| 6/24/2015 12:00:00 AM

¿En qué va la implementación de las nuevas normas contables?

Emisores de valores y grandes compañías ‘estrenan’ en este 2015 el esquema de estándares contables y se espera que en el segundo semestre se genere la primera medición real sobre este cambio de chip.

La ‘santa sepultura’ del antiguo Plan Único de Cuentas (PUC) está más cerca que nunca. Todo por cuenta de los avances en la implementación de las denominadas Niif (Normas Internacionales de Información Financiera), que en términos simples representa un nuevo paradigma en la manera como llevan la contabilidad las empresas en el país.

Y aunque en 2014 hubo confusiones, preguntas, debates, contrataciones de consultores e, incluso, arduas jornadas de socialización de los cambios contables, la tarea ya empezó y con ella la posibilidad de que hoy las empresas se ajusten a la normativa internacional. Ya las empresas del Grupo 1; es decir, aquellas compañías como emisores de valores, entidades de interés público o las que tengan una planta superior a 200 trabajadores, subordinadas o matrices, desde este año están obligadas a reportar sus estados financieros bajo el esquema Niif.

El parte del regulador es positivo: las empresas grandes ya prepararon sus primeros estados financieros bajo el sello Niif y hay varias de ellas que los reportan a los inversionistas. Sin embargo, al 31 de diciembre próximo se espera que sus resultados ya se presenten con el nuevo estándar contable.

Esta presentación de sus estados financieros está sujeta a los parámetros de los principios expedidos por el IASB (Comité Internacional de Normas de Contabilidad) y este año aplican de manera plena para la preparación y presentación de los estados financieros consolidados de las entidades vigiladas y controladas, con excepciones para los estados financieros individuales.

Uno de los temas sobre el que las empresas están más atentas es el impacto en los resultados por cuenta de las Niif, en especial en el patrimonio. Ecopetrol informó que en su caso el patrimonio se reducirá en $20 billones por cuenta de las Niif. Una de las razones es que cambió la forma de valorizar los activos que corresponden a propiedades, planta y equipo. Antes se contemplaban como una valorización de largo plazo, ahora –en el nuevo esquema–, pueden valorizarse bajo valor histórico, lo que implica una menor depreciación. Otras empresas han anunciado que lo harán bajo valor justo y tendrán una cifra más alta, pero también una depreciación mayor, afectando sus utilidades.

En tanto, para las holdings se prevé una señal positiva en sus utilidades, pues ahora deberán incluir allí los resultados de sus subsidiarias y no simplemente los dividendos que perciben de ellas.

Otro cambio es el reconocimiento de los pasivos resultantes de la diferencia entre aplicar las nuevas normas contables para proveer información financiera y aplicar la contabilidad para reportar a la Dian, la cual continúa bajo el estándar antiguo, Contabilidad de Aceptación General en Colombia (ColGAAP).

Se estima que se genere una disminución en el patrimonio neto, que se compensa con un aumento de la deuda a largo plazo (impuesto diferido), pues los activos fiscales son generalmente más bajos que los contables, como un método para reducir el impuesto sobre la renta. Dado el impacto anterior, análisis de Bancolombia prevén un aumento de los ratios de deuda sobre patrimonio.

Además, también es clave tener en cuenta que, bajo las Niif, las empresas deben reflejar su pago de impuesto al patrimonio para el año completo en el primer trimestre de 2015, creando más presiones sobre los resultados de los tres primeros meses del año.

“De la evaluación preliminar a los estados financieros de los primeros meses de 2015, se observa que la aplicación de los nuevos principios contables generó algunos cambios en la situación financiera de las entidades vigiladas; en el caso de los activos, se observa un mayor valor en la propiedad, planta y equipo, dado que algunas entidades optaron por el reconocimiento de este rubro a costo revaluado, mientras que otras decidieron mantener los saldos bajo ColGAAP”, afirma Jorge Castaño, superintendente Financiero (e).

Los cambios

También destaca la Superintendencia Financiera que, desde el punto de vista de los pasivos, se registraron algunas variaciones que aunque no resultaron significativas, fueron explicadas por la medición al costo amortizado de los depósitos y exigibilidades, y títulos de deuda en circulación que incluyen en un solo rubro el valor del capital y de los intereses, que en el régimen anterior se presentaban de manera diferente.

Otras variaciones en el pasivo se originaron en el reconocimiento de beneficios a empleados, el mayor valor de las reservas técnicas de seguros y el pasivo por impuestos diferidos, entre otros.

“Los principales cambios en el patrimonio se originaron por la reclasificación al pasivo de las acciones preferentes y de los aportes en sociedades cooperativas que, de acuerdo con la NIC 32, no cumplan los requisitos de un instrumento de patrimonio y bajo Niif deben reconocerse como un pasivo. De igual manera, vale la pena precisar que el superávit o déficit de capital que bajo ColGAAP se incluía en el balance como parte del patrimonio, bajo Niif se presentará en el Estado de Resultado Integral, razón por la cual se generará un menor valor del patrimonio a partir del reporte de los primeros estados intermedios”, afirma Castaño.

En algunos casos (no siempre emisores), el proceso de transición ha implicado una disminución patrimonial, así como un limitado involucramiento de las juntas directivas y el trabajo de hacer un doble proceso: reporte financiero bajo Niif y otro para la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian).

También es un reto importante que, además de las Niif, los estándares locales para empresas del Grupo 3 (microempresas) –que si bien no cuentan con los estrictos requisitos de revelación y transparencia en la información como las compañías del Grupo 1– se comiencen a aplicar desde 2016. Esto, pese a que los propios contadores y conocedores de los balances de los pequeños negocios afirman que es mucho más difícil transmitir las bondades de los nuevos esquemas contables.

En todo caso, para las compañías de mayor envergadura el impacto preciso está por verse: en septiembre próximo, la Superintendencia de Sociedades presentará el resultado de las primeras 8.000 empresas que se han acogido al nuevo estándar, que para algunos especialistas llegó tarde a un mercado colombiano cada vez más global y con emisores que buscan ‘ganar más puntos’ para cotizarse en otras plazas.

Tecnología para las Niif

En julio próximo, la Superintendencia de Sociedades estrenará un sistema de recepción de información financiera en Niif para los grupos 1 y 2 en lenguaje XBRL en el que se presenta la información para que sea homologada. Actualmente se recibe a través del sistema Storm (opera para el Plan Único de Cuentas-PUC).
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