| 9/28/2007 12:00:00 AM

El valor en las empresas

La Administración Basada en Valor lleva a las empresas a un nuevo nivel por la cultura que desarrolla en torno al monitoreo del desempeño, trabajo en equipo, y conciencia del costo del capital. A pesar de los avances de grandes compañías en Colombia, aún hay un largo camino por recorrer.

En Colvanes Envía, empresa dedicada el envío y transporte de mercancía, los gerentes de cada una de las 13 ciudades donde opera se comportan como si estuvieran al frente de su propia compañía. Vigilan los ingresos, los costos, los gastos, el capital invertido y "están pendientes hasta de apagar los bombillos", afirma Eduardo Giraldo, presidente de la compañía.

En el pasado, solo respondían por los ingresos y si necesitaban recursos adicionales como camiones o más personal, los solicitaban a una dirección centralizada sin pensar en los costos de estos recursos. Hoy, cada una de las 13 ciudades tiene un estado de resultados independiente y debe ser rentable por sí sola.

Este cambio que está comenzando a producir importantes ahorros en recursos como camiones y que le ha dado a los gerentes más responsabilidad sobre sus decisiones, ha sido posible debido a que desde hace un año comenzaron a implementar un sistema de gestión gerencial y financiera por medio del EVA (Economic Value Added), a través del cual las empresas tienen que concentrarse en generar a sus accionistas retornos superiores al costo de capital.

Giraldo, quien se muestra satisfecho con los resultados obtenidos en tan corto plazo, planea seguir con la implementación de este sistema irrigándolo a otros niveles de la organización y adoptando sistemas de compensación variables.

Esta compañía está siguiendo el camino que han recorrido un buen número de las empresas más grandes del país al incorporar sistemas de Administración Basada en Valor, ABV, dentro de sus procesos. Compañías como Bavaria, el Grupo Sanford, ISA, Edatel, Bancolombia, el Grupo Argos, Alquería, Isagen y Ecopetrol, entre otras, han venido implementando desde hace algunos años esquemas gerenciales de este tipo y son precisamente las que han logrado sendos procesos de internacionalización o exitosos procesos de democratización durante los últimos meses.

De hecho, desde que los nuevos emisores del mercado de valores colombiano -Isagen y Ecopetrol- empezaron a medir la generación de valor, han mejorado considerablemente su desempeño. Isagen, una empresa del sector eléctrico que por ser intensiva en capital era altamente destructora de valor, pasó de destruir $322.000 millones en 2006 a menos de una tercera parte de esta cantidad este año. Por su parte, el EVA operativo de Ecopetrol alcanzó los $3,39 billones en 2006 y se espera que este año supere los $5,1 billones.

Aunque estos resultados son impresionantes, el impacto más contundente fue el cambio en su cultura organizacional pues, cuando una empresa logra incorporar el concepto del EVA dentro de sus procesos; logra, entre otras cosas, un personal más comprometido con sus propios resultados y los de la compañía; así como un mayor trabajo en equipo. También se fortalece la cultura financiera de la empresa, lo cual se evidencia en una mejor información contable, procesos de presupuestación más concientes y fuertes mejoras en el gobierno corporativo, haciendo que toda la organización se enfoque en un objetivo común: el incremento sostenible en el valor.

Algunas lecciones
Las empresas que implementaron exitosamente un sistema de ABV tuvieron algunos puntos en común en sus procesos. Tenían claro que la medición del EVA no era el objetivo final sino un paso para lograr utilizarlo como una herramienta integral para la administración del negocio.
 
Por esto, luego de medir el EVA para la compañía, lo primero que hicieron fue identificar las unidades de negocio que contribuyen a la generación de valor. Por ejemplo, Colvanes Envía lo mide en las ciudades, Isagen en procesos, Argos en productos y proyectos y Ecopetrol lo mide en más de 40 actividades (ver recuadro). Esta definición depende de la necesidad de cada firma. Lo importante de la selección es que deben ser variables con un responsable claro para aumentar el compromiso con los resultados.

