Acelerador a fondo

| 3/2/2001 12:00:00 AM

Acelerador a fondo

La nueva reglamentación que regirá los fondos de valores y de inversión traerá organización, transparencia y probablemente crecimiento a este mercado.

Después de once años de estar operando en el país, los fondos de valores y de inversión solo han logrado captar el 2% de la suma que los inversionistas colombianos tienen hoy en cuentas corrientes, cuentas de ahorros y CDT: casi $1 billón. Pero esta situación podría cambiar, si se cumplen las expectativas que creó la reglamentación que acaba de emitir la Superintendencia de Valores.

El principal cambio que introduce la nueva norma tiene qué ver con la transparencia. De ahora en adelante, los fondos de valores que manejan las firmas comisionistas de bolsa entrarán a un doble esquema de calificación: gestión del administrador al iniciar operaciones, y de riesgo de crédito y mercado a los seis meses de iniciar operaciones. Adicionalmente a la posibilidad de invertir en el exterior que se introdujo en septiembre pasado, a los fondos se les incorporó la facultad de invertir en divisas y en títulos valores diferentes a valores como pagarés y facturas.



Aunque la reglamentación es importante, sin duda, el principal motor de desarrollo de los fondos de valores es el impuesto del 3 x 1.000. La reforma tributaria estipuló que los recursos invertidos en los fondos de valores, que resulten de una transacción en bolsa, podrán ser girados para pagos a proveedores o servicios sin sufrir el descuento del 3 x 1.000. En otras palabras, una empresa que invierta en un fondo de valores puede autorizar al administrador a comprar un papel el lunes, venderlo el martes y con esos recursos hacer sus pagos sin que se le descuente este tributo.



Esta exención hasta ahora solo se aplica a los fondos, ya que en el caso de los bancos solo está vigente para movimientos entre cuentas de una misma entidad financiera y de un mismo titular. Hay que anotar que cuando los recursos de un fondo se giren a una cuenta perteneciente a la misma entidad administradora, también están exentos del 3 x 1.000.



Esto, además de la mayor disciplina que la reglamentación de la Supervalores genera entre las compañías, y de la cultura de inversión y de manejo de riesgo que promueve, debería convertirse en el dinamizador de los fondos y permitir que finalmente se comience a presentar el desarrollo que se ha dado en otros países, de tal manera que los fondos dejen de dedicarse exclusivamente a manejar recursos a la vista de renta fija.



Los cambios



La calificación de los fondos no es el único cambio que introdujo la Supervalores en las reglas de juego de este negocio. También vale la pena destacar que se establecen categorías de fondos compatibles con estándares internacionales, además de que están obligados a revelar información de una manera extremadamente agresiva.



Con esta categorización se busca que la gente identifique fácilmente a qué grupo pertenece cada fondo, de tal manera que junto con el nombre comercial se incluyan sus principales características con respecto a su plazo, su composición y su naturaleza. Entre las nuevas denominaciones que surgieron en la reglamentación están la de fondo escalonado, que es aquel en el cual la participación se redime dependiendo de los vencimientos de los valores que integren el portafolio, y la de fondo concentrado, que surge cuando el fondo está compuesto en su mayoría por algún tipo de activo.



La transparencia en la información se garantiza por medio del prospecto de inversión, en el que se deben explicar en detalle la política y estrategias de inversión del fondo, así como el perfil general de riesgo que este está dispuesto a asumir.



Además se exige que en el prospecto se incluya información sobre costos y gastos de operación del fondo y sobre su modalidad de operación. Así mismo, el prospecto debe incluir referencias de los otros fondos que administre la sociedad y, en general, información extensa relativa a la sociedad administradora, su sociedad matriz y las subordinadas si las tiene. Lo último va encaminado a asegurar el manejo independiente del fondo de las demás actividades que desarrolle la sociedad administradora. Esto se conoce como el establecimiento de murallas chinas. La introducción de este concepto se realiza para evitar conflictos de intereses y el uso indebido de información privilegiada, y busca garantizar que la gestión del fondo responda al interés de los depositantes y no al de quienes los controlan.



El futuro



El desarrollo del negocio se dará, sin lugar a dudas, con mucho menos jugadores o mediante una reasignación de funciones. Con las nuevas normas, los costos fijos de las sociedades administradoras se aumentarán y la única forma de compensar esto es con mayor volumen, ya que el mercado y la ley limitan la comisión que se puede cobrar. (La estructura mínima de gastos fijos de un fondo será de unos $30 millones al mes o $360 millones al año. Si consideramos que la comisión promedio es del 1,5% al año sobre el valor del fondo, se requerirán fondos de por lo menos $24.000 millones cada uno).



Para poder operar, los fondos en general necesitarán un tamaño mayor que el que muchos de ellos tienen en la actualidad. También podría ocurrir que las empresas grandes se especialicen en la creación de fondos que requieren una masa crítica y las pequeñas en la distribución de los productos de ellas, pues esta actividad no demanda grandes costos fijos y la ganancia es por comisión, al estilo del mercado estadounidense.



La nueva norma ha sido acogida favorablemente por el mercado, ya que para la mayoría de las sociedades administradoras de fondos consultadas por Dinero la reglamentación favorece la transparencia. Sin embargo, algunos puntos les preocupan, como el hecho de que se exige la calificación de los títulos que conforman el portafolio, lo que para ellas resulta innecesario y hasta redundante.



Por otro lado, algunos administradores de fondos de valores opinan que la normatividad que los cobija debería armonizarse con la de otros vehículos de inversión colectiva, como los fondos comunes de las fiduciarias que vigila la Superintendencia Bancaria.



Con la nueva reglamentación, un fondo fiduciario y uno de valores, que son muy similares, tendrán diferencias fundamentales en cuanto a papeles en los que pueden invertir, calificación obligatoria, régimen de inversiones, información que tienen que revelar y comisiones diferenciales.



Por eso, es necesario garantizar una competencia pareja, pues les están imponiendo costos adicionales a unos competidores y a otros no.



La nueva reglamentación es un primer paso para el desarrollo del mercado de valores. Pretende mejorar las oportunidades para el ahorrador, pero su desarrollo ocurrirá cuando el gobierno se atreva a presentar una agresiva ley del mercado de capitales.



La 070 en resumen



Transparencia.



Mayor información para el inversionista. Toda la información debe estar disponible en internet.



Prospecto de inversión que obliga a suministrar claramente la política de inversión de cada fondo.



Divulgación plena del riesgo de las inversiones; portafolio conservador, medio, alto.



Calificación de la gestión del operador.



Calificación del portafolio de inversión.



Identificación del tipo de fondo. Con el nombre del fondo se debe incluir qué tipo de fondo es tanto en términos de plazo, como de riesgo. También si es o no concentrado.



Facultad para que los fondos inviertan en el exterior y en otros títulos valores.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.