| 9/28/1998 12:00:00 AM

Apretón seguro

Continúa el cambio en las compañías de seguros. Lo crítico ahora es manejar bien la línea central del negocio.

La reestructuración del sector asegurador continúa a toda marcha. Durante el último año y medio se han realizado nueve escisiones, tres fusiones, dos cesiones de cartera y una cesión de activos, pasivos y contratos.



La presión se incrementa con la entrada de la inversión extranjera, particularmente activa en los últimos tiempos. Liberty Mutual adquirió primero a Skandia y luego a Latinoamericana. Entre los intermediarios, la compra de Delima por parte de Marsh & McLennan indica que el remezón también se está dando allí. La tendencia global a la consolidación de los seguros hace que unos cuantos grandes nombres compitan entre sí en todo el mundo. Colombia no estará al margen de esa competencia.



Se están viendo también los efectos de los fuertes cambios regulatorios que ha vivido el sector, desde la liberación de las tarifas en la ley 45 de 1990, hasta el decreto 1916 de 1996, que cambió el régimen de inversiones de las reservas. Este último estableció que las inversiones no negociables deberían contabilizarse incluyendo las valorizaciones correspondientes, lo que implicaba que muchas compañías sobrepasaban los límites de inversión establecidos. El cambio obligó a las entidades a ajustar su organización para corregir los excesos y, en últimas, a separar el negocio asegurador de las inversiones. De acuerdo con el decreto 3070 de 1997, tienen plazo hasta el 31 de diciembre de 1998 para hacerlo.



Sigue el ajuste



El proceso de escisiones fue determinante en los resultados del semestre. Todos los tipos de entidades presentaron caídas en sus niveles de activos en doce meses. El descenso en seguros generales fue del 23%, en seguros de vida fue del 26% y en las reaseguradoras fue del 37%. Más estrepitoso aún fue el descenso de las utilidades, de 113%, 66% y 165% respectivamente.



Activos y utilidades van de la mano en su caída. El factor que permitía mostrar una utilidad final positiva a muchas entidades era el rendimiento de las inversiones, pero éstas pasan a otro negocio con la escisión. Al excluir a Suramericana y a Reaseguradora Colombia, que han sido objeto de escisiones, se aprecia que los activos del sector presentan un leve crecimiento y la caída de las utilidades no es tan fuerte.



Por otro lado, al revisar el resultado técnico, el cual mide el desempeño estrictamente asegurador (primas emitidas menos siniestros y gastos de administración), éste sigue siendo negativo para la mayoría de entidades, como lo ha sido durante los últimos años. De las 55 compañías de seguros generales y de vida que componen el sector, tan sólo 18 generaron dinero en resultado técnico.



Sin embargo, el resultado técnico presenta un crecimiento positivo respecto en doce meses, de 22% en seguros generales y 28% en seguros de vida. En términos generales, las entidades que presentaron resultados positivos o que mejoraron fueron las que controlaron sus gastos administrativos o redujeron la siniestralidad. El manejo de estas dos variables será la clave del éxito de ahora en adelante.
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