| 3/30/1998 12:00:00 AM

"Vinimos a quedarnos"

José María Ayala, presidente ejecutivo del Banco Ganadero, habla con Dinero acerca de la experiencia de la banca española en Colombia.

¿Por qué el Banco Bilbao Vizcaya de España decidió invertir en Colombia?



España tiene una situación económica favorable, con compañías exitosas que necesitan crecer y salir ­ojalá de Europa­ en busca de mayores rendimientos. Dado esto, lo primero es que el país de destino tenga afinidad geográfica y/o cultural. Además, el idioma juega un papel muy importante.



Latinoamérica surge como una alternativa importante de inversión y, en esta región, Colombia no puede pasar inadvertida. Colombia es un país obligado para una empresa de habla hispana. Nadie puede ignorar su dimensión humana y geográfica. Un país con 40 millones de habitantes que ha mantenido su estabilidad política y un desempeño económico exitoso durante 25 años, es atractivo.



Al considerar las opciones de inversión, el corto plazo no trasciende. Las inversiones se deben valorar en horizontes amplios. Si Colombia tuvo 25 años muy buenos, ¿por qué no esperar otros 25 iguales en el futuro?



¿Cómo se tomó la decisión de venir a Colombia?



El Banco tiene una división exclusiva que busca oportunidades de inversión en distintos países. Una de ellas fue la de comprar parte de las acciones del Banco Ganadero. En abril de 1996 se llegó a un principio de acuerdo, se siguieron los trámites y el 27 de agosto de ese año se adquirió el 40% del Banco. Se acordó que el BBV tendría la gestión del banco pues para el BBV una parte fundamental del negocio es realizar los valores que promueve en el mundo.



¿Cómo desarrolla el BBV su actividad en el país?



Desde un principio se trazó éste plan estratégico para ser ejecutado en tres años:



1. La primera parte tiene que ver con la integración, aproximación y relación con todo el personal de la entidad. Ya ha sido cubierta con éxito. Los empleados del banco han visto en la inversión española una oportunidad de crecimiento y de mejoramiento personal.



2. La segunda parte, que estamos realizando actualmente, es la de darle un enfoque diferente a la estrategia del banco: liderazgo en todas las áreas pero con énfasis en las personas naturales. Este nicho estaba reservado antes a las corporaciones de ahorro y vivienda, CAV.



3. La tercera consiste en aumentar la tecnología de gestión con el fin de poder manejar millones de transacciones de manera eficiente.



¿La percepción del país y del mercado que tenían cuando decidieron venir se mantiene o ha cambiado?



Creemos en Colombia y en el Banco Ganadero y vinimos para quedarnos. Desde antes advertimos que con nuestra llegada se darían fusiones, compras y cierres de bancos, porque ésta es la reacción natural a la entrada de un competidor como el BBV. Sin embargo, este proceso se ha dado mucho más rápido de lo que nosotros mismos habíamos previsto. El recurso humano en Colombia es sorprendente, su capacidad de reacción es envidiable. En dos años surgieron dos grandes conglomerados financieros: el Grupo Aval y el resultante de la fusión entre el BIC y el Banco de Colombia.



¿Por qué no le cambiaron el nombre al banco?



Cuando llegamos decidimos no cambiarle el nombre al banco porque la marca Banco Ganadero tiene un gran reconocimiento en el mercado de personas naturales. Decidimos mantenerlo pero rompiendo la relación biunívoca con el agro, ya que nuestra estrategia está dirigida al mercado urbano, que incluye el 75% de la población y es donde se da el crecimiento. Esto no quiere decir que no vayamos a seguir con el agro, pues ahí también hay grandes oportunidades de negocio. Lo que sí resideñamos fue el logo del banco.



¿Qué debería hacer Colombia para estimular la inversión extranjera?



Lo primero es tener una actitud clara de apertura económica. En este país todo es complicado: endeudarse, importar...



Además se debe trabajar sobre el marco regulatorio. Los procesos a los que se tiene que someter un inversionista extranjero son largos y costosos.



En lo macroeconómico se tiene que insistir en reducir las tasas de interés reales. La estabilidad en la inflación, que en el pasado se constituyó en un gran activo, dejo de serlo pues mientras Colombia sigue con un nivel de inflación del 20%, el resto de países latinoamericanos han logrado reducirla a un dígito.



Si en el corto plazo no se soluciona el problema fiscal que tiene Colombia, el mantenimiento de la banda cambiaria exigirá tasas de interés cada vez más altas. La situación económica puntual es complicada y el margen de acción es muy estrecho.
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