| 7/9/2010 12:00:00 AM

Un régimen que instala sus bases

Tras la reglamentación en 2007, las zonas francas pasaron de 11 a 83 en 17 departamentos del país. Sin embargo, los beneficios de empleo e inversión tomarán tiempo para mostrar los resultados esperados.

El pasado mes de junio, el gobierno nacional dio su concepto de viabilidad para que cinco nuevas zonas francas permanentes y especiales empezaran su proceso de construcción en Nariño, Boyacá, Cauca, Bolívar y Cundinamarca, con las cuales, según la Cámara de Usuarios de Zonas Francas de la Andi, se completaron 83 parques industriales de este tipo en el país.

Estos cinco desarrollos empresariales tendrán una inversión de $128.000 millones y generarán 350 empleos directos y 1.300 indirectos, según informó el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, tras dar su aval a estas iniciativas.

La nueva oferta incluye servicios de salud, en Pasto; un parque agroindustrial, en Chiquinquirá; un proyecto de bandas de caucho, en Popayán, y dos zonas industriales, una en Turbaná (Bolívar) y otra en Gachancipá (Cundinamarca).

Estas aprobaciones evidencian que el régimen especial de zonas francas, creado por el Gobierno como modelo de desarrollo para incentivar la inversión y generar empleo, está dando importantes pasos en su proceso de asentamiento y maduración, que según los especialistas aún está en la etapa inicial, pues -afirman- los beneficios para la economía del país se empezarán a percibir en un plazo no inferior a cinco años.

Es clave entender que las zonas francas no entran en funcionamiento una vez se aprueban, requieren un tiempo mínimo de 1, 2 ó hasta 3 años para la construcción de obras civiles, como redes, vías y edificios administrativos, y luego se pueden tomar hasta 10 años para lograr su punto de desarrollo ideal.

Aunque la historia de las zonas francas en Colombia data de 1958, fue desde 2005, con la aprobación de la Ley 1004, que se reorientó su reglamentación con el fin de que generaran un mayor impacto económico y social en las regiones donde se ubicarían; además de hacerlas realmente atractivas para las diferentes empresas y sectores que quieran aprovechar los beneficios que otorgan. Hoy, tras 52 años, las zonas francas han encontrado un rumbo, gracias a que son una política de Estado.

Prueba de esto es el incremento que han registrado desde 2007, cuando salieron los decretos reglamentarios. Entre 1958 y 2005 solo operaron 11 zonas francas en Valle del Cauca, Eje Cafetero, Bogotá, Rionegro (Antioquia), Barranquilla, Cartagena, Santa Marta y Cúcuta. Hoy, ya existen 83, distribuidas así: 33 permanentes (40%) y 50, especiales (60%).

Se entiende por zonas francas especiales aquellas uniempresariales cuyas inversiones tienen un alto impacto económico, social y regional. Por su parte, las permanentes son los parques industriales donde se instalan varias compañías que gozan de un tratamiento tributario y aduanero especial.

Según Édgar Martínez, director de la Cámara de Usuarios de Zonas Francas de la Andi, el 53% de las nuevas ya están en etapa de construcción, mientras el 25% de las 72 que han recibido autorización desde 2007 tramitan ante la Dian su resolución de declaratoria.

"Hoy Colombia tiene zonas francas en 17 departamentos, nueve más que en 2007: Risaralda, Caldas, Boyacá, Nariño, Cauca, La Guajira, Meta, Santander y Huila. Además, en Caquetá, Putumayo y Tolima se trabaja en nuevas iniciativas", agrega Martínez.

Más sectores y empleos

La nueva legislación también trajo como beneficio adicional que más sectores productivos desarrollen zonas francas. Dentro de las 50 especiales existentes, el sector industrial tiene 19, entre bebidas, cemento, placas de yeso, papel, cosméticos, metalmecánico, alimentos, acero, vidrio, refinería, energía y cerámica. Por su parte, hay 13 agroindustriales de biocombustibles, azúcar, alimentos y café; mientras en el sector de servicios hay 18 zonas francas de call center, portuarias, salud y logísticas.

En materia de empleo también se ha registrado un impacto interesante. Cifras de la Cámara de Usuarios de la Andi revelan que las zonas francas permanentes generan más de 100.000 plazas de trabajo, 36.763 directas y 66.930 indirectas. A su vez, las zonas francas especiales cumplen en 67,8% sus compromisos de empleo, generando 3.835 directos y 20.000 indirectos.

Para el directivo de Sala Logística, Leonardo Sicard, el objetivo es consolidar este mecanismo como modelo de desarrollo. "La meta es que se generen más de 500.000 empleos en los próximos diez años, para que las zonas francas se afiancen como lo que son: ideales plataformas logísticas de comercio exterior, siendo motor del crecimiento y desarrollo económico".

Lo cierto es que estas bases de desarrollo se están ubicando a lo largo y ancho del país, y cada vez más inversionistas y multinacionales optan por las zonas francas de Colombia, por encima de las de Brasil o México, las preferidas hasta hace unos años, como afirma Gustavo Lorenzo, gerente senior de Impuestos de Ernst & Young, quien advierte que, además, este proceso cumple un papel resocializador clave en la economía colombiana y pone como ejemplo la instalación de una nueva zona franca en alguna región con influencia del narcotráfico: "Una zona franca logra reconvertir a 500 cocaleros en personas que trabajen en agro, en proyectos agroindustriales de aceite de palma o de palmiste, los preferidos en esas zonas hoy en día".

La tarea no es fácil y la labor comercial es vital en los primeros años de vida de las zonas francas, pues una decisión de inversión se puede tardar entre 18 y 24 meses, mientras que la necesidad de encontrar soluciones para el empleo, uno de los fines de su creación, no da espera. El sector privado está instalando las bases, ahora se espera que empiece a dar frutos.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?