| 3/16/2006 12:00:00 AM

Unir las piezas del rompecabezas

El auge de internet como soporte de los negocios hará que las empresas dependan cada vez más del área de Tecnologías de la Información para desarrollar respuestas al mercado.

La paradoja es que toda esta información que resulta clave para generar mayor rentabilidad, está confiada a sistemas y herramientas que nunca fueron diseñados para dialogar entre sí. De esta manera, cada una de las piezas de este enorme rompecabezas permanece aislada dentro de una red global. Entretanto, generaciones enteras de oportunidades de negocios, como el desarrollo de nuevos productos y servicios, el establecimiento de alianzas estratégicas claves, o la posibilidad de crecer en las debilidades de los competidores, sencillamente se pierden, desvaneciéndose para siempre. Desanimados por enfrentar a diario la complejidad de este problema, los jefes tecnológicos de las empresas se arman de paciencia y buscan soluciones parciales para darles respuestas inmediatas a problemas puntuales. En la intimidad de su trabajo, suponen que solo otro jefe de sistemas podría comprender en su verdadera dimensión todas las dificultades que les crea la falta de integración para poder proveer al negocio con respuestas adecuadas en tiempo y forma. Quienes conocen el día a día de este escenario no se sorprenden al comprobar que la integración es en la actualidad el reclamo número uno de los gerentes de tecnología (CIO). Y también de sus jefes. La pregunta clave es una sola. ¿Cómo mejorar el tiempo de respuesta del área de TI sin echar por la borda toda la inversión en recursos humanos y dinero hecha hasta el momento? La respuesta a la que llegó el estado del arte del software para empresas es generar un nuevo paradigma que permita a los empresarios diseñar un mapa de sus negocios expresado tecnológicamente. Eso es SOA. SOA (Service Oriented Arquitecture, Arquitectura Orientada al Servicio) es, entre otras cosas, un modelo que por primera vez permite a las empresas tener la mayor perspectiva posible para visualizar el día a día de sus procesos de negocios. La función básica de SOA es integrar todos los elementos dispersos que ayudan a construir y mantener saludables los negocios de una empresa. Un estudio reciente de la consultora Forrester Research define la integración de los sistemas informáticos de una compañía como "un valor estratégico para diseñar negocios". La integración no se mide solamente en términos de estrategia; es además un elemento clave para reducir costos. Según Gartner Group, otra consultora reconocida, la integración de los recursos tecnológicos dispersos permite reducir hasta el 30% en los presupuestos de TI. Tal vez, la promesa más interesante que les hace SOA a las empresas es su diseño, nacido para generar un marco tecnológico común a todos los desarrollos y sistemas en el largo plazo. Esto significa que está pensado para permitir incorporar a su oferta todas las nuevas generaciones de estándares que vayan apareciendo en el futuro y también para proteger los datos históricos existentes de las empresas garantizando su disponibilidad bajo dos formatos: eventos y servicios. Cuando se habla de servicios, en términos de Tecnologías de la Información, estamos hablando de qué cosas hace el negocio al que nos dedicamos. Y cuando hablamos de eventos, estamos hablando de cuándo estas cosas deben ser hechas. Detrás de todos estos conceptos, lo importante es visualizar que SOA tiene un objetivo ineludible: brindarle la mayor flexibilidad posible al antiguo arte de hacer negocios. Y, ante todo, darles a las empresas aquello que la actual dinámica de negocios está exigiendo: reducción de costos, protección de la inversión y el mejor tiempo de respuesta posible.
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