| 10/27/2006 12:00:00 AM

El impacto de la venta

La consolidación de un tercer grupo financiero nacional intensificará la competencia en la banca. Se esperan grandes movidas de los bancos extranjeros.

Dos cosas sorprendieron en la venta de Granbanco-Bancafé. Primero, que Davivienda se quedara con la entidad al pagar $2,21 billones, el doble de lo que pidió el gobierno, pues muchos daban por descontado que Aval, el grupo financiero más poderoso del país, sería el comprador. La segunda, la ausencia de la banca internacional en la puja final por el último banco estatal en venta.

Lo primero se debe a que para Davivienda era más estratégico quedarse con Bancafé que para el Banco de Bogotá. Davivienda y Bancafé son más complementarios y, por tanto, tienen mayores sinergias. El primero es fuerte en retail y el segundo tiene una mayor orientación hacia el crédito corporativo y oficial. Además, Davivienda no tiene filiales en el exterior y su negocio de tesorería es poco desarrollado, temas en los que Bancafé es fuerte. Eso explica por qué pagó mucho más de lo que ofrecía el Banco de Bogotá, que sí tiene presencia en estos nichos. Si bien lo habría convertido en el más grande del país (por eso ofreció $1,8 billones), no le daba entrada a nuevos nichos como sí ocurrió con la compra de Megabanco.

Muchos analistas coinciden en que es positivo que el Grupo Bolívar (por medio de Davivienda) fuera el comprador, pues se consolida un tercer grupo financiero para hacerles contrapeso a Bancolombia y Bogotá, lo cual generará más dinámica y competencia en el sector, y evita su concentración.

Por su parte, la no participación de los inversionistas internacionales en la puja no se debió a falta de interés en Colombia sino a que están trabajando en otros negocios en la región y en el país, lo cual permite esperar grandes movidas de los bancos extranjeros en los próximos meses y, por tanto, un importante aumento de su participación en el país y de la competencia.

Las sinergias
La adquisición de Granbanco-Bancafé le significó a Davivienda casi duplicar su tamaño y dar un enorme salto en su proceso de consolidación, pues pasó de una participación de mercado del 7% al 13%, con lo cual se ubicó como la tercera entidad más grande del sector por activos y/o cartera total (ver tabla).

Pero el principal beneficio es "que nos abre espacios en los que hasta ahora no estábamos", dice Efraín Forero, presidente de Davivienda. Sobre todo, en segmentos corporativos con potencial de crecimiento como la cartera pyme y de gran empresa, lo cual se complementa con las líneas de negocio de familias y personas donde Davivienda es muy fuerte (en los segmentos de consumo e hipotecario se consolidó como la primera entidad de la banca). Así, la nueva entidad tiene una cartera más equilibrada entre los distintos tipos de crédito (ver gráfico).

Con la compra, Davivienda aumenta su red a 256 nuevas oficinas (llega a 540), con lo cual gana presencia en 87 nuevos municipios (pasa de 53 a 139). Y agrega casi 1,5 millones de clientes (son 4 millones) para desarrollar su banca personal. Estos nuevos clientes traerán cerca de $5 billones en depósitos, de los cuales $1,2 billones son cuentas corrientes.

La otra ventaja es que le ahorra camino a Davivienda en su proyecto de abrir oficinas en el exterior, ya que con la compra recibe filiales en marcha y posicionadas en Miami y Panamá para hacer negocios tanto de banca corporativa y comercio exterior como de banca personal. "A largo plazo, posiblemente trabajemos la banca hipotecaria en Panamá", afirma Forero.

Por su parte, Bancafé tiene una tesorería muy fuerte, lo cual le permitirá a Davivienda diversificar sus fuentes de ingreso al aumentar su portafolio de inversiones en más de $2,7 billones y alcanzar una posición del orden de los $4,7 billones a agosto.

Con todo esto, Davivienda se transforma en un banco mucho más integral y rentable con una capacidad de competencia mucho mayor y, por tanto, su futuro estratégico es más claro. Por esto, el precio pagado, que alcanzó 2,92 veces su valor en libros, "está plenamente justificado y fue producto de unos cálculos muy elaborados", sostiene el presidente de la entidad. Además, "podíamos pagarlo", agrega.

Para la financiación de lo que se convirtió en la compraventa más grande hecha entre colombianos, se planea hacer una capitalización de US$300 millones por parte de los accionistas actuales y la IFC, con lo cual esta última podría aumentar su participación en la entidad del 4% al 9%, y conseguir créditos por US$250 millones. El saldo se financiará con la liquidación de parte de los portafolios.

Ahora se está perfeccionando la estructuración financiera, pero ya se ha comenzado a hablar de la entrada de Davivienda como nuevo emisor de la Bolsa de Valores de Colombia.