Todas las organizaciones que emprenden proyectos de este tipo comienzan a crecer la cultura financiera. El EVA deja de ser una variable del departamento financiero. De hecho, "el proceso de presupuestación mejora pues comienza a contestar cómo se van a lograr las metas que justifican el valor de la empresa volviéndose un ejercicio para impulsar iniciativas. Y deja de ser un proceso de negociación mirando hacia atrás y/o un ejercicio de minimización que hacía imposible cerrar la brecha de valor y termina afectando negativamente el valor de la empresa", afirma Luis Eduardo Otero, socio consultor de Meritum Management Consultants (ver columna).
 
Por ejemplo, Isagen comenzó a compararse con empresas a nivel internacional en términos de creación de valor, derivándose de allí los esfuerzos que año a año la empresa debería cumplir, lo cual produjo una alineación al interior de la empresa.

Es más, todas las compañías tienen relatos de cómo se comenzaron a eliminar activos improductivos, pues los diferentes responsables comenzaron a entender los resultados financieros y a responsabilizarse por ellos. "Es realmente sorprendente ver a ingenieros y técnicos hablando del costo del capital para tomar una decisión. Se ha generado una dinámica muy interesante que estamos comenzando a capitalizar", afirma Ricardo Sierra, vicepresidente financiero del Grupo Argos, entidad que también empezó desde mediados del año pasado a implementar sistemas de información ABV y a cambiar la cultura de medición en la compañía.
 
"Esto ha traído dos ventajas fundamentales: la primera, la evaluación de proyectos y la adquisición de empresas se ha mirado con una óptica diferente, y la segunda, genera una forma de pensar distinta", afirma Sierra.

Sin embargo, es aquí donde se encuentran los mayores obstáculos en la implementación del proceso. "El principal escollo es el factor cultural, pues hay que romper muchos paradigmas como cambiar el modo en que se evalúa el avance de la organización. No mirar utilidades sino la creación de valor", afirma Rodrigo Toro, vicepresidente financiero de Isagen. Es por esto que el éxito de un proceso de este tipo depende del convencimiento de la alta gerencia y de la buena comunicación que exista en la organización.

Pero la resistencia a ser medidos genera reacciones en contra del EVA. Por esto, muchos no consideran cerrado el ciclo hasta que se adopten esquemas de compensación atados al cumplimiento de indicadores estratégicos de desempeño. Solo así cada persona en una organización entiende el modo en que está contribuyendo al crecimiento de la empresa, y si recibe los beneficios o costos de sus decisiones se produce un cambio de actitud.
 
Es la única manera de que la gente vibre con los resultados del negocio. Las empresas deben dejar esa actitud paternalista y compartir los beneficios/costos para crear la conciencia de "dueño" en todos los niveles de una organización.

Aún falta
Desde que Dinero y Stern & Stewar introdujeron hace ocho años el concepto de Valor Económico Agregado y lo midieron por primera vez para el conjunto del sector empresarial, este ha venido mejorando considerablemente. Mientras que en 1999 las empresas más grandes del país destruían valor por $80 billones, en 2006 la destrucción fue mucho menor ($10 billones).
 
Si bien buena parte de esta creación de valor se debe al mejor desempeño de la economía y a la disminución del riesgo país, un buen porcentaje es explicado por el mejor desempeño empresarial. Mientras en esa época muy pocas compañías conocían y medían el concepto, hoy buena parte de las firmas más importantes del país han implantado dentro de sus esquemas gerenciales sistemas de Administración Basada en Valor.
 
Sin embargo, aún falta mucho por mejorar. El grueso de las empresas del país, sobre todo las medianas y pequeñas, no han incorporado esta filosofía empresarial en sus organizaciones. Muchas lo miden pero no se explota su potencial o simplemente lo desconocen.
 
Si las empresas quieren ser competitivas y obtener capital nacional o internacional para crecer, deben ser concientes de que necesitan darle al capital una rentabilidad mayor al costo de los recursos. Es decir, deben crear valor.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?