| 3/16/1998 12:00:00 AM

Viaje sin temor

Volar puede ser una experiencia agradable, si controla su miedo y se relaja.

Mientras la mayoría de los viajeros apenas percibe el monótono ruido de las turbinas, el pálido bando de pasajeros aterrorizados piensa "ya se va a caer, ya se va a caer".



El miedo, mayor o menor, a volar en avión es un sentimiento frecuente entre los viajeros que, a menudo, se origina en la sensación de no tener el control de la situación. Algo de razón tiene este temor, si se confronta con las noticias de accidentes recientes, las denuncias de falta de mantenimiento de los aparatos o los actos de terrorismo.



Los expertos recomiendan varias herramientas para superar el miedo a volar.



- Esté informado. El aire en el interior de una cabina repleta de personas contiene menos oxígeno, lo que ocasiona olvidos y dificultad de concentración. En este medio, el cuerpo adopta leves respuestas de alerta. Respirar profundamente, con la mascarilla de oxígeno -de vez en cuando-, relaja en poco tiempo.



- Una caminata vigorosa o un trote rápido antes del viaje estimulará su circulación y lo pondrá en mejores condiciones físicas para el vuelo.



- El hábitat del avión es seco. Esto causa la deshidratación que, según la medicina tradicional china, debilita los riñones, órgano responsable del miedo. Beba agua antes, durante y después del vuelo; evite el té, el café y el alcohol.



- De vez en cuando, friccione vigorosamente la parte baja de su espalda. Una loción humectante mantendrá la piel humedecida durante el vuelo. Vista prendas amplias de fibras naturales que le permitan respirar a su piel.



- Esté preparado. Revise las instrucciones en caso de emergencia. Memorice la localización de las salidas de emergencia y el camino más corto para alcanzarlas.



- Enfrente sus temores. Aproveche el momento para viajar profundamente dentro de sí y analizar su comportamiento.



- Pregúntese qué le causa el pánico, algo que ve, escucha o piensa. Observe el tiempo que toman los ataques de pánico y cómo se desvanecen. Revise su cuerpo, en las partes tensas se aloja el miedo. Una libreta de apuntes y un bolígrafo le permitirán anotar estos datos.



- Utilice la música. Algunas aerolíneas programan la música especialmente para ayudar a relajar a los pasajeros y crearles una sensación de calma.



- Haga ejercicio. Permanecer en una misma posición durante largo tiempo aumenta la tensión y debilita el cuerpo. Varias aerolíneas sugieren ejercicios sencillos que pueden hacerse en el asiento. Los estiramientos y movimientos giratorios reactivan el cuello, los hombros, los brazos, la parte baja de la espalda, piernas y pies, y estimulan la circulación.



- Use las drogas como último recurso. Al llegar a su destino sumérjase en un tina o tome una ducha de agua caliente. Nada grave ha sucedido, permítase sentir el placer de viajar.
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