| 2/16/2006 12:00:00 AM

A ningún precio

Aunque se piense que todos los bancos están para la venta y que todos están interesados en comprar al vecino, algunos no participarán de esta feria. ¿Por qué?

Las fusiones financieras ya tocaron a una docena de entidades en los últimos meses. Son tan frecuentes y tan vistosas que parecen ser la única estrategia bancaria sensata. Los pequeños deberían buscar a quién venderse y los grandes, crecer con nuevas compras.

Con las billeteras llenas por los estupendos resultados contables de 2005, los bancos colombianos y extranjeros parecen estar metidos de lleno en la tarea de oír la mejor oferta, o en ubicar su próxima adquisición. Se habla de operaciones enormes como la compra de Bancolombia por el Citi o el HSBC (ver recuadro). Aunque parezca extraño, unas pocas entidades quieren desplegar un juego diferente. El Banco de Crédito no quiere venderse y el Santander no ha manifestado su interés en crecer por adquisiciones. ¿Ir contra la corriente es la estrategia correcta?

Rumores sin piso "Expresado de manera clara y simple: Banco de Crédito no está en venta a ningún precio", dice una comunicación firmada por G. William Wilde, accionista mayoritario de la entidad. La carta fue motivada por comentarios sobre la inminente venta de la entidad al Citibank o al grupo Gilinski. Pero no es la primera vez que se oye el tema. "Desde hace más de 15 años, estamos escuchando rumores infundados sobre una posible venta del Banco de Crédito", dice Wilde en su comunicación.

Entonces, si no hay tratos, ¿a qué se dedicará? "Consolidaremos al grupo financiero como jugador regional", le dijo a Dinero Carmiña Ferro, presidenta del banco. El grupo financiero Helm Financial Services, tiene activos por $5 billones, y está encabezado por el Helm Bank de Miami, que es la matriz del Banco de Crédito. A su vez, las filiales dependen del Banco de Crédito en Colombia: el Helm Bank Venezuela, el Banco de Crédito de Panamá y el Credit Bank and Trust Company de Gran Cayman, lo mismo que la fiduciaria Helm Trust, la casa de bolsa Helm Securities y Leasing de Crédito.

En concreto, buscarán nuevos mercados. Helm Bank abrirá oficinas de representación en Venezuela, Ecuador y México en el primer semestre; Helm Bank Venezuela, que opera en Caracas y Valencia, se expandirá este año a otras ciudades. También mantendrán el acelerador puesto en los negocios del banco en Panamá, que en 2005 duplicó su tamaño.

Pero además quieren comprar carteras de otras entidades financieras, como ya hicieron en 2002 con los préstamos de consumo del ABN. "Ya se tomó la decisión de comprar mercado", asegura Carmiña Ferro. Este tipo de operaciones les servirán para mantener la tasa de crecimiento de los activos, que rondó el 30% anual en los últimos tres años.

Los ahorros de las fusiones se hacen generalmente en la disminución del tamaño de las redes, un proceso lento y costoso, de manera que los beneficios de una fusión pueden ser menores que los de una compra de cartera.

Combinan la expansión geográfica y la compra de cartera con la entrada a mercados olvidados por la competencia. Profundizaron su participación en banca de personas naturales, un cambio de fondo en un banco tradicionalmente corporativo. Hoy los ingresos por préstamos a personas representaron el 30% de sus ingresos totales, mientras que hace tres años valían 4%. Sus ventas se basan en servicio eficiente y en diferenciación de sus productos. Mientras los demás bancos se fueron tras las pyme, ellos diseñaron un producto para mujeres (Helm Mujer) que, entre otros atributos, tiene siete días de sobregiro sin intereses. También entraron con oficinas a universidades, clínicas y empresas multinacionales. A pesar de su avance en esta línea, no quieren ser banqueros de consumo masivo, señala la presidenta.

Los ejecutivos del banco hacen unas cuentas para mostrar que esta estrategia es por lo menos tan buena como la de comprar entidades. En 2005, sus activos aumentaron $645.000 millones -casi todo en cartera-. "Esta cifra equivale al tamaño de uno de los bancos que se vendieron el año pasado", dice Fernando Rodríguez, vicepresidente comercial de la entidad. Además, las filiales crecieron mucho. Los activos de Leasing de Crédito aumentaron $885.000 millones, "más que el banco que se acaba de vender", argumenta.

Su crecimiento se traduciría en utilidades, porque hasta ahora mantienen un indicador de eficiencia (gastos administrativos / activos) de 4,76%, uno de los más bajos del sistema, y su cartera vencida es menor al 1%, a pesar de estar en banca personal.

"Ante estos contundentes resultados, los invito a continuar apoyando la gestión de la administración y a descartar cualquier posibilidad de venta que nos aleje del logro de los objetivos", concluye Wilde. El juego de crecer va en serio. En un primer paso en esa dirección, la asamblea del 6 de marzo capitalizará utilidades por $61.000 millones.

Quietud de cobra El Banco Santander es el más grande de la zona euro por capitalización y el mayor de América Latina. Su estrategia en Colombia parece ser mirar desde la barrera la ola de compras, para darle prioridad a su estrategia global. "Santander está abocado a ser un competidor global y consolidarse entre los 10 principales bancos del mundo. Estamos hablando de un proyecto de gran envergadura que exige a cada una de las franquicias locales mantener la estrategia planteada por el Grupo. En Colombia, el Santander ha orientado su labor mediante el crecimiento orgánico (sin adquisiciones) y está enfocado en esa dirección", señaló Luis Yagüe, presidente de esta entidad en Colombia.

Eso explicaría la ausencia del banco español de la puja frenética por los pequeños bancos colombianos. Su estrategia le da prioridad, según Yagüe, a vincular, fidelizar y garantizar permanencia de su base de clientes, "adaptando la estrategia para rentabilizar los clientes que se tienen ahora y que están disponibles en el mercado". ¿Sorpresa? Para quienes siguen la operación del Santander en otros países americanos saben que eso es lo que ha hecho con éxito allí. De hecho, la cartera de clientes del banco en Colombia creció 37% el año pasado con esa fórmula.

Sin embargo, siempre queda la duda de si su quietud es más bien la de una cobra a la espera de una buena presa. "Es evidente que el objetivo del Santander Colombia para este año está en crecer y crecer bien. Como es natural, Santander siempre estudiará las oportunidades de negocio, si se presentan".
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