Comisionistas, cambio de reglas

| 4/11/2003 12:00:00 AM

Comisionistas, cambio de reglas

La nueva reglamentación de la Supervalores obligará a los comisionistas de bolsa a capitalizarse y a buscar una mayor especialización y profesionalización.

Las sociedades comisionistas de bolsa tendrán que replantear su negocio en los próximos meses. Las normas propuestas por la Superintendencia de Valores sobre el cálculo del patrimonio técnico, la medición de los riesgos y la estructura de límites a la actividad de las firmas comisionistas, transformarán el negocio.

Los cambios, que están en consulta con la industria, buscan que las firmas que se dediquen al negocio de posición propia (que respalda con recursos propios) tengan un patrimonio técnico más líquido que respalde sus operaciones y el riesgo que asumen, el cual además debe estar medido y controlado. La medida desea prevenir que, de volver a presentarse situaciones como las que afectaron el mercado de TES en agosto pasado, la industria tambalee de nuevo.

De concretarse estos cambios, muchas firmas se verán obligadas a capitalizarse, si quieren mantener las operaciones de posición propia que realizan en la actualidad. Es más, cálculos iniciales efectuados por el gremio indican que el sector en su conjunto requerirá capital por cerca de $68.000 millones para conservar su nivel de actividad, que para el conjunto de entidades alcanzaba los $1,3 billones en posición propia a diciembre de 2002, y para mantener la actual exposición de riesgo.

No obstante, el esfuerzo de cada entidad dependerá de su posición y patrimonio, y del riesgo que esté dispuesta a asumir. En vez de capitalizar, las entidades podrían reducir su exposición y recomponer su portafolio o salir del negocio. Por esto, es posible que la norma provoque fusiones entre compañías pequeñas y/o una especialización de las que reorienten sus negocios hacia segmentos con gran potencial de crecimiento como carteras colectivas, mercado cambiario y de derivados y, en un plazo mayor, el mercado accionario donde estas entidades no son tan dinámicas.



El porqué

Ante el dinamismo del mercado de deuda pública interna, que pasó del 7% del PIB en 1996 al 25% en 2002, el negocio de la posición propia en renta fija tuvo un crecimiento sostenido entre los comisionistas. Hoy cerca del 50% de los ingresos operacionales del sector, que alcanzaron cerca de $357.000 millones en 2002, depende del negocio de posición propia. En 1998 este segmento de negocio significaba menos del 30% del total.

Sin embargo, el patrimonio de la industria no ha crecido al mismo ritmo que la posición propia, en parte porque la regulación del sector era laxa al respecto pues les permitía mantener un alto apalancamiento (operaciones hasta por 15 veces su patrimonio técnico). Además, los sistemas de gestión de riesgo de algunos comisionistas también son deficientes, lo cual hace que los riesgos del negocio sean muy altos, como se evidenció con el aumento de las tasas de interés durante agosto y septiembre del año anterior.

Si bien algunas compañías se quebraron, al final la crisis no afectó los balances a diciembre. El sector registró utilidades a diciembre por $49.000 millones, un 65% más que el año inmediatamente anterior. La mayoría de las entidades pudo fondearse durante estos meses y la posterior recuperación de las tasas les generó ganancias.

Pero, ¿qué habría pasado si la crisis hubiera durado más tiempo? ¿O si el choque de las tasas hubiera sido mayor a 300 puntos básicos? Las nuevas normas buscan que en el futuro el sector pueda responder a situaciones de este tipo. Según Clemente del Valle, superintendente de Valores, no fue una gran crisis y esta se habría podido evitar con mayor capacidad patrimonial y una mejor gestión del riesgo.

Este es precisamente el impacto que busca la nueva reglamentación. Los comisionistas han sabido dinamizar el mercado de deuda, pero con las nuevas condiciones se requiere que quien desee apostar ponga más plata. Y esto dejará menos jugadores, pero más fuertes.

Además, estos cambios armonizan gran parte de la reglamentación referente a la solvencia patrimonial, carteras colectivas y normas de valoración con las existentes en la Superintendencia Bancaria, para evitar arbitrajes, y va en línea con los acuerdos de Basilea sobre medición y control de riesgo con autorregulación.



Los efectos

Según estudios de la Supervalores, si el volumen de negocios se mantiene constante, al aplicar la norma en su totalidad el sector necesitaría una capitalización cercana a los $20.000 millones. Si bien la entidad considera que esto no será un gran esfuerzo para el sector dadas sus utilidades, contempla la aplicación gradual de la norma en 4 etapas. La norma, que empezará a aplicarse en agosto de este año, estará vigente en su totalidad a comienzos de 2005. Otras simulaciones hechas por analistas del sector dicen que la industria requerirá una capitalización de alrededor de $68.000 millones.

Además, el estudio de la Supervalores resalta que 7 sociedades tendrán que realizar esta capitalización durante el próximo año y medio. Y esta capitalización significa un incremento en el patrimonio de estas entidades de alrededor del 30%, para lo cual deberían retener el 50% de sus utilidades (si se mantienen al nivel del 2002) durante los próximos 2 años.

Esto sugiere que el impacto para algunas empresas pequeñas será mucho mayor. Por tanto, en vez de capitalizar, algunas compañías optarían por reducir su posición, cambiar la composición del portafolio o volver a actividades de corretaje. Muchas sociedades medianas y pequeñas tendrán que decidir su vocación al optar por cualquiera de las múltiples líneas de negocio que la ley les permite.

Según Juan Camilo Vallejo, de Corredores Asociados, "el mercado se volvió un mononegocio y muy pocas firmas se están preparando para el futuro. Las 41 firmas pueden hacer lo mismo, pero tiene que haber una especialización de acuerdo con las capacidades de cada entidad".

Otros analistas sostienen que se presentará una consolidación del sector, por lo que no se descarta que algunas compañías pequeñas se fusionen o busquen alianzas. Por ejemplo, en el mercado de valores mexicano, 10 veces mayor que el nuestro, conviven alrededor de 31 firmas. En Colombia hay activas 37 compañías, pero muchas actúan sin contar con el suficiente respaldo patrimonial.



Qué sigue

"No quiero concentrar el mercado. Quiero fortalecerlo. El mercado tiene que crecer, pero diversificado. Hay muchos negocios con gran potencial, donde los comisionistas están llamados a cumplir un papel fundamental", dice el supervalores.

Por ello, este parece ser el comienzo de muchos cambios que tiene preparados la Supervalores y que probablemente se reflejarán en la ley del mercado de valores que el gobierno ya está discutiendo.

Por ejemplo, para evitar conflictos de intereses entre las cuentas de los clientes y las de la comisionista es probable que se independicen los fondos de valores y se dejen como un vehículo de inversión separado de la firma. Además, se aumentarán los estándares para ser asesor con exámenes de idoneidad y se establecerán códigos de conducta para la profesión. Todo esto le exigirá al negocio modernizarse, mejorar su red de distribución, sistemas de control y entrenamiento del personal.

Además, todos los proyectos de la Bolsa de Valores, como la Cámara de Compensación y el mercado de derivados, les abrirán gran espacio a los comisionistas para crecer. El mercado de valores está en pleno desarrollo. Habrá más alternativas de negocios, y quien quiera aprovecharlas tendrá que fortalecerse.
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