| 8/3/2011 6:00:00 PM

Ventaja competitiva

Los servicios logísticos ratifican su importancia como la ruta directa hacia la competitividad del país, de cara a la apertura actual y potencial de nuevos mercados. Retos, realidades y protagonistas de un sector que crece.

A mediados de mayo pasado, la multinacional DHL Express invirtió una cifra superior a un millón de euros en su terminal de carga aérea en Bogotá. La decisión fue el resultado de su búsqueda permanente de optimización de costos operativos para un punto como el colombiano, el cual la organización considera cada vez más estratégico. Y su esfuerzo ha valido la pena, pues Colombia representa hoy la operación más rentable para la compañía en la región.

“El crecimiento de los empresarios de este sector, y su solidez técnica y financiera, muestran claramente no solo que el negocio está creciendo sino que su futuro a corto, mediano y, sobre todo, largo plazo es excelente. Es claro que el momento que vive el país es muy bueno y que esta oportunidad, si no la malogra una nueva crisis mundial, será el punto de despegue de los procesos logísticos del país”, asegura Leonardo Ronderos, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Logística (Acolog).

Las oportunidades crecientes que plantean la globalización y los tratados de libre comercio firmados, y por firmar, tienen al sector en plena ebullición. Y no es para menos. “Podríamos decir que el mercado ampliado para el país superaría los 1.000 millones de personas, al integrarse Colombia –mediante acuerdos comerciales– con la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Centroamérica, Chile, la Comunidad Andina, Mercosur, Corea, Panamá, Japón y China, así como también con el cercano ingreso del país a la Apec, un grupo compuesto por 21 países miembros de la cuenca del Pacífico”, explica Edgar Higuera Gómez, director de la Cámara de Grandes Usuarios de Servicios Logísticos de la Andi.

Colombia también aspira, dice el dirigente gremial, a hacer parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), un exclusivo club que reúne las economías con altos estándares en el manejo de sus finanzas, metas elevadas de calidad en niveles de servicio, y condiciones exigentes en parámetros de crecimiento y control de su economía. Por América Latina, en la actualidad, solo tienen presencia Chile y México. “Hacer parte de este selecto grupo de países es un objetivo para Colombia en el inmediato futuro y es un reto para la industria logística responder desde ya todas estas exigencias”, sentencia Higuera Gómez.

Tiempo de oportunidades

“El país enfrenta un gran reto, debido al crecimiento de la economía, los altos volúmenes de inversión y a que ‘Colombia está de moda’ en la región. En adelante, se van a demandar más y mejores servicios, que involucran toda la cadena logística para el manejo de mercancías”, asegura Diego Gaitán Galindo, gerente de la Zona Franca de Bogotá. Esta operadora viene trabajando en un agresivo plan de expansión en el país, con miras a buscar inversionistas extranjeros y a que las ampliaciones de plantas en Colombia se realicen en sus zonas francas. “Gracias a eso estamos en capacidad de ofrecer áreas para la cadena logística en Bogotá, Cali, Cartagena, Cúcuta y Santa Marta, principalmente”, agrega Gaitán Galindo.

Como sucede en cualquier negocio, la demanda logró rápidamente transformarse y en este caso sofisticar la oferta logística en el país. Los diversos operadores del sector han venido, por tanto, perfeccionando sus servicios hacia consolidar soluciones reales que generen valores agregados tangibles y medibles a sus clientes. “En ese sentido, podemos decir que la realidad del sector logístico en Colombia está definida por la importancia que las empresas le han dado al resultado final de su negocio, al impacto que tiene el servicio, al proceso logístico y a los costos de operatividad”, afirma Joseph Petitjean, presidente para Colombia de DHL Global Forwarding.

No en vano son cada vez más las compañías que buscan encontrar los mejores resultados y, sobre todo, garantizar el máximo nivel de servicio a través de una óptima secuencia de procesos en su cadena logística, y muchas veces soportadas por terceros, cuya oferta de servicio integral, de principio a fin, les garantiza el nivel de servicio requerido por sus clientes y, adicionalmente, tener una clara visualización de lo que pasa alrededor de todo el proceso logístico hasta cumplir con las expectativas del servicio.

“Nuestro negocio en Colombia se viene comportando de una manera interesante porque, gracias a la larga trayectoria y relaciones cercanas con nuestros clientes, hemos desarrollado soluciones enfocadas en las necesidades del mercado; eso nos permite proveer soluciones verdaderas de logística que integran todos los procesos de la cadena de suministro, garantizando un nivel de servicio acorde con las necesidades de los clientes de nuestros clientes, tal como lo requiere la dinámica actual, sumado a costos bastante competitivos”, agrega Petitjean, de DHL Global Forwarding.

El desarrollo del modelo logístico en el país ha sido vertiginoso, y hoy los especialistas coinciden en afirmar que es un sector pujante y con avances sustanciales para mostrar. “Encontramos decenas de inversiones a lo largo y ancho del país, que están generando un nuevo entorno empresarial; el cual estará adaptado de manera sustancialmente mejor ante los retos que la economía del mundo nos impone. Tenemos en el país la presencia de los grandes jugadores logísticos del mundo y una base de empresas nacionales que compiten con éxito y que ya están traspasando nuestras fronteras, creando negocios fuera de ellas. Esto es todo positivo”, comenta Ronderos, de Acolog.

Inversión rentable

“Definitivamente, la logística se tiene que ver como valor agregado y no como costo. Hoy la competencia se da en el mejor servicio posible y en el mejor servicio posventa que se pueda desarrollar, con el fin de que los consumidores siempre tengan disponibles los productos, los repuestos o los consumibles relacionados con dicho producto. De esta forma, se construye fidelidad a la marca en los clientes y consumidores”, dice Jorge Lavignasse, gerente general de DHL Express Colombia.

