| 9/12/2008 12:00:00 AM

Gaseosas y sinsabores

Gaseosas y sinsabores


 Varios intentos de los fabricantes de gaseosas por innovar con nuevos productos les han dejado algunos sinsabores en los últimos 15 años. Por los lados de Coca Cola, se recuerda, por ejemplo, que en 2001 lanzó sin éxito Sonfil, un jugo con vitaminas para niños que no ‘cuajó’ en el gusto de los menores y que después desapareció del mercado.

 

Esta experiencia nos trae a la mente situaciones con similares resultados, como cuando la multinacional lanzó en el país Fanta con sabor a manzana, en los 80, y Taí, con sabor a pera, en los 90. Uno de los reveses más importantes que se recuerdan de Bavaria fueron sus gaseosas Link, en especial la Konga, que a pesar del gran despliegue publicitario que tuvo fue perdiendo de forma sistemática el poco mercado que logró capturar en un comienzo.

 

Y de Postobón, aún muchos tienen fresca en la memoria y en el paladar el recuerdo de su gaseosa con sabor a mango biche, que tenía como fin contrarrestar la entrada de Lift, la manzana de Coca-Cola. Todos estos fracasos se han ido convirtiendo en procesos de aprendizaje que cada una de las empresas ha ido capitalizando para el lanzamiento de sabores posteriores con los que si han tenido mucho éxito.

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