| 9/12/2008 12:00:00 AM

Leona. El trago amargo de la cerveza

Leona. El trago amargo de la cerveza


 Hay una palabra que no se puede pronunciar en la organización Ardila Lülle: endeudamiento. Está prohibida desde que el grupo se embarcó, a finales de los 90, en el negocio de la cerveza, para lo cual se endeudó en unos US$350 millones para construir la planta de Leona, una de las más modernas de Latinoamérica.

 

Hoy, sus directivos reconocen que se trató de un nivel de endeudamiento exagerado, en momentos en que el país atravesaba por una coyuntura económica bien complicada, con altas tasas de interés y una caída generalizada del consumo que incluyó alimentos y bebidas, entre ellas la cerveza. Era urgente entonces reestructurar la deuda de Postobón y Leona para preservar el valor de la organización y proteger los intereses de los bancos. Sin embargo, la salida más expedita para salir de la crisis financiera era reversar el negocio de la cerveza y vender la planta de Leona. Fue así como se logró un acuerdo con el Grupo Santo Domingo que terminó quedándose con ella.

 

De esta manera, Postobón logró superar el escollo financiero y hacerse a recursos frescos para invertir en otros negocios. Héctor Fernando García, presidente de Postobón, sostiene que, tras esta amarga experiencia, se convirtió en una norma de la organización que todo proyecto debe financiarse con recursos propios y ser viable por sí mismo desde el principio. “Esa fue la lección que aprendimos, y así ha sido durante los últimos cinco años. Hoy está dando sus frutos”, sostuvo el empresario.

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