| 8/22/2003 12:00:00 AM

El sector financiero pasa el semestre

El dinamismo del crédito fue el soporte del crecimiento de las entidades financieras, que aumentaron 40% sus utilidades a junio.

En lo corrido de 2003, el mejor desempeño del sector financiero ha estado asociado en buena parte a una mayor actividad crediticia, gracias al repunte que ha tenido la economía. A diferencia del año anterior cuando las mayores utilidades se originaban por actividades distintas a su negocio principal, en esta oportunidad el dinamismo del crédito de consumo y empresarial ha sido el soporte del crecimiento de sus ganancias.

Si bien el beneficio que dejan las actividades diferentes a la intermediación, como la labor de tesorería y los diferentes servicios financieros, crecieron (5%) y aún representan el 60% del margen financiero bruto del sector, el aumento de la diferencia positiva originada en su labor de captar y prestar dinero fue el que generó el mayor incremento en los márgenes de las entidades, jalonado por las bajas tasas de interés que permitieron una disminución de los costos de fondeo. Además, el sector financiero tiene actualmente un balance de mayor calidad: un mejor nivel de cartera vencida y de cubrimiento, lo cual incrementa los ingresos por intereses y reduce los gastos de provisiones.

A pesar de esta mejora, el porcentaje de activos improductivos sigue siendo alto y la sostenibilidad del crecimiento del sector depende críticamente de la dinámica de la economía. La política monetaria y fiscal serán fundamentales para el desempeño de los establecimientos de crédito.



Los resultados

Durante el primer semestre del año, los establecimientos de crédito alcanzaron utilidades por $841.000 millones, lo cual representa un fuerte incremento del 40,7% frente a los resultados obtenidos en el mismo período del año anterior. Al mismo tiempo, durante el último año la cartera bruta total de créditos creció 8,5% (1,1% en términos reales) jalonada sobre todo por un incremento del 23% en la cartera de consumo y del 12,8% en la cartera comercial, lo cual contrasta con las caídas reales que presentaba la cartera en el primer semestre del año anterior. Además, en lo corrido del año, los desembolsos de crédito diferentes de tesorería del sector financiero al sector privado han alcanzado los $16,6 billones, 27% más que el mismo período del año anterior, según las cifras más recientes del Banco de la República.

Esto indica que la recuperación durante este semestre está jalonada en buena parte por un repunte de su principal negocio: la actividad crediticia.

"La mayor confianza ha mejorado las expectativas de crecimiento y situación económica, lo cual ha aumentado la demanda de crédito. Sobre todo, el crédito de consumo que, ante su rezago, es el que reacciona más rápidamente con la confianza. Sin embargo, el crédito empresarial para inversión todavía no crece de una manera tan dinámica" afirma un analista del sector.

Esta mayor dinámica del crédito se reflejó en los balances. La mayor parte del crecimiento absoluto de las utilidades del sector durante estos primeros meses se debe a un aumento del margen neto de intereses (la diferencia entre lo que obtiene una entidad por su labor de captar y prestar recursos), producto ante todo de los menores gastos de intereses (-19,7%). Las bajas y estables tasas de interés, gracias a la política del Banco de la República, le permitieron al sector fondearse de un modo más barato.

Esto ha provocado cierta recomposición de los pasivos del sector pues ante la caída en la captación con CDT, las cuentas corrientes y de ahorro han crecido 11,7% y 17,1%, respectivamente, aumentando su participación. Esto, a pesar del impuesto a las transacciones, lo cual indica que con las tasas actuales la gente valora más la liquidez. Además, muchas entidades mantienen agresivas campañas comerciales para premiar a sus ahorradores.

Los banqueros recalcan que esta caída en las tasas de interés de captación se ha trasladado también al costo del crédito, lo cual se evidencia en una disminución de su margen de intermediación.

Los ingresos que recibe el sector financiero por concepto de intereses son hoy menores en términos reales que hace un año, a pesar de que el monto de cartera ha aumentado de modo importante durante este período. Esto significa que las tasas implícitas que cobra a los usuarios de crédito han caído considerablemente. Sin embargo, para algunos clientes, las tasas de interés de colocación aún están en niveles elevados (26,7% consumo, 18,3% ordinario, 10,6% preferencial), dada la inflación actual.

Por otra parte, en las actividades distintas a las de intermediación, el sector también presentó resultados favorables, por lo cual el margen neto diferente de intereses sigue representando el 60% del margen financiero bruto. Durante este semestre, el sector obtuvo crecientes beneficios en su labor de tesorería, gracias al estable comportamiento del mercado de deuda pública, y los servicios financieros cuyos ingresos siguen creciendo a un ritmo del 12% anual. La intervención en el mercado de divisas sí le dejó durante este semestre menores beneficios al sistema en relación con el año anterior.

