| 10/1/1993 12:00:00 AM

Derecho al olvido

CON BUEN criterio la nueva Constitución, en el artículo 15, legitimó la existencia de los bancos de datos, pero consagrando el derecho al habeas data, que consiste en la posibilidad que tienen los ciudadanos de conocer, actualizar y rectificar las informaciones que se tienen sobre ellos. Para respetar estos derechos, algunos bancos de datos pusieron en marcha centros de atención al ciudadano, cuyo objetivo es dar a conocer la información que reposa sobre ellos y presentarles la oportunidad de solicitar la rectificación o actualización de esa información si es del caso.

Sin embargo, las acciones de tutela no se hicieron esperar y la Corte Constitucional se ha referido a un "derecho al olvido", que establece la imposibilidad de conservar datos históricos o referencias comerciales de una persona una vez que ella haya cancelado la obligación pertinente, no obstante que son precisamente los datos pasados los que revelan su hábito y comportamiento de pago.

Con estas sentencias la Corte ha puesto en igual condición a quien paga oportuna y cumplidamente sus obligaciones y a quien lo hace después de haber observado moras o pagado forzosamente. Desprotege así al sector financiero y comercial aumentando las carteras de difícil o imposible cobro y obligando a exigir cada vez más garantías al ciudadano, incluyendo a los de impecable trayectoria, para tener acceso al respectivo crédito.

Sin embargo, la cuestión no está del todo definida por cuanto la Corte Suprema y el Consejo de Estado tienen otra interpretación. Estos organismos condicionan la legitimidad del dato a la veracidad y actualidad del mismo. Está todavía por verse si el "derecho al olvido" se consolida como otro de los muchos "derechos" que consigna la nueva Constitución.
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