| 5/31/1998 12:00:00 AM

Energía por acciones

La Central Hidroeléctrica de Río Piedras es un caso exitoso, y raro, de una empresa que se financia en el mercado de capitales.

Pocas cosas más raras en Colombia que una empresa nueva en la bolsa de valores. Pero si además se trata de una colocación que se vende en cuatro meses, que se ubica de inmediato entre los papeles de alta bursatilidad, que a la vuelta de pocas semanas comienza a valorizarse, en la cual la propiedad quedó en manos de 468 accionistas y cuyos promotores originales conservan menos del 15% sin haber perdido el control, la historia resulta realmente exótica.



Estos resultados han sido obtenidos por la Central Hidroeléctrica de Río Piedras, un proyecto ubicado en el municipio de Jericó en el sudoeste de Antioquia. La Central se ha constituido en el primer proyecto de generación de energía promovido, ejecutado y operado por el sector privado, que acude a la bolsa de valores para buscar los recursos necesarios para su desarrollo.



Río Piedras comenzará a operar con sus 22,4 megavatios de energía, que alcanzarían para satisfacer las necesidades de una población de 60.000 habitantes, en noviembre de 1998. Pero antes que como proyecto energético, su importancia está en que ha sentado un precedente para el lanzamiento de empresas en el mercado bursátil colombiano.



De turistas a megavatios



La historia comenzó en 1994, cuando Integral, una firma paisa de ingeniería, desarrollaba un contrato de consultoría para levantar en el sudoeste cafetero antioqueño un complejo turístico. En el curso de los estudios se identificó la necesidad de suministrar energía al desarrollo recreacional aprovechando las aguas del Río Piedras.



El proyecto turístico no pasó de los planos, pero en la mente de los directivos de Integral quedó claro que allí había potencial para construir una pequeña y eficiente central hidroeléctrica.



No echaron en saco roto la idea y lograron que la firma Generadora Unión, dedicada a la comercialización de energía, también se interesara en la iniciativa. Así ambas empresas constituyeron Generar S.A. E.S.P., aprovechando las ventajas de la legislación sobre servicios públicos domiciliarios, que abre a la iniciativa privada el desarrollo de proyectos de generación energética.



Particularmente, la ley 143 del 94, también conocida como la Ley Eléctrica, abre espacio a la competencia en las actividades del sector eléctrico para obtener libre acceso a las redes, separando la generación, de la comercialización, la distribución y la transmisión.



Dentro de este marco regulatorio, el proyecto de Río Piedras puede entrar a participar en el mercado de energía mayorista en la Bolsa de Energía, para atender tanto a clientes regulados como no regulados.



"La energía va a ser como cualquier otro negocio, en el cual las personas que tengan conocimiento y hagan proyectos eficientes van a lograr resultados económicos que les permitan buscar inversionistas y tener rentabilidad", afirma el gerente de Generadora Unión, Gabriel Jaime Ortega.



Hacia la bolsa



Tanto Integral como Generadora Unión y sus empresas asociadas realizaron un aporte inicial por $2.500 millones, con los cuales se constituyó la nueva compañía.



En febrero de 1996 se iniciaron los estudios del proyecto y apenas un año después, en febrero de 1997, comenzaron las excavaciones en el sitio de la construcción.



El proyecto fue estructurado para obtener la mayor parte del capital necesario en la bolsa de valores, aprovechando el menor costo de acceso a los recursos mediante este canal.



Con el apoyo de la firma Inversionistas de Colombia y su departamento de banca de inversión se estructuró una emisión de acciones por $14.500 millones, para ser colocadas en la Bolsa de Medellín a un precio de $1.000 por acción.



El primer paso fue venderle el proyecto a una firma comisionista. "Los cuestionamos en muchos aspectos, para conocer a fondo el proyecto", comenta María Eugenia Uribe, ejecutiva de banca de inversión de Inversionistas de Colombia. "Cuando se sale a vender la emisión, no sólo se vende el proyecto, sino también su gerente y el equipo humano que lo ejecuta y lo manejará en el futuro".



