| 9/15/2006 12:00:00 AM

Una empresa bien reputada

Esta empresa de transmisión de energía apoyó su programa de expansión con un completo proyecto de atención a los grupos de interés.

La antioqueña ISA, una empresa dedicada al transporte de energía, tiene entre sus preocupaciones conseguir el manejo equilibrado de sus grupos de interés para aumentar su rentabilidad y sostenibilidad empresarial.

La empresa tiene como meta inmediata expandir agresivamente su operación nacional e internacional. En el primer frente ya logró una participación del 70% en su mercado, y tener en operación una red eléctrica con 8.935 kilómetros en líneas de transmisión y 46 subestaciones.

Para llevar a cabo sus programas de crecimiento, ISA cree firmemente en la necesidad de involucrar en este programa a los empleados y a las comunidades donde tiene presencia. Con este derrotero en mente, desarrolló programas concretos como los de capacitación a las comunidades sobre el negocio de ISA y proyectos para los empleados como los de capacitación (en aspectos técnicos, inglés y cursos de posgrado), préstamos para vivienda y automóvil, protección de salud y bienestar para ellos y sus familias. Esto adicionado a lo que la compañía describe como aumentos equitativos de salarios y compensaciones.

La compañía relaciona algunos de los resultados a sus programas de responsabilidad social empresarial. En 2005, la imagen positiva de la empresa llegó a 91%, frente a 83% en 2004, mejorando su reputación.

El más reciente informe de responsabilidad social empresarial muestra el camino que ISA ha recorrido en su intención de equilibrar la atención que les da a todos sus grupos de interés. La inversión social en 2005 valió $2.992,5 millones, 17,3% más que en 2004, y se empleó en 16 iniciativas regionales de desarrollo y paz; los proveedores calificaron en 91,3% la calidad general de la relación con ISA, por encima de lo obtenido en 2004, cuando estuvo en 87,4%; alcanzó una calificación del 83% en el indicador de calidad general de la relación con clientes, por encima de lo obtenido en 2004, cuando estuvo en 87,4%; en la relación con el Estado, ISA no recibió ninguna sanción de las autoridades en el año; el EVA presentó un incremento del 78%, toda vez que alcanzó los $75.261 millones, $59.285 millones más que en el período anterior y el dividendo pagado a los accionistas, pasó de $96 por acción en 2004 a $106 en 2005.

Todo esto podría hacer pensar que se logró el resultado más relevante: la mejora en el valor de la marca y en la reputación.
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