| 7/24/2009 12:00:00 AM

En busca de garantías

La reforma al régimen de garantías viabilizó el aseguramiento de grandes proyectos de infraestructura. Sin embargo, Colombia debe competir con otros países por un capital escaso. Habrá ajustes de tarifas.

Si bien Colombia está nuevamente en el mapa de las grandes reaseguradoras del mundo, con la expedición del Decreto 4828 de 2009, que modificó el régimen de garantías, esto no significa que vaya a ser fácil conseguir el aseguramiento de los grandes proyectos de infraestructura que requiere el país.

Ante la crisis financiera internacional, el mercado reasegurador mundial ha reducido considerablemente su capacidad patrimonial e incluso algunas compañías lo han retirado de ciertas regiones o países, por lo que las compañías constructoras y proyectos de infraestructura deberán competir con otras naciones por un capital más escaso. "La base legal quedó bien y en línea con las reglas internacionales que se encuentran en otros mercados, pero esto no quiere decir que se pueda aceptar cualquier compañía de construcción si no es sólida y solvente o asegurar proyectos que no estén muy bien concebidos técnica y financieramente. Hay que formar la cadena de valor", afirma Peter Waldman, gerente general de Munich Re de Colombia, una de las reaseguradoras más grandes del mundo con presencia en el país.

Por tanto, es previsible que se consiga aseguramiento pero con seguridad este será a precios mayores. Otro reasegurador afirmó que Colombia es un mercado muy desarrollado en finanzas pero tiene un nivel de precios muy bajo que puede ser hasta la tercera parte de otros mercados. "La capacidad para asegurar los grandes proyectos se conseguirá, pero tendrá que ser a precios mayores", agregó.

De hecho, los precios ya han venido ajustándose en niveles de entre el 40% y el 45%. En las renovaciones de diciembre, por ejemplo, las reaseguradoras líderes del mercado de cumplimiento les pusieron una tasa mínima a los contratos y no se les dio total libertad a los aseguradores para que negocien con sus clientes. Es por esto que también podría presentarse un apretón en las comisiones que ofrecen los reaseguradores, lo cual se trasladaría al mercado local e incluso se prevé que los grandes proyectos sean controlados directamente por ellos.

Según Luis Fernando Rueda, presidente de Seguros Confianza, no solo habrá una tendencia al aumento de precios sino que habrá que ser más estrictos con la calidad de las contragarantías que se les exigen a las constructoras.

Otro factor que dificultará la consecución de garantías será que, dado que la contratación en Colombia está cada vez más concentrada en unas pocas firmas constructoras, los cúmulos o cupos que muchas de ellas tienen en las diferentes compañías de seguros se están copando rápidamente, por lo que ya hay constructores en problemas para conseguir nuevas pólizas, afirma Gonzalo Alberto Pérez, presidente de Suramericana de Inversiones.

Los cambios

Antes de la modificación del decreto, las exigencias eran tan grandes que para la industria aseguradora era casi imposible asegurar y/o encontrar reaseguros para grandes obras de infraestructura como el Sistema Ferroviario Central o la Ruta del Sol.

En el antiguo decreto se exigían vigencias de las pólizas de hasta 20 años, cuando en el mundo los plazos máximos son cinco para hacer más previsibles y calculables los riesgos. Y, para calcular el valor asegurado se exigía un 10% del valor del contrato para el amparo de cumplimiento puro y otro 5% para el cubrimiento del pago de salarios y prestaciones sociales, entre otros riesgos, explica Laura Reyes, directora de la Cámara de Cumplimiento de Fasecolda.

Esto significa que, por ejemplo, una obra como el Sistema Férreo Central, que requiere una inversión pública de $977.000 millones -sin contar una inversión privada de otros $400.000 millones- requería conseguir pólizas que le asumieran riesgos hasta por $150.000 millones. El capital de todo el sector asegurador colombiano es $2,2 billones. Por prevención, una aseguradora no puede asumir en un solo evento el 10% de su patrimonio. Esto significa que ni siquiera todo el mercado asegurador colombiano tendría la capacidad de asumir este riesgo sin el apoyo de los reaseguradores.

Con el nuevo decreto se permite que las etapas del contrato se puedan dividir en vigencias de aseguramiento de uno a cinco años. Y que se puedan establecer subetapas dentro de las etapas de operación y/o mantenimiento, posibilitando la participación de más compañías. Por otra parte, para proyectos muy grandes (superiores a $500.000 millones) se podrán disminuir los porcentajes para establecer el valor asegurado, siempre y cuando el monto resultante no sea inferior a $75.000 millones, el equivalente al valor asegurado de un proyecto de $500.000 millones.

Las pólizas de seguros son el tipo de garantía más utilizada, pues no consumen cupo de crédito de los contratistas, como la garantía bancaria, ni les implica congelar grandes recursos de su patrimonio como en la garantía fiduciaria o el endoso de títulos valores o efectivo, pues las aseguradoras asumen los riesgos.

Aún falta

Sin ninguna duda, la modificación del decreto constituye un importante avance en materia de regulación y hace más atractivo el ramo a la inversión extranjera. Además, es una muestra de lo que se puede conseguir cuando trabajan en equipo el sector privado y el Gobierno. Con los cambios se posibilita que los diferentes proyectos puedan contar con el reaseguro adecuado en cada una de las etapas, pero en el ramo de cumplimiento, al igual que en toda la industria aseguradora, hoy estamos en un ciclo de baja capacidad.

"No salimos del ramo de cumplimiento en Colombia sino que bajamos nuestra exposición en este nicho a nivel internacional, con lo cual vamos a vender menos en el país. Si antes les otorgábamos capacidad automática de renovación a nueve compañías, hacia adelante estaremos con tres y cuatro firmas", dice Francisco Majos, representante para Colombia de Swiss Re, la reaseguradora más grande en el mercado colombiano. "Tenemos US$3.700 millones expuestos y lo seguirán por 1 a 7 años hastatécnicas y financieras del constructor y las características de las obras en las que queremos entrar", señala. 

 

Es claro que hay que avanzar aún en muchos frentes, como la estructuración de los proyectos, la calificación de los constructores y la conformación de consorcios con adecuada capacidad financiera, know how y experiencia, entre otras cosas. Las pólizas de cumplimiento son más que un requisito que hay que cumplir para poder contratar. Es necesario escoger aseguradores y reaseguradores reconocidos, con amplio respaldo y capaces de responder ante la materialización de eventuales riesgos.

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