| 3/16/2006 12:00:00 AM

El cambio de la otra bolsa

La integración entre Bacsa y la BNA es el primer efecto de la Ley de Mercado de Valores sobre el mercado agropecuario. El fortalecimiento patrimonial el siguiente paso.

La integración de los mercados de la Bolsa Nacional Agropecuaria, BNA, y de la Bolsa Agropecuaria Colombiana, Bacsa, se constituye en el primer paso para el desarrollo de un verdadero mercado de capitales para el campo colombiano. La reforma al mercado de valores y el Tratado de Libre Comercio TLC facilitaron el paso que el mercado reclamaba desde hace mucho tiempo, pues su tamaño no resistía la existencia de dos bolsas agropecuarias.

"La nueva coyuntura hace que ahora se requieran entidades más sólidas y fortalecidas. Con la competencia que se viene hay que buscar economías de escala y la única forma de lograrlo era integrar los mercados", afirma Andrés Uribe, presidente de la BNA desde hace algunos meses. Bajo su administración, esta bolsa ha tomado un nuevo impulso. "Debemos romper la tendencia de los instrumentos financieros y este año esperamos duplicar o triplicar su volumen negociado. Además, en dos años debemos tener funcionando o al menos estar arrancando con la creación de la bolsa de coberturas y opciones", explica.

Por esto, la integración no es el único paso que se está dando, pues se examina la posibilidad de realizar una emisión de acciones para buscar el fortalecimiento patrimonial de la entidad y así vigorizar todo un proceso de cambio operativo, financiero y administrativo: capitalizar la Cámara de Compensación, financiar el desarrollo tecnológico y tener respaldo para hacer nuevos negocios.

Al mismo tiempo, se buscaría diluir la participación que tiene el gobierno en la entidad. La emisión, que se espera sea en el primer semestre del año, podría superar los $30.000 millones -el actual capital de la Bolsa se acerca a los $20.000 millones-. Y para buscar una mayor democratización se destinaría en una primera ronda a los actuales accionistas (se estudia si también se incluye a los comisionistas de esta bolsa), y luego al mercado en general. El gobierno, que por medio del Ministerio de Agricultura posee el 33% de las acciones, se excluiría del proceso. La banca de inversión encargada del proceso es Correval.

Con esto, se daría cumplimiento a Ley del Mercado de Valores que ordena que nadie pueda tener una participación superior al 10%.

Empezó el cambio La Ley del Mercado de Valores está comenzando a tener sus efectos, no solo en la integración de las bolsas y su renovación reglamentaria y operativa. También influencia todos los movimientos y el reacomodo que se está dando entre los comisionistas de este mercado, que están viendo la necesidad de fortalecerse patrimonialmente. El patrimonio de las 43 sociedades que actúan en el mercado de bienes y productos agropecuarios y agroindustriales (cinco menos que el año anterior) es solo alrededor de $29.611 millones, el más bajo del sector financiero.

En este nuevo entorno, se han producido distintos movimientos en el mercado. Se creó Confía, producto de la fusión de 4 firmas. Agronegocios, que fue intervenida, realizó una inyección de capitales de $3.500 millones. Operaciones Bursátiles acaba de conseguir socios estratégicos que inyectaron más de $1.000 millones de capital nuevo, y Mercado y Bolsa, una de las compañías con mayor pluralidad de accionistas en su composición accionaria, también se capitalizaría. En fin, hay varias firmas pensando fusionarse o buscando socios estratégicos para poder enfrentar la competencia y los nuevos retos.

"Los patrimonios deben crecer para poder atender la nueva regulación que va a exigir capitalizaciones para desarrollar nuevas actividades", comenta Alberto Caicedo, gerente de Mercado y Bolsa, refiriéndose a que para hacer posición propia se exigirán capitales mínimos mucho más altos que los actuales (1.300 salarios mínimos legales mensuales vigentes smlmv, alrededor de $530 millones).

Incluso, se está estudiando la posibilidad de permitir que las firmas pertenecientes a la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) entren directamente a transar en la BNA sin tener que constituir una sociedad. Esto aceleraría el proceso de penetración y profundización de la Bolsa Agropecuaria. Sin embargo, las grandes firmas de la BVC aún no han expresado su interés por actuar en este mercado. Para Alfredo Londoño, presidente de Bacsa, a pesar de que hay elementos comunes en estos negocios, cada uno requiere especialización. "Con el nuevo marco regulatorio, las entidades tendrán que fortalecerse y nosotros nos vamos a especializar en financiar al sector agropecuario", aclara.

