Ante las más estrictas condiciones del mercado reasegurador mundial, las compañías locales paradójicamentemejoraron sus resultados.

| 10/3/2002 12:00:00 AM

El semestre asegurador

Las compañías de seguros registraron buenas utilidades en el primer semestre, gracias al aumento de las primas. Pero el riesgo financiero de sus posiciones en TES puede costarles caro al final de año.

La industria aseguradora tuvo un muy buen primer semestre este año. No solamente las utilidades netas aumentaron en cerca de 150% frente al mismo período del año anterior, sino que el resultado técnico de las compañías de seguros generales fue positivo. El aumento de tarifas causado por el endurecimiento del mercado reasegurador mundial, la disminución en la siniestralidad en ramos como automóviles y la reducción en los gastos frente al nivel de primas contribuyeron al logro de este resultado.



Sin embargo, es mejor no cantar victoria. Este es un negocio de riesgo y así como un evento extraordinario como el 11 de septiembre se ha reflejado en un endurecimiento del mercado asegurador, también podrían ocurrir situaciones adversas. Por otra parte, la crisis de los TES podría afectar los balances del tercer trimestre, dada la alta participación dentro del portafolio de estos papeles y de bonos yankees.



Los resultados



El sector asegurador (la suma de seguros generales y de vida) reportó utilidades netas de $235.783 millones durante el primer semestre del año. La mayor parte del mejor desempeño obedece a un aumento del 44,5% en el rendimiento del portafolio de inversiones y las noticias por el lado del resultado técnico (es decir, la utilidad que viene de la actividad directamente relacionada con la emisión de seguros) también son buenas para las aseguradoras. Cerca del 45% de esta mayor utilidad neta se debe a una recuperación en el resultado técnico de las compañías de seguros generales, que fue positivo en $25.059 millones para este conjunto de compañías. Así, por primera vez desde hace más de 3 años, el conjunto de estas compañías parece ser rentable operacionalmente.



Sin duda, este resultado está sustentado en un fuerte aumento de tarifas, en especial en incendios, terremotos, responsabilidad civil y transporte, por el endurecimiento de los precios en el mercado reasegurador mundial para coberturas catastróficas tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.



"Nunca un evento había generado un impacto tan grande y diverso en todos los ramos de la industria como lo hicieron los atentados del l1 de septiembre", señala José Joaquín Manzón, presidente del BBVA Seguros Ganadero. Se estima que los daños asegurados en todos los ramos causados por el atentado estarían entre US$30.000 millones y US$80.000 millones. Además, el desplome de los principales indicadores bursátiles ha golpeado fuertemente los portafolios de inversiones de las aseguradoras. Por este motivo, ha disminuido aún más el capital disponible en el mundo para otorgar reaseguros.



Sin embargo, el aumento de precio de los reaseguros no se refleja totalmente en mayores costos para las empresas. Por una parte, los mayores costos del reaseguro se han trasladado a los clientes. En ramos como incendios y terremotos, que dependen del reaseguro, las tarifas han aumentado alrededor de un 35% en promedio, durante lo corrido del año 2002, luego de grandes aumentos en 2001. En terrorismo, los aumentos han sido de 100% o más. Además de precios altos, hoy se tienen coberturas más restringidas o con deducibles más altos.



Por otra parte, al mismo tiempo que hay mayores costos, las compañías han empezado a cederle más riesgo al reasegurador. Ello implica que se reduce el riesgo que ellas corren. Y esto, al tiempo que aumenta sus comisiones por este concepto, les permite liberar reservas, lo cual se traduce en una mejoría en su estado de resultados.



No todo lo que está ocurriendo se le puede atribuir al terrorismo. En realidad, las empresas aprovecharon esta coyuntura para salir de negocios poco rentables y eliminar carteras completas, en las cuales el ingreso real neto era pequeño frente al nivel de exposición. Ahora, después de esta cirugía gruesa, están examinando cada póliza, ajustando su precio, las condiciones de cobertura o el deducible. No están aceptando negocios que no cumplan los nuevos estándares. Esto implica que algunos sectores no están consiguiendo seguros y cada día hay menos empresarios asegurados. "Este es un negocio nuevo que requiere una mentalidad diferente para su manejo", dice Mauricio García, de Liberty Seguros.



Otro factor que ha contribuido a la mejora en el resultado técnico es la disminución en la siniestralidad, sobre todo en automóviles. Los seguros de automóviles representan cerca del 20% de las primas emitidas y el 40% de los siniestros. Algunos analistas atribuyen buena parte de esta mejora al fin de la zona de despeje del Caguán y al cambio de hábitos de la gente, que viaja menos y se expone menos a los riesgos. Además, las compañías están haciendo mejor su trabajo, se han vuelto más selectivas y tienen mejores sistemas de información para mantener muy bien monitoreado y segmentado el mercado.



En el seguro de automóviles, incluso se ha producido una leve disminución en las tarifas, por la competencia de las compañías por el mercado. La llegada de Heath Lambert Telebroker, corredor inglés de seguros especializado en este ramo y que planea convertirse en el líder en los próximos 5 años, hace prever que la competencia se intensificará.



Un último factor favorable es el mejor control de los gastos administrativos y de personal. Estos aumentaron alrededor del 10%, un porcentaje que si bien es alto en comparación con la inflación, es inferior al de junio de 2001 y además está por debajo del incremento en el nivel de primas.



