Cargo: Gerente en crisis

| 4/7/2000 12:00:00 AM

Cargo: Gerente en crisis

Los promotores de acuerdos de reestructuración son la pieza clave en el salvamento de las empresas. Su perfil es una mezcla de asesor empresarial con banquero de inversión.

Cuando Guillermo Alberto Isaza habla de la 'reflotación empresarial', un término acuñado por él, lo hace con tanto énfasis que es difícil hacerlo opinar sobre algo diferente. Un folder con ilustraciones, conclusiones, propuestas y posibles soluciones es su mejor manera para venderle la idea a todo aquel que tenga velas en la Ley 550 o de intervención económica.

Isaza es el promotor de Coltejer y Textiles Rionegro y Cía. Ltda., dos textileras que frente a una profunda crisis de varios años decidieron acogerse a los beneficios de la Ley para promover un acuerdo de reestructuración de pasivos. Y es muy probable que el apasionamiento de Isaza con el tema le ayude a conseguir el primer acuerdo firmado durante este año. De hecho, la solicitud de Coltejer para entrar a la 550 movió a un importante número de empresas hacia ese camino.



A la fecha, 32 firmas han sido aceptadas en este trámite, cuando apenas han transcurrido 3 meses desde la entrada en vigencia de la Ley y cuando todavía falta reglamentar importantes aspectos relacionados con las pensiones y la normalización laboral. El ministro de Desarrollo, Jaime Alberto Cabal, calcula que durante este año unas 500 empresas estarían promoviendo acuerdos.



En manos de los promotores está transformar la actividad de empresas cuyo endeudamiento compromete cerca del 4% del PIB. Y más allá de las 500 que el ministro de Desarrollo espera registrar este año para procesos de reestructuración, durante los 5 años de vigencia de la ley de intervención económica podrían entrar unas 3.000 firmas.



Los promotores tienen tareas difíciles: diseñar el plan de rescate de las empresas, representar los intereses de todos los acreedores (internos y externos), promover la firma de un acuerdo que permita mantener la operación de las compañías y vigilar que los planes de negocio diseñados se cumplan de manera efectiva.



Estos promotores bien podrían llamarse 'gerentes de crisis', que se especializarán en analizar las empresas con dificultades para establecer su viabilidad y, a partir de este diagnóstico, armar estrategias de rescate de corto, mediano y largo plazo.



Un análisis del perfil de los profesionales candidatos a ser promotores indica claramente que se diluyó el énfasis jurídico que predominaba en los procesos concursales (los concordatos y las liquidaciones), y se está dando paso a un asesor empresarial con criterios de banquero de inversión.



Es más, la experiencia y la educación de los promotores registrados no podrían ni siquiera asimilarse con la formación de quienes figuraban dentro de los concordatos como contralores, para quienes la Contaduría era la principal herramienta académica. Asesores empresariales, gerentes y presidentes de empresas, miembros de juntas directivas, banqueros y ex funcionarios del Gobierno tienen sus hojas de vida a disposición de las Superintendencias y Cámaras de Comercio, con el objetivo de ser nombrados promotores.



De tal manera que esta fase de normalización de la actividad empresarial estará en manos de personajes que han llevado sobre sus espaldas el reto de manejar empresas y de participar en alguno de los procesos administrativos de las diferentes cadenas productivas.



¿Pero los perfiles financieros y económicos son suficientes para cumplir un buen papel en estos procesos? No, en realidad contar con una sólida base en las áreas que son el 'corazón del negocio' no basta. Por eso, los promotores tendrán que demostrar que más allá de sus méritos académicos tienen habilidades que se enmarcan en la 'inteligencia emocional'.



Y esas habilidades serán liderazgo, para saber empujar un proceso que no debe tomar más de 8 meses en arrojar resultados concretos; capacidad de negociación, para interactuar con todos los involucrados en la reestructuración (bancos, proveedores, trabajadores, dueños y organismos del Estado) sin generar conflictos de intereses; buen talante para lidiar con situaciones conflictivas sin imponer sus puntos de vista personales; transparencia en todas sus actuaciones y, especialmente, la disposición a no perpetuarse en el cargo para evitar la tentación de ponerle trabas al proceso.



No en vano en manos de estos personajes estará el éxito o el fracaso de una Ley que se creó para establecer condiciones especiales que permitieran sacar adelante las empresas mediante procesos de reingeniería en todas las áreas. El asunto es tan importante que es probable que muchas empresas que entraron desarrollando cierta actividad industrial decidan cambiar su vocación productiva o comercial.



Guillermo Alberto Isaza

Promotor de Coltejer y Textiles Rionegro.



Economista, máster en Administración de de los Andes. Es socio de una firma de asesoría en banca de inversión, asesoró los acuerdos concordatarios firmados en Hilacol y Urbanas, fue vicepresidente del Citibank.



¿Para qué sirve la Ley 550?



La ley facilitó la suscripción de acuerdos mediante el otorgamiento de beneficios tributarios y la flexibilización de temas laborales y pensionales. Sin embargo, la 550 funciona como una etapa en la cual se firman los acuerdos pero después se debe desarrollar todo un proceso de reconversión en el que será definitivo establecer mecanismos para buscar capitales de largo plazo para financiar la actividad empresarial.



