EVA del sector financiero

| 7/11/2003 12:00:00 AM

EVA del sector financiero

Aunque el sector financiero siguió destruyendo valor en 2002, mejoró su comportamiento. Hay una mayor conciencia sobre el uso eficiente del capital.

Las utilidades de las compañías de servicios financieros llegaron en lo corrido de 2003 a $913.000 millones en su conjunto, una cifra 40% superior a la del año anterior, lo cual evidencia una mejoría en los diferentes sectores. Pero muchas veces se olvida que para generar estas utilidades el conjunto de entidades tuvo que invertir un capital que llega a los $13,3 billones. Al mirarlo de esta manera, la rentabilidad del sector tan solo llega al 7%. Como esta tasa es menor a la que exigiría un inversionista en una inversión de riesgo similar, el sector financiero está destruyendo valor para sus accionistas.

Dinero y Stern Stewart & Co., compañía creadora del concepto del EVA (por la sigla en inglés Economic Value Added) y líder en el tema en el mundo, analizaron la generación de valor, EVA, en 2002 para el sector financiero: bancos, corporaciones financieras, compañías de financiamiento comercial, compañías de seguros, administradoras de fondos de pensiones y sociedades fiduciarias.

Los resultados muestran que si bien el sector financiero destruyó valor el año anterior, por cerca de $1,8 billones (5,91% de su capital), lo hizo en una menor proporción a la de 2001 (7,38%). En otras palabras, su EVA aumentó gracias a una mayor conciencia sobre el costo y el uso eficiente del capital.



EVA 2002: menor destrucción

Por segundo año consecutivo, la destrucción de valor en el sector financiero y asegurador disminuyó. Y lo hizo a una tasa del 16%, superior a la mejora del 11,5% del año anterior.

Los $1,8 billones de valor que destruyeron las 175 entidades analizadas en 2002, representan una mejoría frente a los $2,2 billones y $2,5 billones que destruyó el sector en 2001 y 2000, respectivamente, consolidando un cambio de tendencia en el sector iniciado hace 2 años (ver gráfica).

Esta mejora de más de $350.000 millones en el último año se debió a que cerca del 54% de las entidades creó más (o destruyó menos) valor. Es más, el año anterior 58 entidades (33% del total) ya presentaban una relación de EVA a capital positiva.

Por sectores, la mejora estuvo jalonada en la notable recuperación del sector asegurador, que pasó de destruir valor por $176.000 millones a generar valor por $33.000 millones. De este modo, el sector de seguros generales, y las administradoras de fondos de pensiones, que generaron valor por $75.000 millones (23% más que el año anterior), se convirtieron en los únicos segmentos en que la relación de valor económico agregado a capital se torna positiva.

A pesar de que los bancos siguen siendo el sector que más valor destruye con $1,3 billones (6,6% de su capital), su mejoría del 7,6% también favoreció la menor destrucción de valor del sector financiero en su conjunto.

Por último, subsectores como las corporaciones financieras y las compañías de financiamiento comercial son las entidades que en relación con su capital destruyen más valor (12,7% y 7,6%, respectivamente) y para los cuales los avances han sido en conjunto más lentos y, por tanto, contribuyen menos al mejor desempeño del sector financiero.



Gracias a mayor eficiencia operativa

La menor destrucción de valor en 2002, es decir, la mejoría en el EVA, en el conjunto del sector financiero se dio por el incremento de la eficiencia operacional (utilidad operacional en proporción a las ventas), que pasó del 6,8% al 8,2%, más que a una mayor rotación en el uso del capital (ventas sobre capital) que se mantuvo relativamente estable al alcanzar 1,006 veces. Con esto, el retorno sobre el capital invertido en el sector financiero (relación utilidad operacional a capital) aumentó del 6,74% en 2001 a 8,22% durante el año anterior.

No obstante, este retorno es menor que el costo del capital. Esto indica que este mayor rendimiento no es lo suficientemente alto todavía como para remunerar a los accionistas por tener su dinero invertido en el sector financiero colombiano y, por tanto, estos siguen perdiendo valor. Es decir, la rentabilidad del negocio aún está por debajo de la que esperan los accionistas (costo del capital).

Según algunos analistas del sector, la rentabilidad exigida por los accionistas de entidades financieras en países desarrollados es alrededor del 10%.

Y cálculos para el país, con el Cost Asset Pricing Model, CAPM, indican que los inversionistas del sector financiero nacional esperarían una rentabilidad de 15% por sus recursos. La diferencia se explica por la mayor rentabilidad que exige un inversionista por colocar sus recursos en un país con mayor riesgo como Colombia (el riesgo país).

Un análisis sectorial de los motores del EVA indica que, al igual que en el agregado, la mejora en la generación de valor que presentaron todos los sectores (con excepción de las compañías de financiamiento comercial) se explica en gran parte por mejoras en la eficiencia operacional. Mientras el retorno de capital mejoró muy levemente e incluso para algunos sectores como el asegurador y las administradoras de fondos de pensiones disminuyó (ver recuadros). Entre las 58 entidades que generaron valor en 2002 se destacan los resultados de todas las administradoras de fondos de pensiones, la mayoría de las compañías de seguros, algunas fiduciarias como Davivienda y Colpatria y compañías de financiamiento comercial, como Confinanciera y Giros y Divisas (ver ranking completo en www.dinero.com).



Cultura

Si bien muchas de las entidades consultadas no tienen una cultura de gestión basada en EVA, en general, se ve un interés por volver rentable su negocio central y hay una mayor conciencia sobre el costo y el uso eficiente del capital. Muchas entidades están comenzando a hacer sus primeras mediciones y el tema de la creación de valor para el sistema se va a imponer de manera más contundente que en otros sectores, afirma un alto ejecutivo del sector.

El valor agregado tomará un lugar prominente en los sistemas de gestión de las entidades financieras, en la medida en que -por los acuerdos de Basilea y la implantación de sistemas de medición y control de riesgo- el patrimonio requerido dependa del tipo de negocios que se realicen, a la vez que las entidades van a comenzar a cobrar "el precio justo" por los servicios que prestan.

En el futuro, otorgar un crédito, vender una póliza de seguros o tomar una posición de riesgo tendrán un impacto específico en el patrimonio requerido, por lo cual las entidades también buscarán una remuneración adecuada por su actividad. Como la medición del valor agregado en últimas intenta definir si las entidades están ganando lo suficiente con base en el patrimonio comprometido, y si este va a depender del riesgo que están asumiendo, el sistema de valor agregado va a tener una aplicación práctica y evidente en los bancos. Los pondrá a pensar no solo en participar en negocios que generen utilidades, sino en los que creen valor.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.