Seguros de vida



Las utilidades técnicas fueron mayores y más dinámicas en las compañías de seguros generales que en las de vida. De 25 compañías de seguros generales, 15 reportaron utilidad técnica. Al mismo tiempo, de 21 compañías de vida, tan solo 4 ganaron en la línea central de su negocio. Esto se debió a que los siniestros aumentaron un 16%, por encima del aumento de 14% en las primas.



Los seguros de vida son negocios a largo plazo, en los que es necesario hacer reservas para atender obligaciones, las cuales son muy altas al principio, sobre todo en materia previsional y vida individual. Este fuerte incremento de las reservas técnicas, de más de 26%, particularmente en las reservas especiales (para enfermedades graves), y reservas matemáticas (en los ramos de riesgos profesionales y seguros de pensiones obligatorias) tiene un impacto negativo en el estado de resultados. Por otra parte, en estos negocios es difícil generalizar un aumento de primas en una coyuntura, pues los contratos se pactan sobre una base plurianual.



En este negocio, el tamaño es cada vez más importante y el objetivo de la competencia es ganar participación de mercado. Mapfre Vida, una de las compañías con resultados positivos, utiliza sistemas de mercadeo masivo. Victoria Eugenia Bejarano, presidente de Mapfre Vida, afirma: "Creemos en la popularización del seguro. Hemos diseñado esquemas de aseguramiento barato mediante alianzas como la efectuada con Codensa, y seguros colectivos o de grupo, lo cual nos ha permitido tener mejores resultados a los previstos. Todo esto se ha logrado, a pesar de la difícil coyuntura económica y a que el colombiano aún no ha entendido que el principal patrimonio es uno mismo".



El resto del año



Los aseguradores no pueden decir que ya ganaron el año. "El crecimiento es bueno, pero estamos a medio tiempo. Y aún hay una parte importante por jugar", recuerda Max Thiermann, presidente de Allianz Colseguros.



En el segundo semestre han ocurrido hechos que podrían afectar los resultados al final del año. "Si el rendimiento de inversiones jalonó el resultado en el primer semestre, en el tercer trimestre va a ser lo contrario", afirma Carlos Arturo Guzmán, presidente de Aseguradora Solidaria. Las aseguradoras tendrán que afectar sus resultados por las pérdidas originadas en la caída en el precio de los TES y por la introducción de la valoración a precios de mercado para títulos como los bonos yankees. Si bien se permitió diferir hasta junio del próximo año las pérdidas que genere el cambio en las reglas de juego en materia de valoración, los resultados anteriores no tienen el mismo tratamiento. Por esto, considerando que la caída fuerte en los precios de los TES se produjo antes de la expedición de la norma (2 de agosto) y dada la elevada concentración del portafolio de las aseguradoras en títulos de deuda pública (cerca del 40% en las compañías generales y 50% en las de vida), se podría esperar que los resultados a septiembre se vean afectados de manera sensible ante un menor rendimiento de las inversiones.



En principio, los portafolios de las aseguradoras deben ser de largo plazo. Por tanto, la mayor parte de las posiciones en TES debería estar hasta el vencimiento y las fluctuaciones de corto plazo no deberían afectar mucho las valoraciones de los portafolios. Pero las cifras reportadas a la Superbancaria muestran que la mayor parte de las inversiones en TES y bonos yankees está en inversiones negociables. La norma permite, por una sola vez, en el momento de su entrada en vigor, que los intermediarios hagan un cambio en la clasificación del portafolio entre los títulos que se tienen para negociar (inversiones negociables) y los que se mantienen hasta su vencimiento. El efecto final sobre cada entidad dependerá de la composición y características de su portafolio.



Por otra parte, las compañías tendrán que cancelar el impuesto para preservar la seguridad democrática. Según William Fadul, presidente de Fasecolda, las compañías de seguros tendrán que desembolsar alrededor de $20.000 millones. Esto representa el 10% de las utilidades del primer semestre. Además, las compañías están pendientes del curso que tomen las reformas tributaria, financiera, laboral y pensional.



Seguirá la consolidación



Los movimientos en el sector continúan. El más reciente es la compra por parte de Liberty de la cartera total del ABN Amro, por cerca de US$18 millones ($50.000 millones), con lo cual se consolida como una de las primeras compañías en seguros generales. Por otra parte, Royal & Sun Alliance vendió el 30% de su compañía de vida a la Cámara Chilena de Construcción, por cerca de US$5 millones. Esta compañía de inversiones es socia en seguros de vida de Royal en Chile, Perú, ahora en Colombia y próximamente en México. Por último, podría destacarse la consolidación en los corredores de seguros de grandes jugadores extranjeros como Marsh, Willis y Heath.



El negocio es interesante y aún falta por desarrollar una cultura de los seguros en Colombia. En la medida en que los resultados sigan mejorando, se van a seguir dando consolidaciones. Hay rumores en el mercado sobre la venta de Agrícola, ante el cambio de gerencia en la Federación de Cafeteros.



La coyuntura internacional, entonces, ha sido muy favorable para las aseguradoras colombianas. Las primas se han elevado en una proporción que no guarda relación con el aumento de los siniestros en el país, el profesionalismo de las empresas en la evaluación de riesgos aumenta y se está presentando una competencia en nichos del mercado que ayudará a los consumidores. Sin embargo, no se puede perder de vista que estas utilidades ocurren después de un largo período de pérdidas. Nada garantiza que la tendencia no vuelva a inclinarse hacia el lado negativo. No hay lugar para la euforia, sino que se requiere el máximo cuidado en la administración.
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