¿Cómo se maneja un proceso de reestructuración?



El promotor debe liderar el concurso de todos los acreedores para lograr un buen acuerdo. Además, es el responsable de analizar y canalizar las inquietudes de la administración sobre el manejo de la operación diaria sin llegar a coadministrar ni ordenar pagos. Por esto, es importante tener claro que el promotor es un asesor externo y que quienes saben del negocio son el empresario, el gerente y su personal.



El promotor debe sentarse con quien sabe del negocio para analizar la operación, diagnosticar en qué falló la empresa y elaborar el 'business plan'.



El promotor trabaja en beneficio de la compañía, no en favor de los accionistas.



¿Está garantizado que con la 550 se van a salvar empresas como Coltejer, que llevan años en crisis?



En estos procesos nada está garantizado. Uno siempre debe tener a la mano dos cosas: un análisis de viabilidad y un análisis de liquidación para mostrarles a los acreedores qué pasa en cada caso y cuánto queda para repartir, siempre teniendo en mente el aspecto social. Coltejer ya hizo una reestructuración de sus pasivos financieros y este año planea desarrollar el plan de negocios que preparó desde hace un tiempo. El proceso permitirá que se revisen los créditos y el plan de negocios para adecuarlo a las condiciones reales de la compañía.



Gilberto Arango Londoño

Promotor de La Alquería.


Abogado de la Universidad Nacional con posgrado en Administración y Economía y especialización en Comercio Internacional.



Ha integrado por lo menos 15 juntas directivas en empresas como Ecopetrol, Acegrasas, Ladrillera Santa Fe, Andi y la Federación Nacional de Cafeteros. Fue, entre otros, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Café. Es gerente de Asociados Abogados Consultores Económicos.



¿Cuáles son las tentaciones con las que debe lidiar un promotor?



Yo diría que el promotor debe cuidarse de no convertirse en un ordenador de gastos, aunque debe verificar que se cumplan los términos establecidos por la ley en ese aspecto. Tampoco puede convertirse en el administrador de la actividad fabril o comercial de las empresas, salvo que detecte grandes errores en esta área. No puede convertirse en un nominador de personal y debe coordinar su actividad con la Supersociedades.



¿Por qué fallaron los concordatos?



Porque se desprestigió la figura y mucha gente se sirvió de ella para cometer abusos en contra de los acreedores o de las mismas empresas. Conozco el caso de contralores que se dieron las mañas para permanecer indefinidamente en ese cargo sin aportarle ningún beneficio a la empresa y generando en algunos casos la liquidación.



¿Entonces cómo debe ser el promotor?



Los promotores somos los grandes coordinadores. A medida que avancemos en el desarrollo de las fórmulas será posible despejar algunos aspectos, como evitar que a las empresas les pongan un INRI para siempre porque alguna vez dejaron de servir su deuda. Esos mecanismos de hostilidad no deben tener cabida en los acuerdos.



Algunos afirman que el acuerdo de La Alquería está prácticamente listo...



En La Alquería ha servido mucho que la empresa logró reestructurar sus acreencias financieras con base en la circular 039. Eso sentó bases en muchos aspectos de normalización de pagos. Sin embargo, aún nos falta desarrollar aspectos de la fórmula en la parte que concierne a la operación de la empresa y encontrar una salida para resolver unos líos jurídicos con una de sus líneas de producción, la de jugos Tampico. Pero La Alquería tiene unas ventajas muy grandes porque mantiene un excelente nivel de ventas y cuenta con la confianza de sus proveedores.



Oscar Echeverry Palacio

Promotor del acuerdo de reestructuración de Transportes Rápido Ochoa.


Administrador de Empresas de Eafit. Fue director de calidad de Coltejer, gerente de producción de Caribú, gerente administrativo de Estudio de Moda, contralor en el concordato de Sport International y contralor en Industrias Búfalo y Alcuadrado.



¿En qué se diferencian un contralor dentro de un concordato y un promotor en los procesos de reestructuración?



El contralor es un agente pasivo, cuya relevancia está en detectar información y prácticas administrativas anómalas. El promotor es un agente activo que se da a la tarea de buscar la viabilidad de la empresa sin dejar de lado la vigilancia de la transparencia administrativa.



¿Por qué no funcionó la figura del concordato?



El gran problema de la ley 222 era que estaba muy desacreditada. Al concordato todos los acreedores llegaban a regañadientes; nadie pensaba en salvar la empresa, sino en cómo salvar su acreencia y no había trabajo en equipo para diseñar acuerdos viables.



¿Cómo cumple un promotor una buena tarea?



Primero, creando conciencia de que el acuerdo requiere la participación activa de todos. Segundo, evitando las contrataciones de peritos y asesores de manera indiscriminada, porque es básico no encarecer los costos de las empresas. Teniendo comunicación directa y continua con todos los acreedores. Y diseñando fórmulas con proyecciones confiables y bien sustentadas.



¿Qué debe tener el plan de negocios para Rápido Ochoa?



Tenemos un problema de orden público que afecta la actividad empresarial y no podemos solucionarlo. Por eso, el énfasis estará en encontrar alternativas para hacer que una operación que ha registrado declive en el número de pasajeros pueda ser rentable ajustando variables dentro de la empresa.
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