El equipo de la firma se metió de lleno en el tema energético, para conocer este mercado. ISA y la Bolsa de Energía fueron los sitios hacia los cuales se dirigieron para profundizar en los aspectos de generación, distribución, transmisión y comercialización de la energía. En un momento en que los efectos del fenómeno de El Niño estarían en primer plano en la mente de los potenciales inversionistas, se le dio la máxima importancia a la evaluación del comportamiento de las lluvias y sus efectos sobre el caudal del río.



Río Piedras pasó con excelentes calificaciones la evaluación. María Eugenia Uribe atribuye este hecho a que cumplía tres características vitales para cualquier proyecto que decida entrar de lleno en el mercado de capitales. En primer lugar, su diseño técnico y financiero era impecable. Segundo, contaba con un líder con pleno conocimiento del tema, capacidad de gestión y convencimiento. Y como tercer requisito, fue posible encontrar en el mercado inversionistas de mentalidad abierta y asesores en las firmas comisionistas capaces de mover este tipo de inversiones.



Democratización



En la primera vuelta de colocación, realizada en junio de 1997, los inversionistas adquirieron 9.128.079 acciones, equivalentes al 53,7% del total ofertado, por un valor neto de $9.068 millones.



En la segunda vuelta, entre julio y septiembre, se colocaron 2.226.174 acciones, el 13,1% del total, por un valor de $2.310 millones. A finales de 1997 el Instituto de Fomento Industrial, IFI, adquirió las 3.145.747 acciones restantes, a un precio de $1.050 por acción, con lo cual la empresa logró colocar el 100% de la emisión. Así, el 85,3% del capital inicial se obtuvo con la puesta en bolsa y sus promotores no perdieron el control.



En la actualidad Generar cuenta con 468 accionistas, de los cuales 407 son personas naturales y 61 son personas jurídicas.



En la estructura de propiedad se observa un interesante proceso de democratización ya que 345 accionistas, es decir, el 73,7%, invirtieron entre uno y $10 millones; 41 accionistas colocaron recursos entre $10 millones y $20 millones. Otros 51 accionistas invirtieron entre $20 millones y $50 millones. De $50 millones a $100 millones fueron colocados por 12 personas naturales y jurídicas. Entre $100 millones y $500 millones fueron aportados por otros 15 accionistas. Y sólo 4 accionistas colocaron más de $500 millones en recursos.



Acción con proyección



"La venta del proyecto tuvo que apelar incluso a lo emotivo en los inversionistas", comenta el gerente de Generadora Unión, Gabriel Jaime Ortega. El gancho de venta no era solamente la rentabilidad financiera, sino también la idea de formar parte de un proyecto que produciría verdadera riqueza y progreso para la región y el país.



La confianza que el mercado ha demostrado en la empresa es grande, si bien los inversionistas deben tener en cuenta que se trata de una acción de largo plazo. "Generar es una acción de futuro", sostiene Juan Carlos Vásquez, analista de Valores Asociados. El papel vale la pena para quienes estén dispuestos a tenerlo en sus portafolios durante cinco años, afirma.



El desempeño de la acción en la Bolsa de Medellín ha sido positivo. El título ya presenta valorización y se han llegado a presentar transacciones a $1.450, con un promedio cercano a los $1.200. Además, se ha ubicado en el grupo de acciones de alta bursatilidad, en el que se cuentan empresas de tanta trayectoria como Nacional de Chocolates, Suramericana o Cemento Argos.



Con el fin de darle al título un mayor campo de acción, los directivos de Generar adelantan los trámites necesarios para inscribir sus acciones en las bolsas de Bogotá y de Occidente.



"Para nosotros éste es un esquema ideal. Hay que seguir incentivando el mercado de capitales y nos hemos comprometido en ello, hablando con el ejemplo", hace énfasis Gabriel Jaime Ortega.



¿Es posible esperar nuevas emisiones en bolsa al estilo de Río Piedras? Hace falta que las empresas se lancen al agua. "En Colombia están dadas las condiciones para que los proyectos funcionen. En el mercado de capitales hay recursos y ganas; pero no se ve la oferta. Este es el reto", explica Rodrigo Botero, gerente de Inversionistas de Colombia. Río Piedras ha abierto un camino. Ojalá muchas otras empresas se decidan a transitarlo.
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