El despegue de Cisa

| 8/17/2001 12:00:00 AM

El despegue de Cisa

La venta de los activos improductivos de la banca pública ha sido un proceso difícil, pero está a punto de empezar en serio. Pronto se estarán vendiendo cerca de 200 inmuebles mensuales.

Un elemento esencial para que el país acabe de digerir los efectos de la crisis financiera es lograr que la Central de Inversiones S.A., Cisa, funcione con el acelerador a fondo. Si tiene éxito, esta entidad, que el gobierno creó para absorber los créditos malos de la banca pública, podría reducir el costo de la crisis financiera en por lo menos 0,3% del PIB.

Sin embargo, solo ahora, 11 meses después de su creación, se empieza a allanar el camino para que Cisa pueda cumplir su objetivo. Fogafin y el Ministerio de Hacienda generarán pronto un marco jurídico adecuado para que pueda regirse por los mismos principios que gobiernan a Fogafin. Actualmente, Cisa es una sociedad de economía mixta indirecta del orden nacional, vinculada al Minhacienda, cuyo objeto es la adquisición, administración y enajenación de activos improductivos de propiedad de las entidades financieras del sector público. Sin embargo, para que Cisa esté en capacidad de comenzar en firme la recuperación de los activos improductivos que adquirió de la banca pública, para ayudar a sanearla y aliviar la crisis, debe tener la naturaleza de una entidad financiera sin serlo, tal como Fogafin.



Cisa, en cabeza de Jaime de Gamboa, ha tenido que trabajar e inventarse sobre la marcha. Solo a finales de julio le fue aprobada de manera definitiva su planta de personal de 200 personas. Y es que las circunstancias de la creación de Cisa fueron agitadas. Tuvo que empezar a operar de manera muy rápida debido a que la liquidación del BCH era un requisito del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, pues sin que existiera una agencia colectora no había forma de firmarlo. Además, el gobierno tenía afán por sanear Bancafé, ya que su índice de solvencia estaba por debajo de lo requerido y las opciones en ese momento eran liquidarlo (algo que el gobierno consideraba inviable) o colocarle más capital y sanearlo a la brava. Fogafin apagó el incendio con la creación de Cisa, pero en la prisa se la dejó en un marco regulatorio que le ha quitado agilidad.



El éxito que tenga esta colectora en su gestión es fundamental para pagar el saneamiento de la banca pública, el cual se hizo al debe, con emisión de bonos de Fogafin, que hay que pagar en el futuro.



La recolección



A la fecha, Cisa ha absorbido deudas de Bancafé y del BCH cuyos valores en libros antes de provisiones ascienden a 0,5% del PIB. Si bien el proceso de recuperación de cartera ya comenzó, Cisa tiene 3.240 inmuebles que siguen como una sombra sobre el mercado de bienes raíces, el cual no se normalizará hasta cuando hayan sido transados de nuevo.



A pesar de la premura con que Cisa arrancó a funcionar, comprando activos sin desarrollar procesos, políticas y capacidad operativa para normalizarlos y venderlos, la entidad puede mostrar resultados en cada una de las tres etapas del negocio de una agencia colectora.



Compra de activos improductivos (principalmente cartera e inmuebles). En octubre de 2000, Bancafé recibió de Cisa $267.000 millones de contado y serán girados $267.000 millones más al culminar la venta de los activos. A cambio, Cisa adquirió una cartera con valor en libros de $1.300 millones y 780 inmuebles. En abril pasado, Cisa compró más cartera de Bancafé por un valor bruto en libros de unos $500.000 millones y a cambio le dio $115.000 millones y otro tanto será cancelado al vender los activos. Cisa le giró al BCH $260.000 millones en noviembre del año pasado por 2.560 inmuebles y una cartera con valor en libros de $1.100 millones. Por ahora, no hay planes a corto plazo para adquirir activos improductivos de otras entidades públicas.



Normalización de activos. En septiembre arranca en firme la venta los inmuebles, con el apoyo de un portal transaccional de internet (www.centraldeinversiones.com.co) y de varias firmas inmobiliarias, escogidas también por licitación durante este mes. Respecto a la normalización de cartera, el proceso involucra la entrega de efectivo o reestructuración de los plazos de la deuda.



Venta de activos. Cisa ya ha vendido mediante el sistema de oferta 100 activos que pertenecían a Bancafé. Por este concepto, Cisa generó una caja de alrededor $7.000 millones y está esperando tener todos los demás inmuebles normalizados para comenzar el proceso de venta en serio. En relación con la cartera, está recibiendo un flujo de caja mensual entre $15.000 y $20.000 millones. La estrategia en este frente ha consistido en que Cisa vende la grande y la pequeña la entrega a terceros para su recolección. A 30 de junio, Cisa ha generado un excedente de $183.404 millones.



Al finalizar este año, Cisa espera haber generado caja por $220.000 millones por concepto de cartera y colocado un total de 700 inmuebles, vendiendo a un ritmo de 200 inmuebles por mes a partir de septiembre, y recuperando así unos $40.000 millones adicionales. Aquí se presentarán, sin duda, interesantes oportunidades de negocio para quienes están a la caza de inmuebles usados con buen potencial de crecimiento en precio hacia el mediano plazo. Y de paso contribuyen con sus adquisiciones al loable propósito de recuperar algo de platica que los contribuyentes le metimos a la banca pública.
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