En la medida en que haya más capital e intermediarios financieros más sólidos y profesionales, se podrán canalizar más recursos hacia el agro.

Largo camino El camino no será fácil, pues los recursos que transfiere la Bolsa al sector agropecuario mediante sus instrumentos financieros han venido cayendo. Durante 2005, alcanzaron $171.297 millones, 2,1% de los negocios de la bolsa, frente a los $312.231 millones movilizados en 2003.

Las operaciones de registro de las negociaciones agropecuarias siguen teniendo un gran peso dentro de las operaciones de la Bolsa, pues representaron el año anterior el 83,1% del total transado ($8,1 billones, incluyendo Bacsa), según informó la Superintendencia Financiera de Colombia (ver recuadro).

Por su parte, las subastas representaron el 9,1% de las operaciones de la bolsa. Estos mecanismos se han convertido en un instrumento de apoyo para la ejecución de la política agropecuaria, pues permiten adjudicar derechos de importación de determinados volúmenes de productos a bajo arancel.

Las operaciones de mercado abierto, que incluyen las operaciones financieras, forwards y operaciones físicas, fueron equivalentes a un 7,8% del total. Estas últimas fueron las únicas que repuntaron ante la implementación del Mercado de Compras Públicas, que reemplazó el sistema de licitaciones para entidades estatales, y mediante el cual entidades como el Ejército, Bienestar Social del Distrito y el Municipio de Medellín pudieron adquirir directamente productos agropecuarios en la bolsa por $78.000 millones, logrando ahorros cercanos a los $3.800 millones. Se espera que durante el primer semestre nuevas entidades se unan, debido a la Ley de Garantías Electorales, y se den operaciones por más de $80.000 millones.

Las operaciones forwards y financieras cayeron un 23,1% y 40,2%, respectivamente, como se mencionó en un principio. La toma de posesión y la intervención de dos de las mayores firmas del sector, que estaban entre las más activas en este tipo de operaciones, explican parte de la caída. Así como la pérdida de respaldo que tuvo este tipo de operaciones ante el retiro de la Compañía de Seguros.

No obstante, la bolsa firmó un convenio con Finagro, por el cual esta entidad otorgará garantías a los instrumentos financieros de la bolsa mediante el Fondo Agropecuario de Garantías, FAG, lo que les dará mayor confianza a los inversionistas. (El año pasado, los instrumentos de la BNA otorgaron a sus inversionistas tasas que en promedio oscilaron entre el 10,4% y el 11,5% e.a., mientras la DTF llegó a los 7,79%).

Con esto, se espera que las herramientas financieras de la bolsa se logren posicionar como una alternativa de inversión en el mercado de capitales. Además, se están desarrollando nuevos instrumentos con estándares internacionales, algunos de los cuales ya están pendientes de la aprobación de la Superfinanciera.

El principal objetivo de la nueva administración es transformar la bolsa en un escenario de coberturas de riesgo, desarrollando un mercado de futuros y derivados agrícolas. No obstante, algunos analistas estiman que para que se desarrolle una Bolsa de Futuros primero será necesario el surgimiento de una Bolsa de Productos que aproveche mejor las ventajas competitivas del país. La bolsa no puede seguir atada a productos como el arroz y el maíz, en los cuales el país no es competitivo. De hecho, durante 2005 los productos agrícolas más transados fueron arroz (cáscara, blanco bultos, blanco reempacado), maíz (amarillo nacional, amarillo importado, blanco) y sorgo, que en conjunto representaron el 62,9% del valor transado en estos productos. Debería haber una migración hacia productos que tengan alto potencial y que puedan generar una profundización al ser en verdad competitivos y con carácter exportable.

El desarrollo de un verdadero mercado que permita captar recursos del mercado de capitales para financiar las actividades productivas y de comercialización del sector agropecuario y que les permita a los empresarios contar con instrumentos para disminuir sus riesgos y que, por tanto, fortalezca la Bolsa Nacional Agropecuaria BNA, se convierte en una estrategia fundamental dentro de la nueva visión del TLC.
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