| 9/14/2007 12:00:00 AM

El mejor socio

La Corporación Financiera Internacional, IFC, ha aumentado su presencia e influencia en el país. Ahora facilitará la entrada de los fondos de pensiones a la financiación de infraestructura.

Las negociaciones entre el Ministerio de Transporte y la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), para que esta última se encargue de la estructuración de la concesión de la Ruta del Sol y otras vías prioritarias se encuentra en una fase muy adelantada.

La participación de la IFC será un elemento fundamental para garantizar que los fondos de pensiones y cesantías y otros inversionistas participen de este proyecto y se abra definitivamente el camino para que los grandes inversionistas institucionales comiencen a financiar el desarrollo de la infraestructura que requiere el país.

Y es que la presencia de esta filial del Banco Mundial se ha convertido, gracias a su experiencia, influencia y alta credibilidad, en un sello de aprobación y garantía de seriedad en los frentes donde actúa. Por ejemplo, en la democratización de Isagen fue un factor fundamental de éxito. "Queremos diferenciarnos de otras instituciones financieras multilaterales y locales. No competimos con ellos, pues damos un mayor valor agregado. Nosotros tomamos un riesgo que el mercado no quiere asumir. Así, nos hemos convertido en un elemento catalizador para motivar la participación de otros inversionistas y prestamistas dado que imprimimos prestigio y reputación a los proyectos en los que participamos", asegura Roberto Albisetti, representante para Colombia de la entidad.

Además, durante los últimos años, los nuevos compromisos de inversiones de la IFC en nuestro país han crecido sustancialmente, pasando de US$ 91 millones en el año fiscal 2005 a US$ 290 millones en 2006 y US$ 335 millones en 2007. Y se espera que para 2008 alcance alrededor de US$400 millones. Con esto, es la cuarta operación de la región después de Brasil, México y Argentina. América Latina representaba el 29% del portafolio total de la IFC, US$21.600 millones a junio 2006.

Esta mayor participación de la Corporación ha estado acompañada de un cambio de enfoque, pues se están destinando más recursos al sector empresarial. Hoy la multilateral es socia y participa como accionista de gran número de empresas en el país.

Por esto es una excelente noticia que la entidad que ha contribuido en la historia del país a desarrollar la titularización hipotecaria, el mercado de bonos globales denominados en pesos, la reorganización de importantes grupos, entre otras cosas, se haya metido en el desarrollo de proyectos de infraestructura para la internacionalización.

El mejor socio
Después de la crisis del sector financiero 1998-1999, la IFC enfocó sus esfuerzos en contribuir a la recuperación del sector, especialmente del sector hipotecario, mediante la creación de la titularizadora y la inversión en algunas compañías, entre otras cosas.

Sin embargo, a partir de 2006 su papel se enfocó en inversiones de capital en el sector empresarial. De los US$335 millones que se invirtieron en el año fiscal 2007 (Julio 06 - Junio 07), alrededor del 50% fueron inversiones en el sector real y en capital de riesgo o mezzanine (cuasi capital).

Dentro de las principales transacciones realizadas en 2007 están las inversiones en Davivienda (US$140 millones de la IFC más US$100 millones por medio de un crédito sindicado que cuenta como capitalización), en Procafecol - Juan Valdez (US$20 millones), y en Interbolsa (US$10 millones). Además, los préstamos a Sodimac - Homecenter (US$40 millones), Petrotesting (US$17 millones), Cartones América (US$ 20 millones) y Kappa Resources (US$ 30 millones con cláusula de convertibilidad en acciones).

Esto muestra la diversificación sectorial que está procurando la entidad y su capacidad de compartir riesgos empresariales. Dentro de las políticas de la entidad no está la de tomar el control de las empresas, sino la de ser el accionista minoritario más grande. Como máximo adquiere el 20% de la propiedad de una compañía, asumiendo los mismos riesgos que otros inversionistas.

En julio y agosto de 2007 finalizaron dos nuevas inversiones por US$135 millones, incluyendo la adquisición del portafolio de Cisa apoyando a AIG y Cargill y la primera inversión de IFC en el sector de puertos con Muelles el Bosque de Cartagena, uno de los sectores estratégicos para la Corporación. "Tenemos por lo menos otras tres propuestas en puertos y estamos buscando inversiones de terminales logísticos y de transporte" afirma Albisetti, para quien este sector "es clave para el desarrollo pues los costos logísticos alcanzan el 19% del precio y la mitad de estos son el transporte. Y en las pymes puede ser dos o tres veces más; mientras que en Estados Unidos es solo del 8,1%".

Futuro cercano
El programa de inversión presupuestado por la IFC para 2008 rondará los US$400 millones en total. Es una suma importante, considerando que hoy tiene ya en estudio alrededor de 20 proyectos con inversiones por US$500 millones en inversiones en sectores estratégicos como el financiero (vivienda social, educación, PyMEs), infraestructura (puertos, carreteras, hospitales), manufactura (farmacéutico, alimentación y construcción), combustibles y energía renovable, subnacionales sin garantía del estado, entre otros. "Estamos también mirando oportunidades de inversión de proyectos en concesión existentes y proyectos de energía compatibles con el medio ambiente", afirma Albisetti. Esto muestra claramente los sectores estratégicos en los que la IFC está enfocando su actividad en Colombia como son las pymes, la infraestructura y logística, y apoyo a la competitividad de empresas agroindustriales, manufactureras y petroleras.

Actualmente, la cartera de inversiones aprobadas por la IFC en Colombia alcanza más de US$860 millones, un tamaño seis veces mayor al de 2001. Este saldo incluye la participación que tiene esta empresa en antiguos clientes como Promigás, algunas empresas de Carvajal y el Grupo Empresarial Antioqueño, entre otros.

Otro frente de trabajo de la Corporación Financiera Internacional es el de respaldar las multinacionales colombianas que desean crecer en la región. Esto es lo que la entidad denomina inversiones sur-sur, o de multinacionales emergentes. A diferencia de los fondos de capital privado, para la Corporación no es importante salir dos o tres años, pues son inversionistas más pacientes que se pueden quedar por mucho tiempo. Es más, su salida preferida siempre es la Bolsa de Valores obedeciendo a otros de sus objetivos estratégicos que es la profundización de los mercados bursátiles.

Por último, la IFC está prestando asesorías especializadas. Por ejemplo, está el convenio con Ecopetrol para realizar un control más exhaustivo de las regalías y apoyar a los departamentos en su mejor uso. Y un programa con la Alcaldía de Bogotá para la reducción de trámites y barreras burocráticas a la inversión y la apertura de nuevos negocios. Se planea expandir este programa a otras ciudades.

Cuando una empresa recibe inversión por parte de la IFC, la evaluación no se limita al análisis de sus estados financieros y del plan de inversiones. Revisa la reputación de la compañía y de sus dueños, si el plan de inversión de la compañía está alineado con sus objetivos estratégicos, sus estándares en materia ambiental, social y de gobierno corporativo, entre otras cosas. Esto aumenta el atractivo de dichas empresas. Por esto su presencia en frentes tan críticos para el país, como la infraestructura y el desarrollo empresarial, es más que bienvenida.


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