Con una mayor dinámica de la economía, la gente consume más y los ingresos por servicios aumentan pues el número de tarjetas de crédito y sus comisiones crecen, se giran más cheques y se utilizan más los medios electrónicos, como los cajeros automáticos. Además, el sector ha estado muy activo en la búsqueda de nuevos negocios y tiende a explotar mejor su extensa red bancaria con la venta de nuevos productos como los seguros.

Además de la recuperación de los márgenes, el comportamiento en materia de provisiones ha jugado un papel fundamental, gracias a que los establecimientos de crédito en su conjunto tienen hoy mejor calidad y mayor cubrimiento de cartera. La calidad de la cartera no se ha seguido deteriorando, por lo cual el sector ha tenido que hacer relativamente menores provisiones que en el pasado. Además, como la gente está pagando, la recuperación de provisiones es tan alta como el total de provisiones efectuadas por el sector, lo cual hace que el impacto sobre el estado de resultados del sector sea mínimo. Esto es, la disminución de la cartera vencida a -12,8% anual junto con una mejor calidad de la cartera (8,1%) y una alta recuperación de provisiones superior al $1 billón permiten aumentar el cubrimiento de la cartera que alcanzó 89,2%.

Por último, cabe destacar que si bien los gastos administrativos aún se llevan una elevada proporción del margen financiero (61%), su manejo ha sido muy bueno. A pesar de las grandes inversiones que ha tenido que efectuar el sector en sistemas de información y capacitación para implementar los sistemas de administración del riesgo de crédito SARC (ver edición No. 187), los gastos administrativos se han mantenido en términos reales, lo cual indica que la eficiencia ha mejorado, pues esto se ha hecho con una operación creciente.



Por subsectores

El repunte del sector es más generalizado que en otras oportunidades. Si bien 25 de los 70 establecimientos de crédito analizados presentan un decrecimiento en su resultado final, tan solo 5 presentan pérdidas a junio de 2003 encabezados por el IFI, Corfivalle y el BankBoston.

Los bancos privados nacionales alcanzaron un poco más de la mitad (51%) de las utilidades del sector, liderados por Bancolombia y los bancos del grupo Aval: Bogotá, Occidente y Popular.

Vale la pena resaltar el fuerte repunte de 135% en las utilidades de la banca extranjera, donde sobresalen Citibank, BBVA Ganadero y Santander. Una excelente noticia, luego de un mal segundo semestre del año anterior ante la crisis de los TES. No obstante, la situación para bancos extranjeros más pequeños no parece tan clara.

Por otra parte, a pesar de que la cartera hipotecaria es la única que decrece (-11,5%) en gran parte por el efecto de las titularizaciones, tiene una mala calidad (24,6%) y un bajo cubrimiento (42,9%), los resultados de la banca especializada en crédito hipotecario son satisfactorios pues todas las entidades tienen un saldo en negro superior en 135% a los resultados del mismo período del año anterior.

"El sector hipotecario está despertando de la crisis", comenta Santiago Perdomo, presidente de Colpatria. Las entidades han diversificado su cartera, equilibrado su pasivo, aumentado sus ingresos por comisiones y ajustado sus gastos.

En cuanto el crédito hipotecario, los desembolsos crecen fuertemente; pero las titularizaciones hacen que la cartera bruta no crezca. La cartera vencida absoluta se ha venido reduciendo. Además, los clientes, aprovechando las bajas tasas de interés, han optado por realizar prepagos y endeudarse mucho menos, explica María Mercedes Cuéllar, presidente del Instituto Colombiano de Ahorro y Vivienda, ICAV. Además, una de las principales dificultades del sector son el cambio de política y los problemas en el otorgamiento de subsidios para vivienda de interés social.

En el sector público se destaca el crecimiento de 184% en las utilidades de Bancafé, que, además, presenta un crecimiento de la cartera por encima del promedio del sector, a pesar de que el capital garantía limita su crecimiento. Precisamente, para potenciar su crecimiento, el gobierno busca vincular capital privado. El proceso, que al parecer va bastante adelantado, buscará que quede en buenas manos y obtener el mayor ingreso posible para el gobierno y la democratización de la propiedad.

Por último, a pesar de la disminución del 18% en las ganancias de la banca de segundo piso que alcanzaron $348.000 millones, su desempeño es satisfactorio. Al sumar este subsector, las utilidades del sector financiero como un todo alcanzan los $1,2 billones.

Que la tendencia de crecimiento en los establecimientos de crédito se mantenga va a depender de que continúe el repunte de la economía y de que las tasas de interés no se incrementen de manera importante. Si bien los resultados del primer semestre son buenos, no compensan las fuertes pérdidas del pasado, por lo cual lo que suceda de aquí a diciembre será decisivo para consolidar la recuperación del sector.
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