La competencia entre operadores logísticos ha permitido a las empresas en el país beneficiarse de servicios cada vez más sofisticados, específicos y especializados. “Nuestra compañía, por ejemplo, tiene a disposición más de 30 centros de distribución en 19 ciudades, las cuales cubren puertos marítimos, ciudades fronterizas y los principales centros industriales y comerciales del país”, asegura Pedro Echeverría, presidente de Almaviva.

Este operador logístico integral, filial del Banco de Bogotá, ofrece al mercado alternativas para comercio exterior, que garantizan eficiencia, celeridad y confianza, a través de una completa asesoría a nivel de importación, exportación y tránsito aduanero, y soluciones logísticas de almacenamiento, mediante asesoría en gestión y administración de inventarios, y con el apoyo de su sistema de información WMS (Warehouse Management System), que controla los procesos de recibo, custodia y alistamiento de mercancías y modela las mejores prácticas, garantizando altos niveles de eficiencia y productividad para la gestión de inventarios. “También, nuestro portafolio incluye alternativas de transporte y distribución; carga internacional e, incluso, servicios financieros, para respaldar las operaciones logísticas y satisfacer las necesidades en la cadena de abastecimiento de nuestros clientes”, agrega Echeverría.

La evolución del modelo logístico nace de la necesidad empresarial de reducir costos en dicho ítem, teniendo en cuenta el peso de este tipo de servicios en cada negocio. De hecho, los porcentajes a favor que generan una mayor eficiencia en el proceso logístico podrán determinar, sin duda, el éxito o fracaso de cualquier operación comercial. Y, en esa medida, los operadores enfrentan el reto de convertir sus servicios logísticos en las preciadas herramientas de competitividad que busca cualquier cliente.

“Las empresas han entendido la necesidad de optimizar sus operaciones logísticas en aras de garantizar fluidez y al final incrementar la calidad en el nivel del servicio; y, para ello, nos hemos especializado en cada una de las etapas y, lo más importante, en trabajar para lograr la integración entre los diferentes procesos”, asegura Petitjean.

El grado de sofisticación de los servicios logísticos, integrados y por aparte, convirtió este asunto en un tema de especialistas. “Cada día las empresas tercerizan más sus operaciones no esenciales y, a su vez, aparecen compañías que realizan dichas actividades en forma especializada y a unos costos que se derivan de economías de escala relevantes. La logística de carga es una de estas actividades que viene creciendo en forma importante. Los productos de consumo masivo crecerán fuertemente, la construcción enfrenta un repunte importante, el sector automotor con las mejores cifras de crecimiento de la historia y no podemos dejar por fuera el boom petrolero y minero. Estos serán los sectores que impulsarán la actividad logística y, en este escenario, las zonas francas pueden jugar un papel dinamizador importante”, asevera Gaitán, gerente de la Zona Franca de Bogotá.

En medio de esa especialización de las actividades que forman parte de la cadena logística, hay sectores y compañías que empiezan a marcar diferencias importantes. Uno de ellos, que cumple un papel estelar en el país, es el de transporte y distribución. “Vemos gran proyección y futuro en nuestro negocio, dado que ofrecemos al mercado camiones con claros valores agregados y ventajas competitivas, las cuales potencian la operación logística de cualquier compañía. Esta marca trabaja con equipos altamente eficientes, amigos del medio ambiente, y cada vez gana más participación en el mercado, debido a la gran acogida que han tenido en los actores de la cadena logística la eficiencia de nuestros equipos y la experiencia que tenemos en el soporte técnico”, explica Jorge Eduardo Perdomo, director nacional comercial de Hino, producto distribuido por Praco Didacol.

Grandes retos

La importancia de poner en manos expertas la logística de las compañías convierte a estos operadores en aliados estratégicos del negocio de sus clientes y, a su actividad, en herramienta clave de competitividad. Su asesoría es vital para sortear con éxito las deficiencias propias del país. “El desarrollo de nuestro sector está afectado en Colombia por cuatro factores fundamentales: la situación de la infraestructura colombiana; su normatividad aduanera; la informalidad de algunos de los actores del negocio, y la localización mediterránea de los centros económicos del país”, explica Ronderos.

Según datos de la Cámara de Grandes Usuarios de Servicios Logísticos de la Andi, Colombia cuenta con cerca de 1.000 kilómetros de dobles calzadas, en su mayoría discontinuas y con 17.400 kilómetros de vías en la red primaria, de los cuales solo 46% está pavimentada, en buenas condiciones; es decir, apto logísticamente para ser tenido en cuenta en el movimiento físico de la carga.

“Por ello, todos los actores de la cadena logística en Colombia debemos aunar esfuerzos para que junto al gobierno nacional y a la Dian se logren mecanismos que ayuden a facilitar las operaciones logísticas del país”, anota Gaitán, de la Zona Franca de Bogotá.

A pesar de tener un comportamiento macroeconómico favorable y sostenido en los últimos años, Colombia enfrenta un atraso considerable en infraestructura logística, lo que trae como consecuencia mayores costos en la cadena de abastecimiento de cualquier empresa. “Las limitantes de capacidad operativa en puertos y aeropuertos; la baja participación de dobles calzadas sobre el total de kilómetros de carreteras, y los altos costos de combustible que se pagan en nuestro país, comparados con la región, conllevan a sobrecostos que hacen menos eficiente la operación logística, traduciéndose finalmente en pérdida de competitividad del producto o servicio ofrecido y en una menor rentabilidad operativa”, alerta Lavignasse, de DHL Express Colombia.

Es hora de revertir estos obstáculos ‘históricos’ y de apostarle a la logística como la ruta directa hacia la competitividad en los negocios.
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