octubre de este año superaba 1.500. En promedio, una acción cuyo movimiento se acercara al del IBB en octubre de 1997 se podía vender por un valor 15 veces superior al de enero de 1991.



Algunas empresas colombianas han sido claras beneficiarias de este proceso. Entre ellas se cuentan Bavaria, el Banco Ganadero, el Banco de Bogotá y Cementos Diamante, que han logrado una valoración importante en bolsa a lo largo de este tiempo.



Pero junto con el mayor potencial de ganancias también vino el aumento de los riesgos. El ingreso de los fondos contribuyó a generar mayor dispersión y volatilidad en las cotizaciones de cada acción: hay más cotizaciones que se alejan del nivel del IBB en respuesta a diversos acontecimientos.



Durante el período se ha visto cómo las decisiones de los fondos inciden sobre el precio de las acciones. Cuando las acciones colombianas se consideraban baratas, los problemas nacionales no afectaban demasiado la compra por parte de inversionistas extranjeros. Pero cuando sus precios se empezaron a acercar a los de otras alternativas disponibles para los fondos en el mercado internacional, empezaron a 'premiarse' o 'castigarse' las cotizaciones de acuerdo con lo que acontecía.



Algunas acciones consideradas atractivas, como las de las entidades financieras y de bebidas, empezaron a ganar mucho valor, mientras que las menos viables han tenido una caída sostenida, como ha ocurrido con las cotizaciones del sector textil.



Sin embargo, en los últimos días la bolsa colombiana recibió el impacto de la caída de las bolsas en Oriente, lo que se reflejó en un ligero descenso en el IBB y en el precio de casi todas las acciones.



Más efectos



La vulnerabilidad actual del mercado podría explicarse con base en dos argumentos. Por un lado, el mercado accionario colombiano había tenido un muy buen desempeño este año. La valorización de precios de acciones en la Bolsa de Bogotá al 24 de octubre pasado era de 78,76% en pesos o de 41,84% en dólares y nuestro mercado era de los más baratos entre los latinoamericanos.



Y, por otra parte, el volumen diario transado ha estado dominado por los fondos de inversión del exterior, lo que de por sí hace que las decisiones de sus administradores afecten más directamente el comportamiento de la bolsa nacional.



Todo ello sugiere que los administradores de fondos dedicados a los mercados emergentes latinoamericanos liquidaron utilidades en esos mercados para compensar las pérdidas ocasionadas en los emergentes de Asia. Esa jugada obligó a los demás administradores de portafolios, locales e internacionales, a pasarse a posiciones de moneda para tratar de evitar la ola de bajas en las cotizaciones de las acciones.



Lo cierto es que los inversionistas deberán tener muy claro que ahora es más importante que antes elegir el sector apropiado para sus compras. Las mejores perspectivas actualmente están en sectores como el bancario, cuya cartera se está recuperando, y el de comercio, cuyas utilidades han crecido y se espera un incremento en las ventas en 1998 con una recuperación general de la economía (aunque la competencia entre firmas se está aumentando). En sectores como alimentos, bebidas, cementos y seguros, en el largo plazo podrían presentarse buenas opciones de inversión.
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