| 9/2/2005 12:00:00 AM

Estructuras perfectas

La International Finance Corporation, el banco de inversión del Banco Mundial, tiene una solución financiera para que las empresas medianas consigan fondos más baratos y a plazos mayores.

La International Finance Corporation, IFC, hará una emisión de bonos en pesos en los próximos 12 meses y entrará con fuerza en el mercado local ofreciendo un esquema de garantías parciales que puede ser la solución para el financiamiento a largo plazo de las empresas medianas nacionales. El anuncio lo hizo Nina B. Shapiro, vicepresidenta financiera y tesorera de ese banco de inversión, filial del Banco Mundial, en un diálogo con Dinero.

En reuniones con grupos de empresarios, la ejecutiva mostró la forma en la que han desarrollado los mercados financieros en otros lugares del mundo. Con bonos parecidos a los que emitirá en Colombia ayudó a crear el mercado 'Matador' español, el 'Navegante' de Portugal, y los de Grecia y Checoslovaquia, entre otros.

Las garantías parciales las han usado Davivienda, AAA de Barranquilla, y en otras partes del globo, entidades que van desde la Universidad San Martín de Porres en Perú, hasta la Saudi Orix Leasing Company de Arabia Saudita.

El mercado para productos estructurados es muy grande. En Estados Unidos, la titularización de activos y de hipotecas vale US$7 billones, lo que equivale al 31% del mercado de bonos. En Europa, creció 10 veces de US$50.000 millones a US$500.000 millones entre 1998 y 2003. La idea de la IFC es hacerlo crecer en Colombia, con nuevos jugadores, en particular empresas medianas.

Los El Dorado

El año pasado, la IFC hizo una emisión de bonos en pesos por $169.000 millones. Los papeles a tres años se colocaron a una tasa de 10,99%, 123 puntos básicos menos que los TES para el mismo plazo. En los próximos 12 meses se realizará una nueva emisión de bonos 'El Dorado', como los bautizaron, un papel que se ofreció por primera vez en América Latina en 2002 con una emisión de estos bonos colombianos por $225.000 millones.

La fecha exacta de la colocación, por supuesto, no se conoce. "Cuando haya condiciones favorables", afirma la vicepresidenta Shapiro. Con un esquema parecido al de los bonos colombianos, la IFC ayudó en la conformación de otros mercados en moneda local. Después, cuando otras entidades entran, la IFC se retira. "Cuando se desarrolla el mercado, ya no somos necesarios", dice.

En el caso de los El Dorado, la IFC toma ese dinero para su propia operación. Pero también ayuda a emitir bonos y deuda para empresas privadas con una garantía parcial de crédito. Avala una parte del capital y los intereses (entre 30% y 40%) y eso les da seguridad a los compradores del papel y su presencia abarata el costo de la emisión, porque IFC tiene una calificación de riesgo AAA.

Para la IFC, desarrollar mercados en moneda local es crucial. "Hemos visto que los prestatarios en proyectos de infraestructura o manufactura o las pyme son forzadas a tomar préstamos en moneda extranjera, quedan básicamente descubiertos (frente al riesgo cambiario) porque sus ingresos son en moneda local", señala Nina Shapiro. "En las crisis, los países se afectaron mucho más porque las tarifas de los proyectos para la gente local estaban atadas a la cantidad de dinero que debían repagar en moneda extranjera y después de un tiempo se volvieron políticamente imposibles de cobrar".

La IFC pretende desarrollar el mercado no solo para las mejores empresas, sino para las "que están justo debajo de ellas, para que tengan acceso a fondos en su propia moneda y a largo plazo", agrega.

Es una forma para usar de manera más eficiente el crédito de la IFC, porque la entidad no asume el 100% del riesgo. "Ofrecemos garantías para incentivar a los bancos a ir más abajo, para dar crédito a empresas que no estén en la 'primera fila' y para empujar hacia afuera los vencimientos", continúa.



Ventaja

de la estructura

La garantía parcial de IFC es un instrumento que se adiciona a una operación de deuda -bonos o préstamos- o a titularizaciones y así se pueden hacer emisiones a tasas más bajas y que tengan una mayor demanda.

El esquema de garantía parcial es muy flexible. "Lo estamos haciendo casi como un cupo de liquidez, que se puede usar en cualquier momento", explica la ejecutiva. "En muchos proyectos puede haber períodos difíciles. Pueden usar la garantía en ese momento, repagarla luego y volverla a usar. El esquema no solo mejora la recuperación de cartera, si se presenta una situación de insolvencia, sino que reduce la probabilidad de que el proyecto llegue a insolvencia y por eso es mucho más poderoso", continúa.

Para ofrecer su garantía, la IFC estudia minuciosamente la compañía que recibirá el dinero de bonos o préstamos, porque asume parte del riesgo en su propio balance. "Hacemos una evaluación detallada. Preguntamos muchas cosas: financieras, administrativas, de transparencia y medioambientales", agrega. La emisión se hace con todos los requisitos de los mercados internacionales. Es una tarea laboriosa que ningún otro banco de inversión quiere hacer. "No tiene idea de cuánto trabajo hay que hacer", afirma.

Esto es conveniente para emisores e inversionistas. Los primeros se benefician porque el dinero puede llegar a empresas más pequeñas y a plazos más largos y los segundos, porque pueden aumentar sus márgenes yendo a empresas de la 'segunda fila', con la tranquilidad de que la IFC analizó el riesgo y toma parte del proyecto.

También participan en finanzas estructuradas con titularizaciones, en particular con entidades que dinamizan los mercados locales, como las pyme y los prestamistas hipotecarios. "Estamos orgullosos de haber participado en el inicio de la industria de financiación de hipotecas en Colombia", dice refiriéndose a las operaciones que realizan con la Titularizadora Colombiana. "En Colombia, hicimos la primera titularización de cartera vencida en un país emergente", añade. La IFC estaría dispuesta a participar en titularizaciones de facturas de educación, de cartera de tarjetas de crédito o en otros mercados que se puedan desarrollar sin que en el futuro la entidad tenga que estar.

Además, ofrecen derivados financieros. Aprovechan su calificación AAA para hacer swaps de monedas y tasas para sus clientes. "El mercado de swaps es extremadamente sensible al riesgo de crédito. Todo el mundo quiere trabajar con nosotros, pero casi nadie quiere tener qué ver con nuestros clientes", afirma. Por eso, diseñan estructuras para prestar de pesos mexicanos y ellos mismos compran un swap para convertir los flujos del crédito en pesos mexicanos a dólares. El costo de la operación es mucho menor que el que obtendría directamente un mexicano.

Garantías parciales, titularizaciones, derivados: "para mí, esto es realmente jugar el papel de banco de desarrollo. Estamos empujando al mercado. Lo estamos haciendo ver que estas figuras son posibles", explica. Pero, además, muestran que las empresas de la 'primera fila' están sobrebancarizadas y que sus márgenes se reducen rápidamente. Por eso, ayudan a aumentar el mercado de deuda de largo plazo para empresas más pequeñas. "Hay una gran oportunidad de profundizar estos mercados", concluye.
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