| 1/29/1999 12:00:00 AM

Baje sus cuotas de vivienda

En estos momentos los bancos prefieren negociar.

El 99 será el año de las refinanciaciones en el sistema upac y hay que aprovechar las oportunidades.



Aunque la inversión en vivienda es hoy por hoy una de las menos rentables y los propietarios tienen pocas opciones para tratar de corregir ese rumbo, este año se pueden presentar oportunidades al menos para mejorar el flujo de caja familiar.



La combinación de las medidas de la Emergencia Económica y una refinanciación directa de la corporación de ahorro y vivienda podría lograr reducir la cuota mensual hasta en 20%, lo que sin duda reprsentaría un alivio.



Las medidas de Emergencia Económica ofrecieron posibilidades de financiación con recursos del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafin). Todos los deudores cuyo saldo de la deuda haya crecido un 20% o más en el último año tienen derecho a que ese 20% se refinancie con una tasa y un plazo más favorable. El plazo puede ser de hasta diez años y la tasa, la equivalente a la corrección monetaria.



Esa disposición de la Emergencia Económica representaría un 5% o más de alivio de la cuota mensual, que puede no ser tan atractivo para muchos de los deudores. Sin embargo, durante las primeras semanas de este año se ha puesto de moda que sean las propias entidades las que llaman a sus clientes para ofrecerles planes de refinanciación que pueden beneficiar a las dos partes: el usuario porque logra reducir sus gastos en cuota y tiene un respiro en muchos casos urgente, y la entidad porque sanea su cartera o evita que se dañe aún más.



Las condiciones cambian



La situación del sistema financiero es tan compleja que las entidades están buscando todas las formas posibles para aliviarle la carga a la gente. Colpatria, por ejemplo, decidió disminuir entre 1,5% y 2% la tasa de interés que les cobra los usuarios de los créditos y aumentar el plazo entre dos y tres años.



Las estimaciones de Colpatria indican que la gente puede tener alivios en su cuota del 10 y 15%.



Consejos



1.
Todas las entidades ofrecen diferentes opciones de refinanciación. No obstante, los clientes están en una posición en la que pueden exigir alternativas. El peor negocio para las corporaciones es que el usuario deje de pagar.



2. Es posible solicitar un cambio de sistema de cuota en upac a cuota fija en pesos que sólo crezca el equivalente a la inflación y una sola vez al año. Esa opción puede reducir la cuota, pero el plazo se aumenta porque las tasas siguen muy altas y los intereses que no pague hoy se trasladan al final.



3. Lo más importante para reducir la cuota es aumentar el plazo. Pero, si las tasas no bajan, el saldo de la deuda seguirá subiendo.



4. Una baja en la tasa de interés es definitiva en la negociación. Hay que buscar un alivio en el crecimiento del saldo. No obstante, el cambio de fondo sólo se dará cuando las tasas bajen en el conjunto de la economía.



5. Mientras las tasas estén tan altas siempre será una decisión más racional la de bajar la cuota porque, en la práctica, lo que una familia hace es invertir en un activo que no se está valorizando. Además, durante los primeros 8 años de una deuda upac, una persona básicamente sólo paga intereses.



6. Una opción puede ser reducir la cuota mediante aumentos de plazos y disminución de tasas y obtener un alivio en el ingreso mensual. Cuando las tasas bajen, renegociar el esquema para acelerar el pago de la deuda. Si las tasas bajaran, la vivienda se reactivaría. Así, invertir en finca raíz volvería a ser un buen negocio o al menos no tan malo.



El EVA para usted



Sus decisiones de hoy crean o destruyen valor en el futuro.Seguramente ha oído hablar



del EVA o valor económico añadido, por su sigla en inglés. La conclusión inicial es que ése es un concepto complejo para las más sofisticadas organizaciones empresariales.



Para empezar, vale la pena recordar que el EVA es la cantidad de valor que un grupo gerencial le agrega a una compañía en un período. En otras palabras, hay valor si mi inversión en una empresa rentó más en ella que invertida en otro activo de riesgos similares.



El concepto es relativamente simple, aunque calcularlo en una empresa es complejo. No obstante, todas las personas de manera intutitiva manejan un concepto de valor añadido y por ello cualquiera en la calle le diría cosas como que no tiene sentido invertir la plata en un negocio propio si, de repente, es mejor un CDT sin riesgos mayores y sin tener que trabajar tanto. Si el negocio es mejor que el CDT, entonces se está agregando valor.



Bueno, ahora mírese al espejo. Usted es como una unidad de negocio y su misión es generar valor. Seguramente, sus sueños económicos giran en torno a cosas como obtener un mejor sueldo para subir de status, cambiar de trabajo por uno donde la carga sea más liviana y los ingresos más altos, ahorrar para comprar esa casa que tanto quiere...



Esas ideas que rondan en su cabeza son justamente similares al famoso EVA, son valores que queremos añadir a nuestro patrimonio.



Noción de valor



Pero ¿qué es el valor? ¿Cuánto valemos económicamente? Lo usual es medir la riqueza por los bienes adquiridos, las inversiones, la casa, el carro, etc. Pero esa noción no es muy adecuada ni se ajusta a la realidad, especialmente cuando se trata de personas que aún tienen mucho que dar. La noción de lo que vale una persona es una expectativa a futuro.



Esto indica que el verdadero patrimonio (no el que se presenta para efectos de impuestos) es el valor de hoy de los ingresos que se van a generar durante el resto de la vida económicamente útil. No es hasta el día de la jubilación porque aún después vienen años en los que se pueden generar ingresos adicionales.



¿Cuándo generamos o añadimos valor? Cada vez que tomamos una decisión o logramos algo que permita aumentar los ingresos actuales y futuros. El día que salimos de la universidad es uno de esos típicos momentos en que nuestras expectativas de generación de ingresos aumentaron, también cuando culminamos la maestría o la especialización. También cuenta el día del matrimonio; al fin y al cabo, otra persona entra en la sociedad a generar valor. Pero, ojo, a veces lo destruye, como cuando una empresa hace una mala alianza estratégica.



Y una última cosa, el valor se genera con el excedente que se pueda ahorrar cada mes y cada año.



¿Está generando valor? Responda las siguientes preguntas:



1. ¿Está pensando en iniciar (o ya la realizó) una especialización que le permitirá competir mejor en el ambiente laboral?

2. ¿Hace cursos de actualización con frecuencia? ¿Trata de ponerse al día?

3. ¿Tiene claro su plan de carrera? Los pasos que debe dar para llegar a un objetivo concreto. ¿Qué pasos le hacen falta para llegar?

4. ¿Piensa realizar su alianza estratégica (matrimonio)? ¿Ya la realizó y está funcionando perfectamente?

5. ¿Piensa montar su propio negocio?

6. ¿Ahorra?



Una respuesta negativa a todas o a la mayoría de estas preguntas indica que usted podría añadir más valor a su vida.
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