Forero estima que la fusión con Granbanco-Bancafé tardará alrededor de un año y afirma que no se cruzará con la del BanSuperior, entidad que adquirió este año por $450.000 millones, pues en mayo se terminó la integración jurídica y en junio, la operativa y comercial. Por último, señala que como la marca Bancafé es muy valiosa, "vamos a hacer todo lo posible para mantenerla, si bien no en el nombre del banco, sí en la identificación de la red o en productos".

Ni tan ausentes
Se ha especulado por qué los bancos extranjeros no estuvieron en la puja final. Se dijo, por ejemplo, que el Granbanco-Bancafé tenía muchas inversiones en TES en vez de cartera, muchos y crecientes empleados, etc.

Para Andrés Flórez, director de Fogafin, "un banco extranjero podría haber determinado estas cosas sin necesidad de entrar a un cuarto de datos. Lo importante fue que se presentaron, evidenciando el interés por invertir en activos financieros en Colombia". Según Flórez, "un solo banco extranjero puede gastar US$200.000 en un proceso de debida diligencia (due diligence)".

Según los analistas, la ausencia se debió a que en la región y en Colombia están pasando cosas que aún no se han concretado. Por esto, anticipan una nueva etapa de compras en la que los bancos extranjeros serían los mayores protagonistas en contraste con los dos últimos años, cuando prevalecieron las compras entre bancos locales.

El HSBC, con el que Bancafé tuvo acercamientos, ya compró Banistmo en Panamá por US$1.800 millones, con lo cual pone un pie en Colombia y no se descarta que esta entidad realice otras compras en nuestro país.

El Banco Santander, que también comprará por cerca de US$12.000 millones de recursos propios el banco estadounidense Sovereign, en el cual ya tiene presencia, tampoco fue hasta el final. Según Miguel Ángel Laso, vicepresidente ejecutivo comercial del Banco Santander, "esto no está relacionado con una mayor o una menor apuesta del grupo en Colombia. Simplemente, queremos hacer un mayor énfasis en el mercado de retail, para lo cual tenemos un plan de expansión orgánico muy fuerte a 3 años que busca ganar dos puntos de cuota de mercado. Esto no significa que no se esté pendiente de cualquier oportunidad". Esto último toma fuerza, si se considera que Colombia es el único país de la región donde el Santander no tiene ni la cuota ni el liderazgo que ostenta en otros.

Por su parte, el BBVA, el otro banco español, decidió no participar en la venta de Bancafé por consideraciones diferentes a la características de la entidad, explica Luis Juango, presidente de la entidad. Y al parecer, GE Money, brazo financiero de General Electric, entró en el cuarto de datos para tener un punto de referencia para su propia negociación con Colpatria.

La mayor sorpresa fue la ausencia del Citibank, que se explicaría por su interés en un banco más grande. Se ha rumorado intensamente que está en conversaciones con Bancolombia o incluso con Aval. "No es nuestra política corporativa comentar sobre potenciales adquisiciones o rumores de mercado. Sin embargo, es costumbre de la industria estar continua y periódicamente analizando las oportunidades disponibles en los diferentes mercados en que operamos", comentó un vocero oficial del Citibank.

En los últimos 6 ó 7 años, ningún banco extranjero había entrado al país. En el último año, BBVA compró Granahorrar, el HSBC puso un pie en Colombia con la compra del Banistmo y el JP Morgan regresó. Para muchos, esto es solo el comienzo de lo que se puede esperar a futuro.

En Colombia, a diferencia de otros países de la región, la banca local es muy fuerte. De hecho, los tres principales grupos financieros son locales. Sin embargo, con el claro interés de los inversionistas internacionales en llegar al país, la banca nacional deberá seguir avanzando en temas como eficiencia, inversión tecnológica y conocimiento de sus clientes.

"La consolidación continuará y en el futuro, las entidades líderes serán más grandes y el mercado estará repartido en su gran mayoría entre menos bancos, pero a la vez más sólidos y con mayor respaldo", sentencia Luis Juango, presidente del BBVA. Esta entidad, que con la compra de Granahorrar llegó al tercer lugar, lo acaba de perder con Davivienda. "Para nosotros, es claro que en la sumatoria de los dos bancos (Bancafé y Davivienda) hay algunos segmentos en los que podríamos vernos desplazados en el papel, pero con seguridad trabajaremos para recuperar nuestra cuota de mercado. Tenemos metas muy claras y un plan estratégico muy bien concebido, que con seguridad nos llevará al liderazgo", afirma Juango.

Ojalá esta mayor competencia traiga el desarrollo de productos y servicios más innovadores a mejores tarifas en segmentos como el hipotecario y las pyme, donde la banca aún tiene mucho terreno por avanzar y contribuir al crecimiento del país.
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