Capitalización segura

| 9/29/2000 12:00:00 AM

Capitalización segura

La industria aseguradora tiene que ser rentable. Solo así podrá atraer la inversión que requiere para el futuro.

Capital, capital y más capital.

Esas siguen siendo las palabras mágicas que le garantizarán a la industria aseguradora la sostenibilidad de mediano y largo plazo en Colombia. ¿Las razones? El alto y creciente grado de competencia ante la cada vez mayor globalización de la industria, los cambios en la regulación, los ya anunciados y los que están en estudio, los pobres resultados del sector en lo corrido del año y el gran potencial de crecimiento que implica una modernización tecnológica. La principal respuesta a esos desafíos será el fortalecimiento patrimonial por la vía del capital propio o la búsqueda de alianzas de jugadores globales de gran escala. De hecho, en los últimos tres años, el sector asegurador ha aumentado su capital en US$128 millones. Pero ese es apenas el principio de lo que posiblemente vendrá en el curso de los próximos dos años.



Esto ha llevado a que las compañías que aún no cuentan con capital internacional como Suramericana, Bolívar, Colpatria y Colmena, entre otras, sigan en la búsqueda de inversionistas internacionales o de aliados locales para poder competir. Igualmente, se está produciendo un replanteamiento del negocio que a mediano plazo va a llevar a que este sector altamente competido se consolide en menos pero más poderosos jugadores. Esto es, compañías con mayor acceso a capital y más eficientes al ser altamente internacionalizadas pero con un gran conocimiento del mercado local y tendencia hacia la especialización.



Los resultados



La coyuntura del sector asegurador continúa muy complicada. A pesar de la mejora en los resultados técnicos (que miden el verdadero desempeño en el negocio asegurador), que se redujeron 13%, las pérdidas netas de la industria se incrementaron en más de un 50% al llegar a $55.000 millones si se compara el estado de resultados a junio de este año con el del mismo período del 99. La razón es que aún hay algunas compañías muy agresivas en precios (guerra de tarifas) y fundamentalmente que el portafolio de inversiones ya no rinde como en el pasado. La reducción de los rendimientos ha sido de más de 30%, lo que no alcanza a "tapar" las pérdidas operativas que alcanzan los $160.000 millones.



De las 50 compañías de seguros generales y de vida que componen el sector, 36 pierden dinero en la línea central de su negocio. Y cerca de la mitad presenta un detrimento de su resultado operativo en relación con el año anterior (ver cuadro).



La tendencia es preocupante. Si se considera que la reducción en los rendimientos de portafolio ha sido superior a los $60.000 millones anuales por la caída en las tasas de interés y que no hay muchas perspectivas de que las tasas de interés reales suban en el corto plazo, es claro que las compañías no van a volver a vivir de los rendimientos de sus inversiones. Por ello, es evidente la necesidad de que las compañías sean más eficientes para hacer viable el negocio de asegurar.



Si se tiene en cuenta que la pérdida neta de 1999 asciende a $107.000 millones se ve que las pérdidas se han comido mucho capital de los accionistas que han tenido que desembolsar capital adicional. Se estima que en lo corrido del año las capitalizaciones efectuadas y las que están en proceso por parte de compañías de seguros con matrices en el exterior bordean los $60.000 millones.



Cambio de foco



Los empresarios de seguros tienen claro su reto de hacer rentable su negocio crítico y por eso la mayoría está tratando de buscar su equilibrio técnico (no perder plata), lo cual ha implicado cambios en su organización administrativa y en sus políticas comerciales.



Durante mucho tiempo, las compañías estuvieron orientadas básicamente al crecimiento lo cual implicaba captación masiva de pólizas con estrategias comerciales bastante agresivas. Esto, al parecer, ha cambiado. "No se trata solamente de ser una compañía grande, sino que produzca también resultados", dice Max Thiermann, presidente de Colseguros.



Las compañías, en general, pero sobre todo las que están hoy más cerca de su punto de equilibrio, han llevado a cabo importantes cambios en sus políticas de precios, de selección de riesgos y de reducción de gastos administrativos, lo cual indica claramente cuál es el camino que tomará el mercado.



Aunque en la situación actual no es sencillo incrementar las primas, algunas compañías han iniciado un reajuste de tarifas y han modificado sus políticas de suscripción y renovación con campañas de cancelación de pólizas no rentables.



Esto implica volver a un principio básico en el seguro: la selección de riesgo por ramos, zonas... Esto es, un enfoque hacia la segmentación del mercado para analizar y conocer más al cliente y así poder encontrar el precio correcto dependiendo del riesgo que se esté corriendo y, de este modo, especializar a la compañía en ramos y clientes que no tengan una siniestralidad desbordada.



Esto obligará a replantear las políticas comerciales para penetrar nuevos mercados y nichos, al centrarse en lanzar nuevos productos (con menor cobertura y menores precios) con nuevos canales de distribución (como supermercados, internet, el esquema de banca seguros, correo directo), pero siempre enfocado a mejorar el servicio al cliente. Todo ello requerirá inversiones importantes en tecnología y capacitación de recurso humano para enfrentar los cambios del mercado. A largo plazo, si no se hacen mayores ajustes de tarifas y administrativos, las exigencias de capitalización podrían ser mucho mayores.



El futuro



El sector asegurador tiene un gran potencial de crecimiento. Los últimos estudios de Fasecolda indican que el sector triplicará su tamaño en términos reales durante la próxima década. Sin embargo, aún faltan grandes cambios y el reacomodamiento del sector tardará 2 ó 3 años más.



Todo apunta a que en este período probablemente desaparecerán las empresas que no cuenten con accionistas fuertes y habrá una mayor incursión de inversión extranjera. Hoy el 35% de las pólizas de seguros son emitidas por empresas que cuentan con capital extranjero, cuando en otros países de Latinoamérica está proporción es de más del 50%.



Dos grupos financieros internacionales muy grandes desean incursionar en el mercado de seguros. Uno de ellos es el Citicorp que con su alianza con Travelers podría ser un jugador importante.



Por otro lado, el crecimiento del sector se espera que sea liderado por los ramos relacionados con la seguridad social, pues en esta década su participación pasaría del 15% al 40% del mercado, por lo cual hay gran expectativa en el sector por la reforma pensional y por la reforma tributaria.



La situación de la industria aseguradora sigue siendo complicada:

el negocio crítico no es rentable.



La coyuntura



Las aseguradoras en Colombia siguen enfrentando el problema de que su negocio crítico no da utilidades.



En el pasado, las empresas tenían rendimientos muy altos de portafolio. Esa situación cambió en los últimos años.



La urgencia



La industria aseguradora necesita fuertes inyecciones de capital para poder competir y crecer. Pero el capital solo vendrá si se elevan los márgenes de rentabilidad del negocio.



La consolidación



En el curso de los próximos tres años se prevén fuertes movimientos en la industria que dejarán muy pocos jugadores, pero más grandes y con mayor músculo financiero.



Las nuevas tecnologías, internet, mayores inversiones en servicio al cliente y masificación del seguro son las tendencias de la industria.
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