En busca de seguro

| 3/29/2001 12:00:00 AM

En busca de seguro

A pesar de la difícil coyuntura, el sector asegurador colombiano inició una transformación que trata de volver rentable su negocio.

A pesar de los regulares resultados del sector asegurador del país durante el 2000, la consolidación de la entrada de capital extranjero continúa a toda marcha. Se estima que las compañías foráneas invirtieron cerca de US$85 millones durante el último año en este sector.

A pesar de estas inversiones, que representan casi el 10% de la inversión extranjera que entró al país el año pasado (sin petróleo ni minas), el sector asegurador necesitará mucho más que esto para enfrentar las continuas pérdidas, el cambio en la normatividad que se avecina y, sobre todo, acelerar su lento desarrollo. Por esto, en los siguientes años la consigna seguirá siendo la misma: capitalizar.



Las proyecciones de Fasecolda, gremio que agrupa las compañías de seguros, según las cuales el sector triplicará su tamaño durante la próxima década, exigirán necesariamente un fortalecimiento patrimonial que podrá llegar a los US$1.000 millones, sin contar con los otros recursos que tendrán que llegar por los próximos cambios legales.



Mejora la operación



De hecho, esta transformación ya se inició. El 2000 fue un año de ajuste en el que se evidenció un gran cambio en el enfoque del negocio. Por lo menos así lo demuestran las cifras.



Por ejemplo, el resultado técnico, que es el indicador que mide el negocio asegurador, mejoró para la mayoría de compañías como consecuencia del incremento de las tarifas de las primas.



Además, las empresas que mejoraron están concentrando sus esfuerzos en aumentar la calidad en la selección y suscripción de los riesgos, lo que implica una mejor evaluación y segmentación del mercado buscando controlar la siniestralidad.



Sin embargo, de las 50 compañías de seguros generales y de vida que componen el sector en Colombia, tan solo 15 generaron utilidades en su actividad principal (ver cuadro), con lo cual el resultado técnico sigue siendo negativo en $354.000 millones para el sector en su conjunto. Esto se debe a que, a pesar de los esfuerzos por mejorar su operación, los índices de siniestralidad y de gastos continúan siendo muy altos.



Lo que queda claro es que aún falta mucho por hacer. Este año, las tarifas seguirán aumentando, en gran parte, por el crecimiento de los costos internacionales de los reaseguros, así como por el crecimiento de la siniestralidad en algunos ramos, como el automotor por el mayor robo de vehículos y de la piratería terrestre.



Para contrarrestar esto, las compañías reforzarán la aparición de nuevos productos con alto valor agregado, como los seguros con componentes de ahorro y, sobre todo, seguros pensionales y paquetes de vida, en los que esperan los mayores crecimientos durante este año. Esto vendrá acompañado de un fortalecimiento tecnológico y de un mejoramiento de la labor de mercadeo por medio de nuevos canales de distribución como banca seguros e internet.



Cae la utilidad



Por otro lado, la mejora en la operación no se reflejó en la utilidad final de las aseguradoras, que percibieron $98.000 millones menos en relación con 1999, debido a la caída de un 25% de los rendimientos del portafolio de inversión ante la disminución de las tasas de interés. Al final, la industria perdió $123.000 millones, un 17% más que en el 99.



Es claro que las compañías no volverán a vivir de los rendimientos de sus inversiones, por lo que la operación de asegurar deberá volverse rápidamente rentable. Y si quieren mantenerse dentro del mercado, deberán consolidar los ajustes iniciados.



El futuro



Además de los cambios que el sector deberá hacer impulsado por la Superintendencia Bancaria (ver recuadro), su crecimiento va a exigir grandes aumentos de capital, si se cumplen las proyecciones de Fasecolda, en las cuales las primas crecerán de $3,8 en el 2000 a $11 billones en el 2010.



A pesar de la difícil coyuntura, la inversión ha seguido llegando. Hoy, el 35% del mercado colombiano está en manos de compañías con capital extranjero (en Chile o Argentina es del 50%).



La adquisición de Colmena Seguros Generales por parte de Liberty, la compra del 51% de Suma por Willis Corron y el aumento a 93,6% de la participación de Allianz AGF en Colseguros muestran el convencimiento del gran potencial de crecimiento a largo plazo de esta industria, dada la baja penetración (2,2% del PIB) de los seguros dentro de la población. Por ahora, el sector está transformándose lentamente y esperando el cambio en la normatividad que le dé un seguro para afianzarse en el futuro.



Supercambios



La Superintendencia Bancaria está consciente de la difícil situación del sector y del rezago en la normatividad. Por eso, está trabajando en la revisión de distintos aspectos que tienen qué ver con el margen de solvencia, el capital y los patrimonios técnicos exigidos a las compañías de seguros para operar y hacerlas mucho más fuertes.



Un primer cambio es aumentar los patrimonios técnicos por ramos. Esto hará que cuantos más ramos tenga una aseguradora, más capital necesitará, lo que muy seguramente acentuará la especialización que se está produciendo en el sector.



Igualmente, se alista el decreto reglamentario de inversiones, que precisará en qué pueden invertir las compañías y los límites de estas inversiones. Todo en busca de que los portafolios sean diversificados y más líquidos, rentables y "seguros".



Y, por último, se busca elevar paulatinamente el nivel de las reservas técnicas de 40% a 100% en el 2007 para prevenir el riesgo de insolvencia y garantizar el dinero de los usuarios.



En definitiva, estas y otras imposiciones de la Superintendencia y del mercado acelerarán el reacomodamiento del sector.
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