| 8/3/2007 12:00:00 AM

Todo bien hecho

Todo bien hecho
La obra del canal de Panamá tiene unas lecciones de enorme interés para los contratistas nacionales.
 
En la licitación del dragado de la vía de acceso al Canal en el Pacífico, los licitantes pagaron en conjunto los estudios geológicos. "En su oferta, todos pusieron el costo completo del estudio. El ganador recibe el dinero del estudio y les devuelve a cada uno su parte", explica Jorge de la Guardia, el gerente del programa de expansión del Canal.

En la licitación de las esclusas, la Autoridad del Canal no entrega los diseños de la obra, sino unas especificaciones de desempeño: el tamaño de los buques que deben cruzar, el impacto ambiental esperado, las condiciones de las piscinas para el manejo de agua en las esclusas, etc. Con esto, explica de la Guardia, se minimizan los reclamos, porque el constructor y el diseñador son la misma entidad. Además, el precio de licitación reflejará mejor el costo de las obras. Se evita el problema de que, como es tan común en Colombia, se contrate por un precio bajo y luego se argumenten problemas de adecuar la construcción al diseño para subir el precio final de licitación.

Otra lección está en la construcción de las esclusas, que son el 60% del valor de toda la obra. Las contrataron juntas para facilitar el mantenimiento en el futuro, pero más importante, porque obliga a formar consorcios más grandes. Si hacen contratos pequeños, los contratan pequeñas firmas. Es una idea interesante para aplicar en las obras colombianas. Para dar un ejemplo, al parecer un consorcio conformado por todas las gigantes constructoras brasileras y otro por las españolas, serán dos de los licitantes.
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